Hoy, es común escuchar en las noticias de jóvenes asesinos, ladrones,
contrabandistas y narcotraficantes, pero ¿cuáles son las causas de éste
fenómeno que parece ir en aumento no solo en México sino en todo el mundo?
¿Cuáles serían las soluciones más ad hoc para contrarrestar esta
gravísima problemática no solamente social sino familiar?
Hoy, es común escuchar en las noticias de jóvenes asesinos,
ladrones, contrabandistas y narcotraficantes, pero ¿cuáles son las
causas de éste fenómeno que parece ir en aumento no solo en
México sino en todo el mundo? ¿Cuáles serían las soluciones más
ad hoc para contrarrestar esta gravísima problemática no solamente
social sino familiar?
Hay muchas teorías biológica, psicológicas, sociopsicológicas,
sociológicas que le imputan a diversas causas, la existencia de la
delincuencia juvenil. Yo concibo al ser humano, como un ser integral
y único es decir, no se puede separar su ser biológico del
psicológico o del social. Es por ello, que yo me adhiero a la
teoría integradora, que trata de dar una explicación al fenómeno
de la delincuencia juvenil:
1. Biológicamente: la delincuencia no se hereda, pero ciertamente
hay alguna inclinación física y biológica que favorece la
disposición hacia la criminalidad combinado con:
2. Psicológicamente: los delincuentes presentan conflictos
internos, en los cuales incluso se puede llegar a hablar de
enfermedad (esquizofrenia por ejemplo)
3. Sociológicamente: también se puede dar ésta actitud por la
combinación de las anteriores con el ambiente en que se encuentra
el delincuente, con desigualdades sociales, o por racismo, o por
desintegración familiar, además de la estigmatización que se le
hace a ciertos jóvenes por el simple hecho de ser
"negros" o "judíos" etc., por consumo de drogas
y o alcohol. También la nefasta influencia de algunos programas de
ciertos medios de comunicación o videojuegos que favorecen el
crecimiento de la violencia.
4. No hay ninguna teoría que mencione este punto, pero me parece
que es el centro del tema, LOS VALORES, hoy mucha gente teme hablar
de valores o virtudes, no vaya a ser que me consideren
"mocho".
Cuando no se considera a la vida como un gran valor, cuando no se
enseñan virtudes como la honradez, la laboriosidad, el estudio, la
responsabilidad, el respeto, la solidaridad, muchos jóvenes se
encuentran ante la tentación, y ya sea por rebeldía, por
necesidad, por curiosidad, por afán de aventura y comienzan a verse
inmersos en un ambiente que los jalará cada vez más, que los
absorberá necesariamente, como una araña que va tejiendo su tela
alrededor de su presa.
Los valores, aunque no nos guste la palabrita, son la clave no
solo en la familia, sino en la escuela, en la sociedad en general,
¿no deberían ser las leyes en si mismas expresión de esos
valores? ¿O entonces porque existe una prohibición a matar o a
robar? Porque se están defendiendo valores que deben ser
ejercitados con virtudes.
Las teorías actuales, señalan tres acciones inmediatas para la
prevención de la delincuencia:
1. Primaria, dirigida a toda la población, para aumentar el
bienestar de un grupo de individuos, independientemente del riesgo
individual de la comisión de un delito
2. Secundaria, encaminada a grupos con problemas de conducta, que de
no impedirlo, derivarán en la comisión de un delito habitualmente
3. Terciaria, dirigida a jóvenes que ya han cometido ilícitos, han
delinquido y su fin es evitar que vuelvan a delinquir.
Todas estas soluciones se dan en la familia, la escuela y el
mercado laboral, pero solo podrán tener éxito, si se orientan no
solo hacia actitudes sociológicas, legales o psicológicas, sino
una profunda educación moral, una educación del carácter, una
jerarquización de valores que nos lleve a valorar nuestra vida y la
de los demás y por lo tanto a respetarlas.
Las directrices de la ONU para la prevención de la delincuencia
juvenil, (resolución 45/112 del 14 de dic. De 1990) señala en el
Capítulo IV, inciso B punto 21 inciso a: "Enseñar los valores
fundamentales y fomentar el respeto de la identidad propia y de las
características culturales del niño, de los valores sociales del
país en que vive el niño, de las civilizaciones diferentes de la
suya y de los derechos humanos y libertades fundamentales": en
pocas palabras, INCULCAR VALORES Y PRACTICAR VIRTUDES DE VALOR
UNIVERSAL, los cuales deben ser inculcados, insistimos, en la
familia, la escuela, el trabajo, la sociedad en general, solo así,
podrá comenzar a disminuir el índice delictivo juvenil o adulto de
manera radical y sostenida.