Pruebas en la Iglesia Española

Miguel Rivilla San Martín

Nada nuevo, el afirmar que la Iglesia católica en España, está atravesando, desde hace tiempo, una fuerte racha de embates, escándalos, rebeliones, contestaciones, cuyo final ni se aclara ni disminuye, sino que se enturbia y aumenta día a día.

 
No hay peor ciego que el que no quiere ver o lo que es lo mismo, no quiere enterarse de lo que pasa a su lado. Nada nuevo, el afirmar que la Iglesia católica en España, está atravesando, desde hace tiempo, una fuerte racha de embates, escándalos, rebeliones, contestaciones, cuyo final ni se aclara ni disminuye ,sino que se enturbia y aumenta día a día.
Como persona comprometida por mi fe, bautismo y ministerio sacerdotal, no puedo permanecer indiferente, ajeno ni callado, ante los acontecimientos ,que califico de graves y que aún pueden enconarse más, si no cobramos todos -obispos, sacerdotes y fieles-conciencia clara de ellos y ponemos pronto remedio.
HECHOS CONSTATADOS.
No es mi propósito hacer una exhaustiva relación de hechos, -ni fortuitos ni casuales- aireados a los cuatro vientos, por ciertos medios no afines a la Iglesia, que han servido como detonantes de acusaciones, ataques, descalificaciones y hasta desprestigio de la comunidad eclesial, de sus representantes y de los mismos fieles.
En la mente y recuerdo de gran parte de católicos españoles están vivos y presentes los injustos y desproporcionados ataques a la Iglesia católica en general y a la española en particular, con ocasión de la alarmante noticia de “la violación de monjas por algunos misioneros nativos en Africa”.Aclarado el asunto y desinflado el globo, parecía que la sensatez volvía por sus fueros. No fue así.
CASOS PERSONALES
A este evento, siguió la negación de los obispos españoles ( CEE ) a firmar el pacto político antiterrorista, que tanta polvareda suscitó en contra de la Jerarquía. Más tarde, fue el asunto de las profesoras de religión a quienes la autoridad eclesial, no renovó el permiso de impartir esta asignatura, por vivir en situación irregular. La que se armó fue buena, dando pábulo a ataques sin cuento a la Iglesia.
A continuación surgió el asunto de Gescartera, en el que se involucró al prelado de Valladolid y al cura administrador. Se les tachó de todo, menos de ser víctimas de la estafa y el engaño perpetrados contra ellos, como a otros muchos más.
No se habían apagado los ecos de esto, cuando surgió y no por casualidad, el caso del cura homosexual Mantera ,de Huelva, bien orquestado y “oportuno” para arremeter contra la Iglesia.
Aún estaba coleando este suceso, de amplia repercusión en los medios, cuando se destaparon, airearon y manipularon otros casos de curas ( Salamanca, Sevilla, Madrid ..): Uno que se enamora y se casa, dejando su parroquia .Otro, a quien se acusa de pederasta .Otro del tribunal eclesial madrileño, a quien se acusa de abusos a una menor.
Así mismo, el caso tan sonado del velo de la niña musulmana, también sirvió de excusa para arremeter contra los colegios católicos, las monjas y la enseñanza católica.
Todos estos casos, que deberían ocupar los espacios de sucesos en los medios, han servido para darles máxima publicidad, airearlos oportunamente y aumentar así el morbo de la gente sencilla y el desprestigio de una institución querida y benemérita, como es y ha sido siempre, la Iglesia católica española.
CASOS COLECTIVOS.
Todavía calientes y humeantes estos casos, he aquí que surgen, como sin querer y casualmente y en otro orden de cosas aparentemente distintas e inconexas, otros acontecimientos eclesiales que siguen concitando el interés o el escándalo de la opinión pública, según se miren.
-CURAS VASCOS. Unos curas de Victoria, apoyados por algún grupito minoritario de una koordinadora eclesial, en contra de la autoridad de su obispo, dan cobijo en la iglesia del Buen Pastor, a un sector proetarra, que quieren protestar, no desde sus sedes o en la calle, sino desde el recinto eclesial, por la ilegalización de SEGI, grupo que apoya a ETA.
-CURAS DE GERONA . Unos 71 curas que ejercen su ministerio, publican un controvertido documento: “Perfiles de la Iglesia que vamos construyendo” (¿¡ ) en el que, entre otras cosas, reclaman democracia interna en la Iglesia, que los curas puedan casarse y el sacerdocio femenino.
-GRUPOS VARIOS ECLESIALES. Nada más hacerse público el documento de Gerona, al día siguiente, salieron a la palestra pública, otros conocidos colectivos intraeclesiales, prestos a demostrarles su plena solidaridad. Entre ellos “Asociación de teólogos de Juan XXIII”, “Somos Iglesia “ y “ Moceop”. Naturalmente, como era de esperar, y como siempre, en tales o similares eventos, no podía faltar el ínclito y conocido “teólogo” acatólico, señor Miret Magdalena.
 
