1985, ejemplo mundial de solidaridad

Rosa Martha Abascal de Arton

El jueves 19 de septiembre, celebramos del día de la solidaridad, proclamado en 1985, a raíz del terremoto tan pavoroso que vivimos en México.

El valor de la solidaridad, fortalece la unidad social, porque integra a cada ser humano de la sociedad. Con este valor, el ser humano, expresa y manifiesta todos los otros valores arraigados en él, pues evita que la sociedad se estanque y que las personas se aíslen. De ésta manera, cada ciudadano comunica lo que puede dar a los demás, atajando la apatía y la indiferencia.

Imaginemos un barco, en el que van pasajeros, mecánicos, marinos, autoridades. Cualquiera de las personas, lo quiera o no, depende de la buena marcha de ese barco, si se dedica a dañarlo, el barco podrá hundirse, si se encierra en su camarote, no influirá en el rumbo ni en el estado del barco, pero si cumple con su labor, con la tarea que le corresponde, y ayuda al resto de los tripulantes, influirá en el rumbo y el estado de la embarcación, alcanzando en fin y el cometido de esa tripulación.

Si de todas maneras, interdependemos socialmente, ¿por qué no cultivar la solidaridad voluntariamente para lograr que nuestro barco, o sea, nuestro México, tenga avances reales en lo político, lo social, lo económico, lo ético?

Hay dos corrientes opuestas a la solidaridad:
1. Individualismo, según el cual, la persona, es lo único, niega la interrelación social
2. Colectivismo, pone a la sociedad por encima de lo individual, al grado de nulificar a la persona.

Estas dos corrientes son erróneas, y la forma de encontrar el punto medio es:
1. Remitiéndonos a la verdad del ser y de la sociedad
a. El ser de la persona que "es individual y social, y necesita una convivencia solidaria que respete y desarrolle esos dos aspectos (Efraín González Morfín) Así el ser humano, constituye la sociedad y realiza en ella el bien común.
b. El ser de la sociedad, "consiste en la vinculación e interdependencia recíproca de las personas para la realización convergente del bien común " (Efraín González Morfín)
2. Por medio de la justicia que da a la persona y a la sociedad, lo que les corresponde legítimamente

De ésta manera, accedemos a una sociedad solidaria, cuyo fin y razón de ser, sea el servicio y a seres humanos conscientes, promotores y actores de la solidaridad que los llevará a cumplir los fines justos de la sociedad que redituarán en el bien de todas las personas.

El Ser humano, por su esencia ontológica, tiene prioridad con respecto a la sociedad, pues ésta es el resultado de la relación entre personas. Es por ello que la sociedad solidaria y democrática, respeta a la persona en su integridad.

En 1985, vimos, vivimos y actuamos todos los tipos de solidaridad que existen:
1. Relación individuo - sociedad: el joven que ayudaba a la sociedad en general
2. Relación individuo con otro individuo, el amigo que salvaba a otro amigo
3. Relación sociedad con otra sociedad, el apoyo logístico, de rescate, de donativos de ciudades como Guadalajara, Monterrey, el resto del país y aún otros países.

Ojalá seamos capaces como mexicanos, de actuar con ese mismo espíritu solidario siempre, no solo en las grandes catástrofes, de esa forma, dejaremos de culparnos unos a otros, a instituciones o autoridades y actuaremos de la mano con el único fin de conseguir un mejor país, un mejor México.

Recordemos que la solidaridad no es solo un derecho, es una obligación para con la sociedad y con la Patria. El bien de cada mexicano, no es posible sin el bien de México.


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