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Creer, lo más razonable y científico

José Antonio Benito

El P. Manuel M. Carreira, S.J. es Licenciado en Filosofía por la Universidad de Comillas y de Teología por la Universidad Loyola de Chicago). Su formación como científico incluye el Master en Física (John Carroll Univ., Cleveland) y el Doctorado con una tesis sobre rayos cósmicos (The Catholic Univ. of America, Washington) dirigida por el Dr. Clyde Cowan, co-descubridor del neutrino. Desde 1970 ha ejercido la docencia tanto en Comillas (Madrid) como en Cleveland (USA). Becado por el Observatorio Vaticano ha impartido conferencias por distintos lugares del mundo sobre temas que relacionan la ciencia actual con la problemática filosófica y teológica.

Actualmente el P. Carreira es miembro de la Junta Directiva del Observatorio Vaticano, quien auspicia estos viajes por diversos lugares del planeta. Entre los países que ha merecido el privilegio de su visita se encuentra Perú.La vicaría de la Pastoral Universitaria de la Arquidiócesis de Lima, con la colaboración de las universidades más representativas del Perú, solicitó al P. Carreira un ciclo de conferencias y un retiro espiritual para docentes y universitarios .Aprovechando uno de los pocos momentos de respiro de nuestro conferenciante, le preguntamos acerca de temas candentes de astrofísica, fe y vida..

1. ¿ De qué manera vincula su vocación de sacerdote con la de científico?

Dentro de las muchas cosas que la Iglesia hace según su misión está el educar y promover todo lo que es digno, valioso, en la actividad humana. La Iglesia, tradicionalmente, ha promovido la literatura, la poesía, la música, el arte, también la ciencia. Y como yo tenía el deseo de dedicarme a la ciencia y de enseñar, mi labor de científico ha ido en esa dirección de servir a la Iglesia como científico, pero también tenía el deseo, muy importante para mí, de ser sacerdote. Creo que hace más bien un sacerdote científico mostrando que la Iglesia aprecia a la ciencia que si uno fuese sólo un científico y no sacerdote. De modo que por esta parte cumplo lo que la Iglesia quiere del Observatorio Astronómico Vaticano, que tiene que hacer presente a la ciencia en el mundo de la Iglesia, y hacer presente a la Iglesia en el mundo de la ciencia.

2. ¿Ciencia y fe son opuestas?

No, al contrario, se ayudan mutuamente. Son dos maneras distintas de conocer, pero ninguna de ellas es completa. La fe no me dice nada de cómo se mueven los astros, del funcionamiento de la naturaleza, de las estructuras vivientes. Por otra parte, la ciencia no me dice nada de lo que no se puede medir, no se puede experimentar: ni de lo que es el criterio de belleza para una obra de arte, ni del criterio de bondad para la ética o por qué el universo existe, o para qué existe, ni me dice nada del mundo del espíritu en general. La fe y la ciencia se deben respetar y ayudar mutuamente.

3. ¿ Qué nos dice del caso Galileo?

Es el ejemplo que suele aducirse como un conflicto entre la ciencia y la fe. En aquella ocasión, Galileo actuaba como científico, aunque se equivocaba en alguno de sus argumentos, y actuaba correctamente al decir que la solución de un problema de Astronomía debía buscarse en la experimentación y no en la Biblia. Por otra parte, los teólogos defendían también su campo para decirle a Galileo que no se metiese a decirles cómo interpretar la Biblia, que si había alguna prueba de que la Tierra giraba alrededor del Sol, los teólogos encontrarían la interpretación bíblica adecuada. Por no tener delimitados claramente los dos campos hubo errores por ambos lados, y no es justificado que se condenase a Galileo. Pero es falso que sufriese tortura alguna, pues lo más que padeció fue estar en la casa de un Arzobispo, bien tratado, o sin salir de su propia casa. Y es un caso en que también influyeron las debilidades personales tanto de Galileo como de los representantes de la Iglesia. Cuando ha habido conflicto es por olvidar los ámbitos distintos de la ciencia y de la fe.

4. ¿Y qué tiene que ver el Génesis con la Biología y la Geología?

