¿Para qué trabajas? ¿Para qué realizas esfuerzos, desvelos, luchas
diarias? ¿Para sentirte bien? ¿Para dar algo a los demás? ¿Para ser
mejor?
El trabajo humano, es ante todo, servicio y amor, "Trabajo es
amor visible " ( Kahlil Gibran) y sirviendo, somos mejores
nosotros." El trabajo, es el ejercicio de actividades que
capacitan a las personas para mantener cultural y materialmente su
existencia cotidiana, en el ambiente donde se encuentran" ( José
Perez Adán), el realizar el trabajo, es en provecho tanto del que
trabaja que se desarrolla como persona, como de quien recibe el fruto
del trabajo, al recibir un servicio. El trabajo es algo más que ganar
dinero, involucra todas las ocupaciones que la sociedad espera que sus
miembros ejecuten por necesidad personal, social o voluntaria, pero
siempre con condicionamientos de reclamo social. Así lo mismo es
trabajo el ejecutado por un artista, que por una trabajadora
doméstica, o un albañil o el Presidente de la República o por un
voluntario de la Cruz Roja.
El empleo remunerado, es diferente al trabajo, la mayoría de la
sociedad, la mayor parte de nuestra vida, trabajamos gratis
(estudiamos, cuidamos, pintamos...). El trabajo no solamente hace
posible la subsistencia, sino que da sentido a la vida y ayuda a
alcanzar la autorrealización personal. Hay dos actividades, que
cotidianamente han sido incorrectamente orientadas en los análisis de
la actividad económica moderna:
1. El trabajo en el hogar, que no es remunerado, que puede ser
ejercido por mujer o varón y que tiene efectos sociales trascendentes
que es todo un trabajo, en el sentido más amplio de la palabra
2. El desempleo, donde a veces, se obtiene una remuneración sin
necesariamente desempeñar un trabajo.
El trabajo no es necesariamente remunerado, como hemos visto. La
remuneración es una compensación por el esfuerzo realizado y por la
necesidad que todos tenemos de subsistir. Pero el trabajo en si mismo
tiene, según Perez Adán, muchas satisfacciones:
1. Satisfacciones intrínsecas:
a. Es una experiencia enriquecedora
b. Supone aceptar retos personales y de madurez de la personalidad
c. El individuo se autorealiza
d. El trabajo tiene un sentido expresivo
2. Satisfacciones extrínsecas:
a. El trabajo no tiene valor en si mismo, es quien lo realiza quien
vale, es decir la persona
b. Es un medio para obtener lucro, dinero, y poder subsistir
c. El trabajo tiene un sentido instrumental, sirve para servir a los
demás
Marx, con todo y su ideología socialista, considera que lo que más
difiere esencialmente entre el hombre y los animales, es su capacidad
para producir los medios de su subsistencia y mejora material.
Durkheim analiza la división del trabajo social, concluyendo, que la
división del trabajo tiene más repercusiones sociales que laborales
o económicas, pues al dividir las tareas se logra una sociedad
solidaria, logra una cohesión social. Weber a su vez propone que el
trabajo debe tener una aceptación ética y una jerarquía social. Los
tres sociólogos, teniendo ideologías muy diferentes confluyen en dos
ideas:
1. El trabajo y la construcción social están intimamente ligados
2. El trabajo es un gran factor de solidaridad
Si trabajadores y empresarios entendieran todo lo anterior, se
lograría una verdadera cohesión social, por medio de la cual, TODOS,
trabajaramos para México, a fin de cuentas para nosotros mismos, y
por lo tanto los objetivos micro y macroeconómicos a corto y largo
plazo, serían más fácilmente alcanzables. Es por ello tan
indispensable la Nueva Cultura Laboral, que ayude a que el trabajador
sea respetado es su dignidad de Ser humano y que a su vez éste de
todo lo que pueda, para colaborar al crecimiento y desarrollo del
país.
El trabajo humano no se puede considerar solamente como una fuerza
necesaria para la producción: la fuerza laboral. Al hombre no se le
puede tratar como un instrumento de producción. EL hombre, es creador
del trabajo y su artífice. Es preciso hacer todo lo posible para que
el trabajo no pierda su dignidad propia. El fin del trabajo, de todo
trabajo, es el hombre mismo. Gracias a él, debería poder
perfeccionar y profundizar su propia personalidad. No nos es lícito
olvidar, que el trabajo es para el hombre y no el hombre para el
trabajo" (Karol Wojtyla)