¿Quién es Jesucristo?
Sergio Barrón
Hace algunos días fue tema de una clase de filosofía
con mis alumnas un personaje que ha marcado profundamente la historia
humana, a saber Jesucristo.
Hace algunos días fue tema de
una clase de filosofía con mis alumnas un personaje que ha marcado
profundamente la historia humana, a saber Jesucristo. Del tema tratado
llamó mi atención, por un lado el desconocimiento histórico y religioso
respecto a él y por otro la resistencia y vinculación espontánea al tema
Dios (o lo que se relacione con él). Al mencionar simplemente el nombre
Jesucristo surgieron reacciones de desaprobación, caras largas, apatía y
en una que otra interés. Vinculan Jesucristo con Dios, Dios con religión,
Religión con Iglesia, e Iglesia con algo no agradable, por tanto
Jesucristo como algo desagradable. Creo que por ello, y a fin de cuentas,
el no interés inicial. Me parece que esto sucede no sólo a los
adolescentes o jóvenes de hoy, sino incluso a los adultos. Siempre me he
preguntado el por qué de esta actitud o postura ante lo referido a la
Iglesia ¿qué ha hecho la iglesia para no ser aceptada? ¿o que ha dejado de
hacer como para no ser aceptada? ¿quién tiene la respuesta a tales
preguntas? ¿el Papa? ¿los sacerdotes? ¿los laicos católicos? ¿los no
católicos? ¿quién...? Me parece que la respuesta es: TODOS. Unos porque,
seguramente, haciendo un buen examen de conciencia descubrirán aquello que
hacen y está mal, y aquello que han dejado de hacer y está bien. Otros
porque siguen limitando y fijando su creencia en los medios que a la
iglesia católica Dios ha encomendado y no los trascienden. Todos tenemos
parte es eso de que el hombre actual sienta apatía y desprecio hacia Dios.
Volviendo a lo de la clase de
filosofía, les pedí a mis alumnas trajeran los datos generales de este
personaje: cuándo y dónde nació, sus padres, obras, pensamiento etc. Con
esta información, que fue puesta en común, fuimos descubriendo la parte
humana –concretamente filosófica- de Jesucristo. Partimos de analizarle
desde un punto de vista puramente racional, no incluiríamos la fe.
Lo interesante de tal trabajo
fue que a medida que nos internamos en su vida y pensamiento (haciéndolo
paralelamente con filósofos como Sócrates, Aristóteles, Platón etc)
llegábamos siempre a descubrir que lo que hacia y decía no se limitaba a
lo puramente humano o a lo material en sí. Él trascendía cada hecho,
situación, veía algo más allá. Jesucristo como un filósofo totalmente
diferente a los anteriores, un filósofo que no proponía la razón como la
esencia de todo lo que existe, un filósofo que no proponía los sentidos
como el único medio de captar la realidad, un filósofo que no veía en la
materia la finitud del hombre, un filósofo que no predicaba a un Dios como
puro pensamiento, un filósofo que no amaba la sabiduría sino a sus
hermanos, un filósofo que no era filósofo sino un hombre que a través de
su vida y palabras enseñó el sentido y finalidad verdadera del mismo
hombre en este mundo... un hombre que amó a Dios sobre todas las cosas y a
su prójimo como así mismo. Esto fue la enseñanza y regalo que logramos
como fruto de esta clase. ¿Y para ti quién es Jesús?
Esta reflexión motivada por
mis alumnas del I.P. |