- QUITO, junio 19 de 2002.- En brillante y lucida eucaristía se
conmemoraron hoy los 100 años de la llegada de las primeras
salesianas al Ecuador.
- La ceremonia se realizó en la iglesia La Dolorosa, en el sector
norte de esta capital, con un templo repleto por autoridades
religiosas, civiles, alumnas y familiares.
- Celebrada por el Cardenal Antonio González Zumárraga, arzobispo
de Quito, monseñor Alain Paul Lebeaupin, nuncio apostólico de Su
Santidad en Ecuador, quienes estuvieron acompañados por sacerdotes
salesianos, encabezados éstos por su superior provincial, Padre
Francisco Sánchez.
- El Padre Sánchez en su homilía, destacó la respuesta que dieron
San Juan Bosco y Santa María Mazzarello al llamado del Señor para
anunciar el Evangelio, especialmente a los jóvenes del mundo
entero.
- “Don Bosco y Madre Mazzarello, a través de la obra salesiana,
son ejemplo de mortificación, entrega y pobreza. Se caracterizaron
por una acrisolada piedad eucarística y mariana que son, sin duda,
los fundamentos de todo su apostolado junto a los jóvenes y las
familias y, que penetró en los cinco continentes. El Ecuador se ha
beneficiado en estos 100 años con la fructífera labor de las Hijas
de María Auxiliadora”, dijo.
- El Padre Sánchez concluyó sus palabras recordando la frase de
Don Bosco que dirigió a las Hijas de María Auxiliadora al momento
de su fundación: “Quiero que vuestra congregación sea el
monumento viviente de mi gratitud a la Virgen”.
- Las primeras religiosas salesianas en llegar al Ecuador fueron las
italianas Sor Teresa Tapparello y Sor Rosa Devalle y la novicia
peruana Victoria Orihuela, en 1902 para misionar en la región de
los indígenas shuar, en la selva ecuatoriana.
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