Los seminaristas, semilla de esperanza
Jesús de la Heras Muela
Ellos nos interpelan con sus signos, su quehacer y su entrega.
Necesitamos y queremos seminaristas de nuestro tiempo y del tiempo de Dios.
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La Iglesia Católica en España se apresta para celebrar el día del
Seminario en coincidencia con su patrón San José, el esposo de la
Virgen María, el padre legal de Jesucristo, el primero, sumo y eterno
sacerdote.
- El día del Seminario es una jornada bien insertada y bien popular
en nuestra Iglesia. Es una jornada para la oración por los
seminaristas y por las vocaciones. Es una jornada para la
sensibilización, la interpelación y el compromiso en favor de las
vocaciones, que son tarea de toda la Iglesia -parroquias, colegios,
familias, movimientos, asociaciones...-. Es asimismo una jornada para
la colecta y colaboración económica en favor de las necesidades de
nuestros Seminarios.
- 1.736 seminaristas mayores en toda España
- El número total de los seminaristas mayores en toda España
asciende a 1.736, de ellos 300 han ingresado por primera vez este año
al Seminario Mayor. En el último decenio, el número de seminaristas
mayores ha descendido ligeramente: en 1992 eran 1.947 y en 2001 eran
1.797. En cuanto al número de sacerdotes ordenados el año pasado, en
2002 fueron 227 nuevos sacerdotes, once menos que en el año 2000. Con
todo, España está en vocaciones por encima de la media europea.
Polonia, Croacia, Italia, Hungría e Irlanda superan a España en
número de seminaristas.
- En España hay 56 Seminarios diocesanos. Las diócesis que no tienen
en la actualidad abierto su Seminario envían a sus seminaristas a
otro Seminario o a los Seminarios interdiocesanos, como existen en
Cataluña y Aragón. El número de Seminarios Menores es de 41 con un
total de 1.755 seminaristas, un centenar menos que en el curso pasado.
- Junto a ello, en las diócesis de Córdoba, Madrid y
Segorbe-Castellón existen también los Seminarios "Redemptoris
Mater" del Camino Neocatecumenal y en Cuenca hay otros Seminarios
de distintos Institutos eclesiales clericales.
- Las diócesis con mayor número de seminaristas son Madrid, Toledo,
Valencia, Getafe, Barcelona y Cartagena, con 153, 102, 90, 75, 60 y 53
seminaristas cada una de ellas. Ciudad Rodrigo, Menorca y Teruel
tienen tan sólo un seminarista mayor, y Lleida, Vic, Solsona, Huesca,
Ibiza y Jaca, tan sólo 2.
- "Semillas de esperanza"
- El lema del día del Seminario de este año reza "Semillas de
esperanza". Con esta hermosa frase, se pretende reforzar la idea
y necesidad de la esperanza en medio de un mundo con dificultades,
amenazas y una paz tan precaria y ante la misma penuria vocacional.
- La palabra "Semilla" está además cargadas de
significaciones y simbolismos. En este año la imagen de la Iglesia y
de los sacerdotes ha sufrido distintos impactos, crisis y hasta
escándalos. El 0,1% que pueden representar estas situaciones
negativas ha ocultado el 99% de las situaciones correctas, virtuosas y
positivas. La semilla también permanece oculta y enterrada bajo la
tierra, mientras va madurando y creciendo para dar fruto y fruto
abundante.
- Por otro lado, la palabra "Seminario" significa
precisamente "Semillero". Los seminaristas de hoy son esas
semillas de esperanza para el mañana. Su estilo de vida, su
generosidad, su entrega es un luminoso signo de esperanza en medio de
una sociedad consumista, materialista y hasta paganizada, donde los
jóvenes son sus principales víctimas.
- Estas "semillas de esperanza" se incrementan además a la
hora de conocer el perfil de los seminaristas de este época, donde
abundan quienes ingresan en los albores mismos de la juventud o en la
misma juventud, dejando incluso estudios universitarios, carreras ya
realizadas o contratos laborales previos.
- Prevalece en ellos además una más adecuada inserción en la vida
pastoral de la Iglesia y una mayor madurez humana. Muchas de estas
vocaciones sacerdotales proceden de grupos juveniles cristianos. Los
encuentros mundiales de los jóvenes con el Papa, las experiencias de
grupos de oración y de vida cristiana y de movimientos comprometidos
con el servicio voluntario a los más necesitados, al tercer mundo o
las misiones son las nuevas "canteras" y "cribas"
de estas semillas, de estos seminaristas de la Iglesia española del
siglo XXI.
- Elogio y defensa de los seminaristas
- En medio de un mundo secularizado y paganizado como el que nos
corresponde vivir, la presencia y el testimonio de jóvenes como los
seminaristas, dispuestos a entregar su vida, su juventud y sus
talentos por Dios y los hermanos, es una auténtica primavera para
nuestra sociedad y nuestra Iglesia, es una prometodora semilla de
esperanza.
- A ellos, a los seminaristas, les ha correspondido la hermosísima
heredad de formarse para ser un día sacerdotes, esto es, sacramentos
de Jesucristo, rostro, manos y corazón del Señor. Han sido llamados
por Dios para ofrendar la propia vida en servicio de los demás, en
consagración de amor, con el corazón indiviso y libre para el amigo
Jesús y para toda la humanidad.
- El seminarista, los cerca de dos mil seminaristas de nuestra Iglesia
española, son una apuesta por los valores de Dios y por la auténtica
causa del hombre. El seminarista, los cerca de dos mil seminaristas
esparcidos por los Seminarios Mayores de España, son un testimonio
inequívoco de que Dios sigue llamando y de que, al otro lado, sigue
habiendo alguien dispuesto a responder. Son jóvenes como nuestros
jóvenes. Son hombres entre los hombres. Le diferencia la llamada de
Dios y su respuesta generosa.
- Necesitamos a los seminaristas. Ellos garantizan el futuro del
ministerio sacerdotal. Ellos nos interpelan con sus signos, su
quehacer y su entrega. Necesitamos y queremos seminaristas de nuestro
tiempo y del tiempo de Dios. Necesitamos y queremos seminaristas que
se adentran por los fecundos caminos del celibato, la obediencia, la
pobreza y la misión.
- Los seminaristas son semillas de esperanza. Reza así el lema del
presente día del Seminario. No estamos sobrados de razones para la
esperanza, aun cuando ésta es tan necesaria. Apoyemos a los
seminaristas. Rezemos por ellos. Contribuyamos a que cada sean más y
mejores semillas del reino, semillas de esperanza.
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