Cuando se habla del origen del hombre es común esta pregunta. No hay tampoco oposición. El Génesis no es un libro de Biología ni de Antropología sino que poéticamente nos dice que Dios se preocupa del hombre como hijo, al prepararle la casa y al hacerle de una forma especial, cuidadosamente, moldeando su cuerpo y dándole su propio espíritu de vida. Por otra parte, la Biología explica la evolución orgánica, pero no la aparición de la vida inteligente: no hay ningún gene que pase de un animal, como un primate, y que se lleve a que haya inteligencia. El misterio del paso de la vida no inteligente a la vida inteligente está sin solucionar todavía; es ilógico pensar que de lo no inteligente sale algo inteligente. Lo único que cabe pensar es que procede de Dios, Inteligencia suma y el único que puede crear algo espiritual.

5. ¿Adán, Eva, el mono; poligenismo, monogenismo?

No sabemos. Hoy la Biología ha llegado a decir que todos los habitantes actuales de la Tierra han tenido en un momento una única mujer como madre común. Si esto es o no así lo tendrán que discutir los biólogos, pero hay argumentos que dicen que sí. Ahora bien, ¿era esa mujer Eva?. No lo sabemos; se la ha llamado así, pero podría ser que una mujer más reciente, por una razón u otra, haya tenido descendientes que se mantuvieron hasta nuestros días, y otras mujeres de la misma época no tuvieron prole que llegase hasta hoy. Tampoco podemos decir qué relación tenían Adán y Eva con otro primate, porque no sabemos la relación de parentesco genético de los primates en la etapa inmediata a la aparición del hombre.

6. ¿ Hay alguna influencia de los astros en las vidas de las personas? ¿Qué nos dice del horóscopo?.

No, sencillamente no tiene fundamento alguno; siempre que se ha querido demostrar una comprobación sistemática, científica, de correlación, primero entre el nacimiento de una persona y sus características, y segundo, entre posiciones de los astros y los hechos que ocurren, no ha aparecido ninguna correlación. Esto se ha comprobado científicamente una y otra vez; el horóscopo es un resto de una superstición primitiva que se remonta a dos mil años cuando se pensaba que los planetas eran dioses y desde el cielo influían sobre los mortales en la Tierra. Pero los planetas son solamente grandes masas, y no tienen nada que ver con nadie aquí. Muchos de los que leen esto habrán conocido un hermano y una hermana gemelos, y comprobarán que son muy distintos, que sólo se parecen como hermano y hermana y que no les ocurren las mismas cosas todos los días a pesar de haber nacido con unos segundos de diferencia.

7. ¿Posibilidad de vida inteligente en otros lugares fuera de la Tierra?

Científicamente puede existir, pero no tenemos prueba alguna, y no parece muy fácil, por las numerosas condiciones que se necesitan. Si los OVNIS se entienden por lo que significa la sigla "Objeto Volante No Identificado", es claro que existen: la gente ve cosas que no saben qué son ni yo tampoco lo sé, pero eso no es ciencia ni base para hacer ciencia. Que sean seres de otro planeta es una afirmación sin base científica por ahora.

8. Se habla en Perú de algunos lugares que no tienen explicación científica, histórica o arqueológica, como Sacsahuamán, o las líneas de Nazca, etc; y donde no hay una explicación racional se apela a una razón más allá de la Tierra.

Esa es una salida demasiado fácil: Como no sé por qué lo harían los terrestres debió hacerlos otro cuyas razones tampoco sé. A mí me parece totalmente ilógico que unos extraterrestres con la tecnología inmensamente superior a la nuestra para venir de una estrella hasta aquí dejasen como testimonio unas líneas de piedras toscas, o barridas en el suelo, que no tienen absolutamente nada de refinamiento tecnológico. Si quieren dejar una muestra de que han estado, que dejen un aparato interesante y que se vea; ahí no habría lugar a dudas. Todo parece ser obra humana.

