¿Cómo combatir la pornografía?

José Antonio Benito

Hay un proverbio hindú que dice “no digas que es imposible, di no lo he hecho todavía”. ¿Se puede frenar la ola de inmundicia que sacude a la humanidad? Si tú (como persona, grupo, sociedad) haces lo posible, Dios hará lo imposible y triunfará el amor hermoso.

Las tres definiciones que anota la Real Academia de la Lengua Española sobre la palabra “burdel” son las siguientes: "Lujurioso, vicioso. Casa de mujeres públicas. Casa o lugar en que se falta al decoro con ruido y confusión". ¿Me quieren decir con cuál de las tres quieren quedarse? Usted, que es honrado y que gusta de llamar a las cosas por su nombre me dirá que no quiere ni oírlo nombrar, que sabe que existirá en algún lugar y para de contar...Pero ¿qué pasa cuando este burdel se te mete por la Tele, por la prensa y hasta en la propia calle? Comparemos un poco: ¿le gustaría que toda la suciedad que va por las alcantarillas fuesen por la superficie de las calles de nuestras ciudades?
Antes si alguien confesaba un tanto confundido que visitaba un prostíbulo, él mismo se consideraba "Lujurioso, vicioso; visitador de casa de mujeres públicas". Hoy, sin embargo, se presenta como algo normal y natural. Hay países en que el descaro llega hasta usar las prostitutas como oferta turística; que se lo pregunten si no a Cuba en cuyos afiches y spots televisivos lo repiten a todas horas. ¿Nos gustaría que en nuestro escudo en vez de los símbolos patrios se pusiese un burdel, un médico a la caza de ligaduras de trompas y vasectomías, una enfermera recetando anticonceptivos? En otro tiempo, si alguien mencionaba a nuestra madre para manchar su honor, sabía que era candidato al puñetazo; ahora, alguno hasta que pueda sonreír dándole una palmadita y mirarle como un pobre hombre. Sin embargo, comprendo la reacción de un químico recién convertido al catolicismo, que indignado ante cierto programa televisivo me puso un e-mail y se ofrecía a hacer algo por los jóvenes. ¿Qué podemos hacer? Yo comencé con este artículo. Ya es algo. Invito a mis lectores.
a. Los padres. No comprar en los kioscos-librerías, cortar con los canales de TV o no asistir a los cines que exponen pornografía...Hay Asociaciones de Padres en otros países que han boicoteado productos y programas porno. ¿Por qué no hacemos como en Buenos Aires? El pasado 22 de septiembre la emisora de televisión TELEFÉ retiró de su programación la serie "La marca del deseo" a pesar de haber emitido sólo los dos primeros capítulos y a pesar de haber gastado mucha plata en su promoción. ¿Por qué? Porel exceso de violencia sexual y pronografía que provocó una oleada de protesta por parte de los padres de familia y la Iglesia que llevó a la Cámara Argentina de Anunciantes (CAA) -10 de las 12 marcas- a retirar su publicidad. ¿No podemos hacer lo mismo con nuestra TV, con nuestros periódicos?
b. El Estado. “Si abrimos los caños no nos quejemos luego de las inundaciones”. Si permitimos porquería y media no nos quejemos de embarazos indeseados, conductas psicópatas... Si el Estado es sensible al clamor que nace de la parte más sana del pueblo, debe esforzarse por hacer cumplir las leyes y así favorecer la educación de una juventud sana y fuerte. De lo contrario, la pornografía llevará a la prostitución, a la homosexualidad, a la droga, al SIDA, a jóvenes ¡viejos! por los suelos.
c. Las instituciones, colegio, municipalidad, centros de salud -también la Iglesia-, asociaciones, deben velar por el bien de la sociedad y exigir la erradicación de la pornografía. El Arzobispo de Arequipa, Monseñor Luis Sánchez-Moreno Lira, no tuvo pelos en la lengua en el pasado mes de octubre, con motivo del día del periodista: "La pornografía maltrata, estruja y aniquila el carácter familiar de la sexualidad humana, por lo tanto, debe ser combatida y quién mejor que aquellos hombres que orientan, que informan y que generan opinión pública...La pornografía y la violencia suprimen la ternura y la compasión para dejar espacio a la pérdida de los valores humanos"
d. El cine y la TV. Fomentar la creatividad con mensajes que apuesten por la persona, verdaderos, bellos, buenos. ¿Es que no se puede evitar la violencia y el sexo manipulado? El célebre director de cine, Franco Zeffirelli, demuestra que es posible: "Quieren la indecencia...¿Por qué continúan ensuciando nuestro trabajo? Es mi profesión, y tengo el deber y el derecho de hacer todo lo posible para que mi profesión no se convierta en un burdel. Yo siempre la había soñado limpia y ahora la veo hecha un estercolero. Son poquísimos los que no se han ensuciado las manos. ¿Por qué al menos éstos no tienen la valentía de hablar?" ¿Por qué no hacemos como en Buenos Aires? El pasado septiembre la emisora de televisión TELEFÉ retiró de su programación la serie "La marca del deseo" a pesar de haber emitido sólo los dos primeros capítulos y a pesar de haber gastado mucha plata en su promoción. ¿Por qué? Por el exceso de violencia sexual y pronografía que provocó una oleada de protesta por parte de los padres de familia y la Iglesia que llevó a la Cámara Argentina de Anunciantes (CAA) -10 de las 12 marcas- a retirar su publicidad. ¿No podemos hacer lo mismo con nuestra TV, con nuestra prensa-chicha que parece obsesa con suministrar la carnaza de cada día haciendo diana de forma impúdica en lo Dios creó como fuente de vida?
e. Tú y yo. Predicar con el ejemplo. Que nadie nos pueda echar en cara que hemos adquirido ningún producto porno. Ser valientes y cortar escenas inconvenientes en TV, quitar de la circulación aquellas fotografías o revistas que prostituyen el amor, dando razones a nuestros hijos. Saber decir no a los caprichos de los hijos o los alumnos, haciéndoles ver que ellos están llamados para algo grande, más limpio y hermoso, y no para andar en el mundo de las cloacas. El literato francés, Paul Claudel, convertido al catolicismo, escribió bellamente que "la juventud no estaba hecha para el placer sino para el heroísmo". Todavía es muy útil la obra de Tíhamer Toth Energía y pureza. Juan Pablo II nos dice que "la pureza es exigencia del amor, la dimensión de su verdad interior en el corazón del hombre" (3-12-1980). Y Jesús lo dijo como nadie: “Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”.

 

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