Hartura indiferente

Luferni

El propósito era reducir a la mitad los hambrientos del mundo.

800 millones tienen hambre y 24 mil mueren cada día por desnutrición.
Kofi Annan lo denunció al inaugurar, en Roma, la Cumbre de alimentación convocada por la ONU.
En un gran desaire, sólo asistieron dos de los jefes de estado de las naciones que comen bien.
“El problema del hambre se puede resolver con solidaridad”, afirma Juan Pablo II en un mensaje enviado a la Cumbre.
El pontífice constata que si hasta ahora la comunidad internacional no ha logrado cumplir los objetivos que se había propuesto para reducir a la mitad el número de personas que pasan hambre, ello se debe «en parte a la falta de una cultura de la solidaridad y a relaciones internacionales caracterizadas, en ocasiones, por un pragmatismo carente de fundamento ético-moral».
"El festival de los ausentes", "La cumbre de los charlatanes", titularon algunos diarios italianos a la reunión.
El Secretario General de la ONU se desgañitaba gritando a los que no estuvieron ahï: “"En este mundo de la abundancia tenemos el poder de acabar con el hambre. Nuestra incapacidad de alcanzar este objetivo debería llenarnos a todos de vergüenza"
El objetivo era que, en un plazo de 20 años, los hambrientos se redujeran de 840 millones a 400 millones. Pero, desde 1996, apenas 25 millones han sido borrados de la lista de hambrientos.
“Al agricultor de un país rico le dan 12 mil dólares al año; a uno en un país en desarrollo, 6 dólares”, indicaba el director general de la FAO.
Así lo único que se ha desarrollado es la desnutrición.
Actualmente, la ayuda en materia de agricultura de los países ricos es de unos 11 mil millones de dólares, contra unos 15 mil millones de dólares en 1998.
Asi crece el hambre y disminuyen los apoyos para erradicarla.
Y esto sucede en un planeta que tiene alimentos en abundancia como para que todos comieran y y aun pudieran llenarse doce canastos... Es la hartura indiferente...

VOLVER AL ARCHIVO DEL DÍA