9. Brujos, curanderos, ¿qué fundamento tienen?

En cuanto son prácticas de magia, de querer controlar espíritus de los muertos o de los vivos, de ángeles, de demonios, es charlatanería sin fundamento alguno y tiene connotaciones anticristianas. Buscar un espíritu e intentar manipularlo es una actitud que desprecia a Dios y la relación del hombre con Dios. Ahora se encuentra mucho de esto. Pero todos los que decían que tenían comunicación con muertos, con espíritus, han sido expuestos como ilusos o fraudes ridículos. Pensar que un espíritu que ha dejado esta vida y que existe de una manera distinta se rebaje a decir las tonterías que se les atribuyen en sesiones de espiritismo es pedir demasiado a la credulidad.

10. ¿Se puede mantener la expresión "la Biblia tiene razón"?

Sí en las cuestiones del Nuevo Testamento en que las excavaciones arqueológicas han dado la razón a muchos detalles del relato evangélico y de los Hechos de los Apóstoles. Pero si se implica que todo lo escrito en la Biblia es un libro de texto con su correspondencia real, no .

11. Como cristianos, ¿cuáles son los criterios para creer razonablemente?

Como cristianos sólo aceptamos lo que dice nuestra fe acerca de verdades teológicas, las cuales son de orden distinto al científico, como ya he dicho. La ciencia nunca ha encontrado un hecho que vaya contra la fe, ni una ecuación puede demostrar nada contra la fe, ni un instrumento puede medir la existencia de Dios o la existencia del alma ni puede decirnos si una acción es buena o es mal. Todos esos aspectos no tocan a la ciencia y deben dejar abierto el camino a la fe.

12. La ciencia como tal ¿acepta los fenómenos sobrenaturales?

La ciencia como tal no puede aceptar ni rechazar nada que no pueda medir y experimentar porque no le toca hablar de ello. Que se dan hechos milagrosos lo puede demostrar una buena cantidad de testigos fiables; si se ha dado un milagro, un hecho inexplicable para la ciencia, no puede negarse lo ocurrid, aunque no haya forma de repetir el hecho en un experimento. Si a una persona le han amputado una pierna y después de varios años Dios se la devuelve, es un milagro que la ciencia no puede explicar, pero que tampoco puede negar.

13. ¿Los milagros existen?

Sí, rara vez, pero existen. Y recuerden que “milagro” no es cualquier cosa maravillosa, sino que tiene un significado muy concreto dentro de la Teología, un significado que es la norma para aceptarlos, por ejemplo para la canonización de santos. Tiene que ser un hecho externo, comprobable y permanente. No bastan que alguien diga “yo tuve súbitamente una iluminación maravillosa del cielo que me hizo entender la Trinidad”; eso no es un milagro. Ni es un milagro, por ejemplo, la Eucaristía, porque allí no hay nada externamente visible que muestre que Dios ha obrado algo nuevo. Un milagro tiene que ser algo externamente comprobable y permanente, no pasajero.

14. ¿Cómo concibe a Dios?

Es la realidad suprema, es la existencia pura por sí misma. Nadie le puede dar la existencia, nadie le puede añadir nada ni quitar nada, no está sujeto a ninguna de los cambios que nosotros tenemos en la vida, ni de lugar ni de tiempo ni de forma ni de ninguna otra característica. Por eso es la plenitud de sabiduría y poder, la plenitud de hermosura y, finalmente, con el magnífico atrevimiento de san Juan, podemos decir que Dios es Amor.

15. ¿Qué tiene que ver el Vaticano con los estudios científicos actuales?

Hay una falta de información que lleva a creer que este interés es algo nuevo. En 1991 se celebraron los primeros cien años del Observatorio Vaticano, que durante el siglo pasado y este siglo ha sido un centro de trabajo y de investigación y sigue siéndolo. En las palabras del Papa Pablo VI, este centro tiene como misión hacer presente a la Iglesia en el mundo de la ciencia y hacer presente a la ciencia en el mundo de la Iglesia. Y por eso no solamente hablamos a científicos seglares, desde un punto de vista que incluye consideraciones filosóficas y teológicas, sino que también tuve yo mismo la oportunidad y el honor de dar clases de astrofísica a 20 obispos de todo el mundo que estuvieron en el Observatorio siguiendo un curso sobre esta materia durante tres semanas.

 

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