- ¿Es humanizable la globalización?
- Si no es para el hombre se volverá contra el hombre.
- Si la globalización no engloba a todos para una prosperidad común,
se vuelve inhumana.
- Si no se globaliza la solidaridad, queda sólo un globo inhumano sin
futuro, listo para la autodestrucción.
- La aldea global puede realizar una convivencia en justicia o una
dominación hegemónica que atropelle a las mayorías.
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique
Iglesias, hizo un llamado a los mandatarios de los países de América
Latina y el Caribe a humanizar la globalización y a consolidar la
democracia en un proceso donde prevalezcan los acuerdos comerciales
internacionales para el libre mercado, con igualdad de oportunidades
tratando de abatir el proteccionismo.
Sólo que el llamado debía haberse extendido no sólo a los
mandatarios sino a las voraces empresas transnacionales y a los
monopolios crecientes que buscan control y generan dependencia y
sometimiento. Y hay que ver si es realmente humanizar y democratizar
el cumplimiento de acuerdos internacionales en que se llama libertad
de mercado a que todos puedan jugar tenis, sólo que la mayoría sin
raqueta. Así, aunque las oportunidades aparezcan como iguales, sólo
unos pocos las pueden aprovechar. El abatimiento-de-proteccionismos
suele ser un salto de los poderosos, que no se da sin huarache.
- No pocas veces las exigencias de la usura internacional impone
condiciones que favorecen la inhumanidad de la globalización.
Entonces el desarrollo no es sino un mayor sometimiento a los
intereses monopólicos, que siempre tienen la sartén por el mango,
mientras los demás tienen que quemarse al asirlo.
- Humanizar la globalización auténticamente sería hacerla
antropocéntrica. Que estuviese en el centro todo el hombre, todos los
hombres, con toda su dignidad, en un desarrollo orgánico del que
nadie fuera excluido, no sólo por proteccionismos sino también por
condicionamientos y limitaciones que vienen del afán de dominio.
- Va deprisa eso de globalizar la humanidad; pero humanizar la
globalización no debe ser sólo fórmula oara un prestigio de fachada
sino sustitución de la usura por un financiamiento generoso de la
promoción integral de todos los hombres para un desarrollo, no
tumoral sino orgánico...
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