Tiempo de Cuaresma

Rafael Taveras

 
 
La Pascua o Domingo de Resurrección, tope del año litúrgico, divide el ciclo pascual en dos partes. La primera, denominada Cuaresma, es de preparación, signo de la vida presente, que equivale a un tiempo preciso de prueba; este tiempo indica la condición terrena de la humanidad limitada y pecadora. Una segunda parte, llamada cincuentena pascual, es de celebración y de proyección, signo de la vida futura. El sentido de la pascua cristiana, a la que nos prepara la Cuaresma, lo da San Juan (13, 1): paso de la comunidad, con Cristo, de este mundo al Padre, de las tinieblas a la luz, del ayuno a la comida, de la tristeza a la alegría y de la muerte a la VIDA.
La Cuaresma, preparación de la Pascua: A mediados del siglo II se fijó un domingo como Pascua anual, aniversario de la Pasión de Cristo. Se relacionó con la Pascua judía, pero sin coincidir en el mismo día, ya que el Papa Víctor (189-198), después de una intensa controversia, fijó la Pascua cristiana en el domingo siguiente al 14 de Nisán, fiesta de la Pascua judía. La Cuaresma comenzó, embrionariamente, con un ayuno comunitario de dos días de duración: Viernes y Sábado santos (días de ayuno), que con el Domingo formaron el “Triduo”. Era un ayuno más sacramental que ascético; es decir, tenía un sentido pascual (participación en la muerte y resurrección de Cristo) y escatológico (espera de la vuelta del Esposo, arrebatado momentáneamente por la muerte). A mediados del siglo III, el ayuno se extendió a las tres semanas antecedentes, tiempo que concidió con la prepración de los catecúmenos para el bautismo de la noche pascual.
La Cuaresma como preparación de la Pascua cristiana se desarrolló poco a poco, como resultado de un proceso en el que intervinieron tres componentes: la preparación de los catecúmenos para el bautismo de la Vigilia Pascual, la reconciliación de los penitentes públicos para vivir con la comunidad el Triduo Pascual, y la preparación de toda la comunidad para la gran fiesta de la Pascua. En base a todo esto surge la pregunta:
¿Qué es la Cuaresma? El número “cuarenta”, del que procede la palabra “Cuaresma”, tiene en algunas religiones la connotación de un período de retiro, silencio, ayuno, abstinencia e iniciación ritual para favorecer la experiencia de Dios y la comunión con los hermanos. En la Biblia equivale a un retiro en el desierto como tiempo de prueba y de tentaciones, que deben ser dominadas, antes de emprender una misión. Se trata de hacer una persona nueva, convertida por la palabra de Dios o transfigurada por la luz o la gloria divina. En las cuarentenas bíblicas hay una lucha entre el Dios de vida y los ídolos de muerte. El creyente pone a prueba la llamada de Dios o su vocación de cara a un compromiso de renovación o una tarea decisiva. La contrapartida es la tentación diabólica de someterse a los ídolos del poder, el dinero y el orgullo.
Según la tradición heredada, la Cuaresma es un tiempo intenso de reiniciación cristiana, de conversión al Evangelio y de retiro de todos los fieles para verificar la fe, reavivar la esperanza y acrecentar la caridad. De ahí que los objetivos pastorales de la Cuaresma giren en tornoa estos tres propósitos: Despertar la fe en quienes la tienen adormecida o no la poseen, profundizar cristianamente en el sentido de la vida y desarrollar la vida comunitaria de los cristianos. Dicho de otro modo, la Cuaresma es tiempo de conversión penitencial, catecumenado intensivo de fe y proceso de maduración eclesial y social. Es tiempo de reflexión, en el que se deben dilucidar las cuestiones más urgentes para la feligresía o la comunidad y profundizar en ellas durante las cinco semanas que dura este tiempo Santo. Durante el tiempo de cuaresma que se inicia con la ceniza recibida como signo de conversión, petición de perdon y confianza en Dios, también estan las obras cuaresmales del Ayuno, oración intensa y limosna. Sabemos que es evidente que el pueblo cristiano le falta preparación bíblica. De ahí que la Cuaresma sea, especialmente hoy un tiempo adecuado de reflexión sobre la palabra de Dios. Podemos tomar como base un evangelio el correspondiente a cada ciclo y estudiarlo en forma de “Circulo bíblico”, celebrar comunitariamente la penitencia tanto al inicio como en su final.
En suma, la Cuaresma es, en primer lugar, una cuarentena de días santos de preparación, renovación o retiro, que responde a un misterio particular del Señor: el de su retiro al desierto durante cuarenta días para verificar su vocación mesiánica. Querido Hermano y hermana en Cristo que esta y cada Cuaresma sea un retiro de toda la Iglesia, parroquias, comunidades eclesiales, movimientos apostólicos y cristianos de todas clases. El objetivo se centra en la celebración de la pascua anual, misterio pascual o tránsito del mundo al Padre. Finalmente, la Cuaresma se ejerce por medio de acciones adecuadas, esto es celebraciones, grupos de trabajo y prácticas cristianas. Qué Dios les bendiga Ricamente.
(Fuente de información Cuaresma - Pascua/CasianoFloristán)
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