El día que TODOS nos responsabilicemos de servir, ese día, se dará el
tan ansiado y mentado "cambio".
"Ahora las mujeres estamos liberadas, no estamos para servir
" " El poder hay que disfrutarlo, servirse de el"
"Un político no está para servir, para eso están los
burócratas de poca monta"
Esta es la filosofía de muchos hombres y mujeres que se sienten
degradados, denigrados, por la simple insinuación de que el ser
humano, en general, está para servir.
1. Siervo, servir sin voluntad propia, esclavitud, ser utilizado
como medio, humilla al que utiliza y al utilizado, pues un ser humano,
jamás puede ser usado como medio, ya que la persona es un fin en si
mismo. Kant lo expresa así: "la humanidad misma, es una
dignidad, porque el hombre no puede ser tratado por ningún ser humano
(ni por otro ni por si mismo) como un simple medio, sino siempre a la
vez como un fin, y en ello estriba su dignidad" Karol Wojtyla, lo
dice aún más claro: "nadie tiene derecho a servirse de una
persona de usar de ella como un medio, ni siquiera Dios su
creador"
2. Servil, el que aparenta servir para beneficiarse y sacar
"raja" deshumanizándose y denigrandose. Esto es aún más
indigno que el ser siervo, por eso, se desprecia a quien se
autoesclaviza para beneficiarse, pues se está vendiendo como una
mercancía, se está corrompiendo en lo más profundo de su ser pues
está traicionando su propia esencia humana
3. Servir, con voluntad propia, por el bien del otro, perfecciona al
que sirve, solo un ser humano que se posee así mismo, puede darse
libre y responsablemente a ota persona, servir a alguien, es muestra
de gran riqueza interior, porque la autodonación voluntaria para
ayudar a los demás, hace que el ser humano sea más hombre, pues se
autoposee a tal grado que es capaz de servir a los demás consciente y
libremente, haciendo realidad lo que dice Pascal "el hombre
supera infinitamente al hombre" logrando que al servir el ser
humano se autorrealice.
Al servir, la Persona desarrolla y consolida principalmente cuatro
hábitos buenos:
1. Generosidad, olvidarse de uno para interesarse en los demás
2. Discreción, servir, sin ostentar, sin hacer sentir mal a quien se
sirve
3. Prudencia, servir cuando oy como se debe servir
4. Amor, al preocuparse por darle a cada quien lo que necesita sin
esperar recompensa
Querámoslo o no, todos en esta vida, con el simple hecho de
existir, estamos sirviendo a los demás, pero de nuestra actitud hacia
ese servicio en la familia, la escuela, el trabajo, la sociedad, el
Estado, dependerá que seamos esclavos profundamente frustrados o
servidores enormemente realizados.
Un político, un maestro, un ama de casa, un niño que sirve, que
vive para darse, según su edad y circunstancia, hace que su vida
tenga contenido, sentido, dirección, riqueza y felicidad
El servir no humilla, engrandece, nadie sirve más, ni mejor, que
aquel dueño de si, y por lo tanto, es más capaz de darse, como dice
Eugen Minkowsky, "la vida está hecha para la entrega".
El día que TODOS nos responsabilicemos de servir, ese día, se
dará el tan ansiado y mentado "cambio", que deberá
comenzar desde uno mismo, con espíritu de servicio, con dedicación
plena a servir a la persona, a la sociedad, siendo fieles a los
principios, a la profesión, a quienes servimos.
Como dice Victor Frankl, toda vida adquiere significado solo en el
ámbito del servir y del amar. No importa si se es barrendero o
Presidente de la República, cada puesto es trascendente en la
sociedad, no hay últimos lugares o profesiones menos importantes,
porque los que así parecen, además de ser base de cualquier otra
actividad, pueden ser los primeros en amor y entrega.
"Si tienes muchos conocimientos y estás colocado en lo alto de
la jerarquía social, no debes olvidarte, ni siquiera por un segundo
de que cuanto más alto esté alguien, ¡más debe servir!" Karol
Wojtyla