Hay un proverbio hindú que dice “no digas que es imposible, di no lo
he hecho todavía”. ¿Se puede frenar la ola de inmundicia que sacude a la
humanidad? Si tú (como persona, grupo, sociedad) haces lo posible, Dios
hará lo imposible y triunfará el amor hermoso.
Las tres definiciones que anota la Real Academia de la Lengua
Española sobre la palabra “burdel” son las siguientes:
"Lujurioso, vicioso. Casa de mujeres públicas. Casa o lugar en
que se falta al decoro con ruido y confusión". ¿Me quieren
decir con cuál de las tres quieren quedarse? Usted, que es honrado y
que gusta de llamar a las cosas por su nombre me dirá que no quiere
ni oírlo nombrar, que sabe que existirá en algún lugar y para de
contar...Pero ¿qué pasa cuando este burdel se te mete por la Tele,
por la prensa y hasta en la propia calle? Comparemos un poco: ¿le
gustaría que toda la suciedad que va por las alcantarillas fuesen por
la superficie de las calles de nuestras ciudades?
Antes si alguien confesaba un tanto confundido que visitaba un
prostíbulo, él mismo se consideraba "Lujurioso, vicioso;
visitador de casa de mujeres públicas". Hoy, sin embargo, se
presenta como algo normal y natural. Hay países en que el descaro
llega hasta usar las prostitutas como oferta turística; que se lo
pregunten si no a Cuba en cuyos afiches y spots televisivos lo repiten
a todas horas. ¿Nos gustaría que en nuestro escudo en vez de los
símbolos patrios se pusiese un burdel, un médico a la caza de
ligaduras de trompas y vasectomías, una enfermera recetando
anticonceptivos? En otro tiempo, si alguien mencionaba a nuestra madre
para manchar su honor, sabía que era candidato al puñetazo; ahora,
alguno hasta que pueda sonreír dándole una palmadita y mirarle como
un pobre hombre. Sin embargo, comprendo la reacción de un químico
recién convertido al catolicismo, que indignado ante cierto programa
televisivo me puso un e-mail y se ofrecía a hacer algo por los
jóvenes. ¿Qué podemos hacer? Yo comencé con este artículo. Ya es
algo. Invito a mis lectores.
a. Los padres. No comprar en los kioscos-librerías, cortar con los
canales de TV o no asistir a los cines que exponen pornografía...Hay
Asociaciones de Padres en otros países que han boicoteado productos y
programas porno. ¿Por qué no hacemos como en Buenos Aires? El pasado
22 de septiembre la emisora de televisión TELEFÉ retiró de su
programación la serie "La marca del deseo" a pesar de haber
emitido sólo los dos primeros capítulos y a pesar de haber gastado
mucha plata en su promoción. ¿Por qué? Porel exceso de violencia
sexual y pronografía que provocó una oleada de protesta por parte de
los padres de familia y la Iglesia que llevó a la Cámara Argentina
de Anunciantes (CAA) -10 de las 12 marcas- a retirar su publicidad.
¿No podemos hacer lo mismo con nuestra TV, con nuestros periódicos?
b. El Estado. “Si abrimos los caños no nos quejemos luego de las
inundaciones”. Si permitimos porquería y media no nos quejemos de
embarazos indeseados, conductas psicópatas... Si el Estado es
sensible al clamor que nace de la parte más sana del pueblo, debe
esforzarse por hacer cumplir las leyes y así favorecer la educación
de una juventud sana y fuerte. De lo contrario, la pornografía
llevará a la prostitución, a la homosexualidad, a la droga, al SIDA,
a jóvenes ¡viejos! por los suelos.
c. Las instituciones, colegio, municipalidad, centros de salud
-también la Iglesia-, asociaciones, deben velar por el bien de la
sociedad y exigir la erradicación de la pornografía. El Arzobispo de
Arequipa, Monseñor Luis Sánchez-Moreno Lira, no tuvo pelos en la
lengua en el pasado mes de octubre, con motivo del día del
periodista: "La pornografía maltrata, estruja y aniquila el
carácter familiar de la sexualidad humana, por lo tanto, debe ser
combatida y quién mejor que aquellos hombres que orientan, que
informan y que generan opinión pública...La pornografía y la
violencia suprimen la ternura y la compasión para dejar espacio a la
pérdida de los valores humanos"
d. El cine y la TV. Fomentar la creatividad con mensajes que
apuesten por la persona, verdaderos, bellos, buenos. ¿Es que no se
puede evitar la violencia y el sexo manipulado? El célebre director
de cine, Franco Zeffirelli, demuestra que es posible: "Quieren la
indecencia...¿Por qué continúan ensuciando nuestro trabajo? Es mi
profesión, y tengo el deber y el derecho de hacer todo lo posible
para que mi profesión no se convierta en un burdel. Yo siempre la
había soñado limpia y ahora la veo hecha un estercolero. Son
poquísimos los que no se han ensuciado las manos. ¿Por qué al menos
éstos no tienen la valentía de hablar?" ¿Por qué no hacemos
como en Buenos Aires? El pasado septiembre la emisora de televisión
TELEFÉ retiró de su programación la serie "La marca del
deseo" a pesar de haber emitido sólo los dos primeros capítulos
y a pesar de haber gastado mucha plata en su promoción. ¿Por qué?
Por el exceso de violencia sexual y pronografía que provocó una
oleada de protesta por parte de los padres de familia y la Iglesia que
llevó a la Cámara Argentina de Anunciantes (CAA) -10 de las 12
marcas- a retirar su publicidad. ¿No podemos hacer lo mismo con
nuestra TV, con nuestra prensa-chicha que parece obsesa con
suministrar la carnaza de cada día haciendo diana de forma impúdica
en lo Dios creó como fuente de vida?
e. Tú y yo. Predicar con el ejemplo. Que nadie nos pueda echar en
cara que hemos adquirido ningún producto porno. Ser valientes y
cortar escenas inconvenientes en TV, quitar de la circulación
aquellas fotografías o revistas que prostituyen el amor, dando
razones a nuestros hijos. Saber decir no a los caprichos de los hijos
o los alumnos, haciéndoles ver que ellos están llamados para algo
grande, más limpio y hermoso, y no para andar en el mundo de las
cloacas. El literato francés, Paul Claudel, convertido al
catolicismo, escribió bellamente que "la juventud no estaba
hecha para el placer sino para el heroísmo". Todavía es muy
útil la obra de Tíhamer Toth Energía y pureza. Juan Pablo II nos
dice que "la pureza es exigencia del amor, la dimensión de su
verdad interior en el corazón del hombre" (3-12-1980). Y Jesús
lo dijo como nadie: “Bienaventurados los limpios de corazón porque
ellos verán a Dios”.