Tiempo de
espera
Miguel Rivilla San Martín
Lo que realmente importa no es lo
que otros hagan o dejen de hacer, sino tener el equipaje preparado.
La frase
es muy manida, pero verdadera. Estamos todos los humanos aquí en la tierra
de paso. Como en la sala de embarque de un aeropuerto, todos permanecemos
en la vida esperando el embarque para el viaje sin retorno. Sabemos que
más pronto o más tarde nos llegará nuestro turno. Tenemos ya el billete en
el bolsillo para LO DEFINITIVO, el más allá. Es cuestión de tiempo, que
pasa raudo y nosotros con él.
Mientras, nos vamos entreteniendo haciendo cosas. Quizás tarden un poco en
decir nuestro nombre. Vemos desfilar, imparablemente, a otros: vecinos,
allegados ,familiares. Hay quienes piensan que la llamada es para los
demás y que de él se olvidarán. Prefieren pasarlo distraídos, mientras les
llega la hora del embarque. No me parece postura racional ni correcta.
Tampoco cristiana. Jesús nos ha dicho machaconamente: “Vigilad y estad
atentos, por que no sabéis el momento ni la hora”. Algunos-no muchos- le
hacen caso. Previsoramente, vienen preparando su equipaje. En la aduana de
embarque NADA MATERIAL podrá llevarse. Sólo el bien y el mal que cada uno
haya acumulado en su vida. Allá cada cual con su postura en este tiempo de
espera.
Lo que
realmente importa no es lo que otros hagan o dejen de hacer, sino tener el
equipaje preparado. Las maletas llenas de buenas obras. Obras de amor, con
amor y por amor. Lo demás va a ser lo de menos. SEAMOS LISTOS Y
PREVISORES.
Buena
ocasión este tiempo para recordarnos a todos la gran verdad. |