Almodovar
versus Ecclesiam
Miguel Rivilla San Martín
Ha causado preocupación y alarma
intraeclesial máximas, sobre todo en ambientes del Vaticano, la noticia,
difundida por diversos medios, de que el cineasta manchego se dispone a
realizar “su próximo filme abiertamente antieclesial”. Llevará por título
“Mala Educación” y “tratará de la enseñanza católica, un tema que conozco
bien, estará ambientada en uno de esos sitios donde se juntan a alumnos
muy jóvenes y sacerdotes, futuros acosadores ,de entre 30 y 40 años”.
Dada la reconocida objetividad,
exhaustiva experiencia y sobre todo independiente labor de investigación
de que ha hecho siempre gala Almodóvar, se espera que, por fin, salgan a
la luz pública, los terribles escándalos y horribles casos de corrupción
generalizada del clero y jerarcas católicos, que tanto proliferan por
todas partes del planeta.
Podría ser esta película, con su
carga anticlerical, la sentencia de muerte y desaparición definitiva de la
obsoleta institución, que, clara y obstinadamente, se viene oponiendo con
sus absurdas enseñanzas a las prácticas homosexuales. Ya es hora en estos
tiempos de libertad y democracia que alguien como Almodóvar, conocido por
su militancia homosexual-tema que refleja en casi todas sus películas-y
“promotor de los derechos gays”-desenmascare la hipocresía de la Iglesia
católica en la que se educó.
Los efectos devastadores que
causará el filme Mala Educación serán como un seismo que acabará con el
montaje eclesial, que con tan poco éxito han intentado otros mediocres
directores antes que Almodóvar.
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