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El valor de la solidaridad, fortalece la unidad social,
porque integra a cada ser humano de la sociedad. Con este valor, el ser
humano, expresa y manifiesta todos los otros valores arraigados en él,
pues evita que la sociedad se estanque y que las personas se aíslen. De
ésta manera, cada ciudadano comunica lo que puede dar a los demás,
atajando la apatía y la indiferencia.
Imaginemos un barco, en el que van pasajeros,
mecánicos, marinos, autoridades. Cualquiera de las personas, lo quiera o
no, depende de la buena marcha de ese barco, si se dedica a dañarlo, el
barco podrá hundirse, si se encierra en su camarote, no influirá en el
rumbo ni en el estado del barco, pero si cumple con su labor, con la tarea
que le corresponde, y ayuda al resto de los tripulantes, influirá en el
rumbo y el estado de la embarcación, alcanzando en fin y el cometido de
esa tripulación.
Si de todas maneras, interdependemos socialmente, ¿por
qué no cultivar la solidaridad voluntariamente para lograr que nuestro
barco, o sea, nuestro México, tenga avances reales en lo político, lo
social, lo económico, lo ético?
Hay dos corrientes opuestas a la solidaridad:
1. Individualismo, según el cual, la persona, es lo único, niega la
interrelación social
2. Colectivismo, pone a la sociedad por encima de lo individual, al grado
de nulificar a la persona.
Estas dos corrientes son erróneas, y la forma de
encontrar el punto medio es:
1. Remitiéndonos a la verdad del ser y de la sociedad
a. El ser de la persona que "es individual y social, y necesita una
convivencia solidaria que respete y desarrolle esos dos aspectos (Efraín
González Morfín) Así el ser humano, constituye la sociedad y realiza en
ella el bien común.
b. El ser de la sociedad, "consiste en la vinculación e
interdependencia recíproca de las personas para la realización
convergente del bien común " (Efraín González Morfín)
2. Por medio de la justicia que da a la persona y a la sociedad, lo que
les corresponde legítimamente
De ésta manera, accedemos a una sociedad solidaria,
cuyo fin y razón de ser, sea el servicio y a seres humanos conscientes,
promotores y actores de la solidaridad que los llevará a cumplir los
fines justos de la sociedad que redituarán en el bien de todas las
personas.
El Ser humano, por su esencia ontológica, tiene
prioridad con respecto a la sociedad, pues ésta es el resultado de la
relación entre personas. Es por ello que la sociedad solidaria y
democrática, respeta a la persona en su integridad.
En 1985, vimos, vivimos y actuamos todos los tipos de
solidaridad que existen:
1. Relación individuo - sociedad: el joven que ayudaba a la sociedad en
general
2. Relación individuo con otro individuo, el amigo que salvaba a otro
amigo
3. Relación sociedad con otra sociedad, el apoyo logístico, de rescate,
de donativos de ciudades como Guadalajara, Monterrey, el resto del país y
aún otros países.
Ojalá seamos capaces como mexicanos, de actuar con ese
mismo espíritu solidario siempre, no solo en las grandes catástrofes, de
esa forma, dejaremos de culparnos unos a otros, a instituciones o
autoridades y actuaremos de la mano con el único fin de conseguir un
mejor país, un mejor México.
Recordemos que la solidaridad no es solo un derecho, es
una obligación para con la sociedad y con la Patria. El bien de cada
mexicano, no es posible sin el bien de México.
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