Nuestro Apostolado es la Educación

Antonio Modernell Mateu

En la parroquia de Chillogallo, en el sur de la ciudad de Quito funciona un proyecto educativo para acoger a los niños de la calle, que tienen un origen común: la pobreza y el hecho de haber abandonado los hogares, centros de enseñanza o las ciudades donde vivían. 

Padre Sereno Cozza jefe de proyecto en el sur de Quito:
“NUESTRO APOSTOLADO ES LA EDUCACIÓN”
QUITO, mayo 7 de 2002.- En la parroquia de Chillogallo, en el sur de la ciudad de Quito funciona un proyecto educativo para acoger a los niños de la calle, que tienen un origen común: la pobreza y el hecho de haber abandonado los hogares, centros de enseñanza o las ciudades donde vivían. La mayoría proviene de los barrios marginales del sur y occidente de Quito.
Luis Gallardo, de 16 años nos dice “los Padres Josefinos son nuestros guías espirituales. Ellos, con santa paciencia, nos inculcan que el trabajo y la solidaridad son los mejores bienes”.
Los menores, de 10 a 17 años, reciben desayuno en la mañana y luego realizan prácticas deportivas; en la tarde, después del almuerzo, asisten a clases y trabajan.
Conversamos con el padre Sereno Cozza quien trabaja en este proyecto junto con Fundeporte y las Hermanas Ángel de la Guarda.
¿Desde hace cuántos años los Padres Josefinos apoyan este proyecto?
Son siete años desde que nos hicimos cargo conjuntamente con las Hermanas Ángel de la Guarda. Nosotros siempre trabajamos con los niños de la calle. Son hijos de obreros. Este es nuestro apostolado. Los Padres Josefinos cumplimos 80 años de trabajo en Ecuador. Brindamos educación y trabajo. Tenemos colegios en Ambato, Babahoyo. Administramos la Misión Josefina en Napo, Amazonía ecuatoriana.
Usted dice que el trabajo en Quito es positivo, ¿cuáles son los frutos?
Ha sido posible recuperar a 60 chicos callejeros. Aquí están 400 muchachas y chicos que ya no viven en las calles. No están en ningún vicio y más bien son personas que producen y aportan. Estudian y hacen deporte.
¿Qué logros tienen en el deporte?
En ciclismo una campeona en Panamericano juvenil en Bolivia: María Eugenia Parra. Pero hay más campeones.
VOLVER AL ARCHIVO DEL DÍA