Hay muchas publicaciones católicas que sobran, no porque sean pequeñas
(por pequeña y humilde en los objetivos no sobra ninguna) sino porque
podría juntar esfuerzos con mucha gente que está haciendo más o menos lo
mismo en otro lugar y porque, muchas publicaciones de Iglesia no reúnen la
calidad suficiente y esto se vuelve en contra de la propia institución.
Isidro Catela Marcos
· Profesor de Ética y Deontología en la UPSA
· Director del programa “Testimonio” de TVE
· Crítico de televisión en el programa “El Espejo de Cultura”
(Cadena COPE)
1. Desde tu influyente participación en los medios de Comunicación
Social en España, ¿qué importancia crees que puedan tener entre los
jóvenes? ¿son los jóvenes participantes activos entre estos medios?
Una importancia decisiva. Los medios de comunicación establecen
modelos de referencia para los jóvenes y, en muchos casos, son ellos
mismos punto de referencia inevitable. Los jóvenes hoy tienen mucha
presencia en los medios. Son el “público tipo”, el “actor tipo”,
aparecen mucho más que cualquier otro estrato social. Sin embargo, su
presencia es pasiva y muy estereotipada. Reciben demasiado, aportan
poco y consumen, más que producen. Al mismo tiempo, el joven que
aparece con más frecuencia en los medios es siempre el mismo tipo de
joven (estrella famosa, fan, cuerpos cuidados y sanos en publicidad,
gustos muy determinados, etc).
2. A finales de febrero de este año, el Consejo Pontificio para las
Comunicaciones sociales publicó un artículo sobre la Iglesia e
Internet. Tenemos curiosidad por saber tu opinión.
Se trata de un documento pontificio. No me parece el mejor de los
que ha editado, aunque aporta cosas interesantes, sobre todo en los
aspectos de contexto (la Iglesia no debe tener miedo a las nuevas
tecnologías y debe preocuparse especialmente por eliminar las
barreras de acceso). Me parecen más completos otros documentos como
“Ética en las comunicaciones sociales” y “Ética en internet”.
3. ¿Cómo es posible conseguir la solución a “la obligación
urgente que tienen las escuelas católicas de formar a comunicadores y
receptores de las comunicaciones sociales en los principios cristianos
pertinentes” (Communio et progressio n.107)?
El futuro pasa por la educación. Tenemos suficientes Universidades
católicas, el problema es definir con acierto su identidad, teniendo
en cuenta el entorno secularizado en el que nos movemos y la riqueza
que supones los diferentes carismas de Iglesia. En el terreno de la
comunicación hay que tender a formar católicos para los medios,
mucho más que generar esfuerzo en crear medios específicamente
católicos.
4. La revista “Amigos” es una más que pequeña publicación
católica, hay cientos de publicaciones tanto en papel como por
Internet. Si son necesarias para la formación, para el crecimiento de
todos ¿por dónde empezar? ¿Cuál debería ser el objetivo de leer
toda esta información que se nos presenta? ¿Alguna recomendación?
Uno de los grandes problemas de la Iglesia es que no crea opinión.
Sus publicaciones son tan numerosas y dispersas como insignificantes.
Tenemos que aprender a hacer “comunión”, a borrar las parcelas
propias. Hay muchas publicaciones que sobran, no porque sean pequeñas
(por pequeña y humilde en los objetivos no sobra ninguna) sino porque
podría juntar esfuerzos con mucha gente que está haciendo más o
menos lo mismo en otro lugar y porque, muchas publicaciones de Iglesia
no reúnen la calidad suficiente y esto se vuelve en contra de la
propia institución. La recomendación pasa por la cualificación y
profesionalización de los agentes
5. ¿Qué esperas de los jóvenes actualmente?
Que sepan leer los signos de los tiempos. Que intuyan que es un
tiempo difícil, pero que la esperanza de cambio depende, en un
porcentaje muy alto, de ellos.