Cumbre en Monterrey: ¿promesas sin resultados?

Rosa Martha Abascal de Arton

Cumbres van y vienen, reuniones, fotos, documentos y acuerdos incumplidos, modelos económicos y políticos.

Cumbres van y vienen, reuniones, fotos, documentos y acuerdos incumplidos, modelos económicos y políticos. Pero los líderes han olvidado partir de la definición, de la esencia de ser humano, un ser bio-psico-social, con dignidad (vale por el hecho de ser hombre) y por lo tanto con derechos y obligaciones y con base en ello, plantear y resolver el aspecto económico
Los principios de todos los gobiernos, pero sobre todo de un documento con validez internacional deberían ser:
1. Respeto a los derechos humanos fundamentales, para que haya gobernabilidad, se evita la violencia y se favorezca el desarrollo individual y comunitario.
2. El dinero por el dinero, lo económico por lo económico, no enriquece al ser humano, sino que lo convierte en un medio en lugar de ser un fin.
3. Un modelo de desarrollo que enfatice el aspecto económico en detrimento de otros aspectos humanos, conduce a más niveles de injusticia.
4. Sostener que el dinamismo central de la economía es el mercado por encima de la voluntad del ser humano, es irreal, inestable e inmoral. Este modelo institucionaliza la desigualdad y la exclusión, destruye los recursos naturales y descluturaliza al ser humano.
5. La vida humana debe ser protegida desde la concepción hasta la muerte natural, favoreciendo un nivel adecuado durante la existencia de cada uno de los seres humanos, no solo en el aspecto económico, pero también en el espiritual y educativo, para que cada persona se realice como tal.
6. El progreso no debe ser excluyente ni selectivo, debe llegar a todos los países y por lo tanto a todas las personas del mundo, para evitar el dominio de ciertos privilegiados sobre los pobres, para lo cual se debe luchar por una justa distribución de la riqueza.
7. Luchar contra la corrupción y la impunidad que eviten la justa distribución de la riqueza, se debe informar a los gobernados, rendir cuentas con transparencia, democratizar las instituciones y por lo tanto, respetar los derechos económicos, sociales, culturales especialmente como garantía de desarrollo sustentable y justo
Impostergable reducción y condonación de la deuda de muchas naciones miserables (Africa, Asia y algunas de América).
8. Tomar en cuenta grupos vulnerables, como obreros, mujeres, indígenas, desempleados, ancianos, subempleados, migrantes y discapacitados.
 
Si se ha de medir de alguna forma el éxito de la cumbre de Monterrey, debe ser por medio de pasos concretos, aplicables, medibles y evaluables en ámbitos de medio ambiente, justicia social, destino universal de los bienes, medidas económicas, políticas y sociales que se traduzcan en una vida digna para todos los seres humanos del planeta, tanto hombres como mujeres.
Ojalá no sea ésta una cumbre más de fotos, abrazos, cenas y galas, sino que sea la cumbre del humanismo, la solidaridad, la subsidiariedad, el compromiso y los resultados.
VOLVER AL ARCHIVO DEL DÍA