Gran actividad religiosa en
Ecuador, impulsada por laicos católicos
QUITO.- Nov. 17 de 2002.- El sábado 16 y domingo
17 fueron días de fiesta para los fieles de la Parroquia San Nicolás de
Myra, ubicada en el sector de la cooperativa de vivienda Santa Martha, en
la ciudad de Santo Domingo de los Colorados, distante 150 kms. al oeste de
Quito
El sábado se desarrolló una procesión que partió
desde la Iglesia Santa María Reina de los Mártires, recorriendo las calles
de Santo Domingo hasta llegar a la parroquia de San Nicolás, acompañando a
la Virgen de El Cisne con gran entusiasmo por parte de los fieles.
Cánticos, rezos, toques de trompeta, aclamaciones, vivas y sobre todo el
fervor caracterizaron este testimonio público de fe.
Al finalizar el recorrido por las calles, se
celebró una solemne eucaristía oficiada por el padre Jorge Senabre,
párroco de esta dinámica comunidad, el cual coronó en emotivo acto a la
Virgen del Cisne y al Niño Dios que está en sus brazos.
A continuación de la ceremonia litúrgica los
Caballeros de la Virgen ofrecieron un pequeño concierto con variadas
músicas en homenaje a la Santísima Virgen, que fuera muy aplaudido por los
presentes.
Por su parte el domingo 17, el obispo diocesano
Monseñor Wilson Moncayo acudió a la Parroquia San Nicolás de Myra para
consagrar el nuevo y artístico altar de piedra tallada. "El altar es un
puente entre el Señor y nosotros, por ese motivo, lo vamos a bendecir y
ungir con el aceite crismal. En este altar se celebra el sacrificio
incruento de la Cruz. Sacrificio este que sirvió para redimir al género
humano. Una vez bendito lo incensaremos para honrarlo y prestarle nuestros
homenajes", afirmó el prelado.
Antes de bendecir e incensar el altar, Monseñor
Moncayo había colocado reliquias de la Santísima Virgen -que fueron
traídas especialmente de Francia, para esta ocasión- en una pequeña
excavación que es hecha en el altar. La Iglesia acostumbra -al consagrar
un nuevo altar- colocar reliquias de santos, y en este caso la Iglesia de
San Nicolás fue privilegiada con reliquias de la propia Madre de Dios.
En la Iglesia de San Nicolás estas dos jornadas se
caracterizaron por una asistencia masiva y también por una gran alegría de
la comunidad parroquial. Estas actividades se han desarrollado en el marco
de la Misión Nacional, convocada por la Conferencia Episcopal Ecuatoriana,
en las cuales se puede constatar la gran vitalidad de los católicos en
Ecuador.
Esta vitalidad tiene su
origen principalmente en el creciente interés por lo religioso y en el
impulso orientador de los obispos.
|