SUCINTAS REFLEXIONES DE UN CURA DE PUEBLO.
No soy ni represento a nada ni a nadie. Soy sólo un pobre francotirador, un sencillo cura de pueblo, que contempla con perplejidad y pena, desde mi puesto y sus ya muchos años, el preocupante panorama de la Iglesia católica en España.
Para los que, quizás, lean estas líneas, me atrevo a hacerles mis personales reflexiones, por si pueden servir a alguno y con el único fin de afianzarle en su fe, a pesar de la que está cayendo y que, por ahora, no tiene visos de escampar.
He aquí, brevemente expresadas, mis reflexiones:
1-No hay que restar importancia a lo que está sucediendo. Lo considero como la punta de iceberg de una crisis más profunda de fe y falta de confianza intraeclesiales, que nos afecta a todos, sin distinción. La crisis es dolorosa y obedece a unas causas no suficientemente previstas, estudiadas, aceptadas y corregidas.
2-Es claro que en la actual Iglesia hay personas, cosas, o actuaciones, que no agradan -¡como en todo tiempo¡-a todos los sectores de la misma. ¿Quiénes y por qué razón pretenden “construir “ la Iglesia?.¿Son reformistas, revolucionarios, simplemente descontentos, iluminados o enemigos?. Yo sólo admitiría para esta descomunal tarea a SANTOS DE CUERPO ENTERO.
3-Nada de lo sucedido o hechos constatados, han sido casuales. Más bien obedece todo a un PLAN o si se quiere a una orquestación bien prevista y puntual. No hay efectos sin causas: preparación, progresión, explosión, confusión y demolición.
4-A pesar de tanto cacareado pluralismo, diálogo, tolerancia etc..,no se puede negar la existencia de un cisma intraeclesial sumergido. Por ahora, es contenido gracias a la personalidad, prestigio y santidad del Papa reinante.
5- Pero...¿Qué pasará con la desaparición y el declive imparable de S.S. Juan Pablo II?.¿Quién puede predecir el futuro de la Iglesia católica?.
6- No se compaginan bien los esfuerzos hechos después del Concilio Vaticano II para unir a los de fuera, (ecumenismo) con los realizados para cohesionar a los de dentro.
7-La fe en Cristo y en su revelación divina, ha sido desplazada por un fatuo humanitarismo e inmanentismo engañoso.
8-Ha habido y hay al presente, una grave crisis de autoridad y dejación de la misma por parte de los obispos. Su primordial misión de “vigilantes de la fe”,ha sido suplida, en parte, por una mera función de administradores o propulsores de iniciativas temporales.
9-Los sacerdotes y los fieles pedimos a nuestros pastores nos confirmen en la fe de la ÚNICA Iglesia de CRISTO, unidos entre ellos como una piña y apoyados ellos y nosotros en el Magisterio y Tradición de SIEMPRE.
10-Quizás, nosotros con toda la Iglesia, necesitemos UNA SERIA PURIFICACIÓN Y CONVERSIÓN. Con la ayuda de Jesucristo Eucaristía y de la Virgen María esto será posible. Entonces sí que la Iglesia volverá a ser sacramento de salvación para toda la humanidad.

 

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