[ CORRESPONDENCIA ]
3er. Congreso de Comunicadores
en la UCA
Expertos en la palabra como en el silencio
por Emilio Grande (h.)
Comunicador: ¿Qué pasará con Argentina, con tu pueblo, con tu patria, con
tu comunidad, si no salís de tus intereses particulares y mezquinos para
dar la vida en servicio de amor por el bien de todos?... ¿Siento compasión
o estoy atrincherado en mis intereses individuales, corporativos... en mi
propia quintita?...
Estos
profundos y reflexivos interrogantes fueron rezados el sábado último en el
marco del 3er. Congreso de Comunicadores, denominado “Comunicador: ¿Quién
es tu prójimo?”, comunicación y valores, organizado por la Comisión de
Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Argentina, que se realizó
del 10 al 13 de octubre en la Pontificia Universidad Católica Argentina de
Buenos Aires.
Minutos
después de la oración tuvo lugar uno de los paneles de esa mañana: “Etica
y comunicación en un mundo globalizado”, a cargo de monseñor Enrique
Planas, miembro del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, y
del doctor José Claudio Escribano, subdirector del diario La Nación y
presidente de la Academia Nacional de Periodismo.
El
español Planas hizo hincapié en evitar las tentaciones en comunicación
social, mencionando “jugar limpio” (no forzar, no engañar, no ilusionar
vanamente), formar la madurez de los usuarios (como co-responsables de la
dinámica de la comunicación social y no como meros espectadores pasivos),
el trabajo en red, poner al servicio de los valores los nuevos lenguajes y
formatos que exige el tiempo presente y el comunicador cristiano ha de ser
agente de sentido.
“Los
comunicadores -sobre todo los cristianos- han de ser expertos tanto en la
palabra como en el silencio. Sin silencio, sin reflexión, sin un
pensamiento y sin oración resulta imposible moverse sin tambalearse en el
panorama mediático actual, porque sobran comunicadores aturdidos, víctimas
de la contagiosa indigestión informativa”, señaló Planas.
Al mismo
tiempo, habló sobre comunicación en clave de belleza. “Por desgracia, en
la comunicación social abunda el ´feísmo´, una especie de ´estética´ de lo
feo, de lo horripilante, de lo negativo, que se hace presente en todos los
ambientes y ante todas las edades, y termina por imponerse como telón de
fondo constante”, agregó.
El
obispo Planas dijo que era necesario el paso de la sociedad de la
información a la sociedad del conocimiento. “La información tiene sentido
cuando el lector juzga, siendo capaz de discernir lo verdadero de lo
falso, la realidad de la ilusión. Y para hacer un juicio se necesita la
vertebración que sólo da una escala de valores nacida y proclamada en el
contexto de la ética”, enfatizó.
Reciben
beneficios
A su
turno, Escribano detalló los ejes más importantes que debe manejar un
profesional de la comunicación social en el presente: adjudicación de
fuentes, chequeo de la información, esfuerzo por la objetividad, alcanzar
la verdad, distinción entre “on the record” y “off the record”, prudencia,
evitar la mortificación al prójimo, selección de la información.
“Hay
periodistas que reciben beneficios por lo que escriben o dejan de
escribir, de parte de empresarios, políticos y dirigentes”, graficó, el ex
presidente de Adepa, quien lleva 47 años en la redacción de La Nación.
En otro
momento abordó la distinción del tratamiento entre la prensa gráfica de la
radio y la televisión, donde en el primero de los casos hay más
responsabilidad a la hora de escribir y en los otros la comunicación es
más espontánea y menos reflexiva, como así también el uso de las cámaras
ocultas (y grabador). “En la Argentina muestran situaciones delictivas de
algunos funcionarios, pero son medios ilegítimos que revela la comisión
del acto ilegítimo”, sentenció.
Por el
citado congreso disertaron también José María Arancedo, John Foley, Jorge
Bergoglio, Clara Mariño, Alfredo Leuco, Juan Carr, Santiago Kovadloff,
Alicia Pereson, Oscar Gómez Castañón, entre otros.
Finalmente, Jorge Casaretto hizo un resumen de los principales hitos de la
Mesa del Diálogo (convocada por el Gobierno, la ONU y la Iglesia Católica)
que se plasmó en el documento “Bases para las reformas”, reconociendo la
ausencia de una mesa de la Comunicación Social, la que será creada para
contribuir al bien común.
“Los
comunicadores y los medios deben optar entre el raiting de la TV y la
radio y la venta de diarios versus resaltar los valores positivos”,
comparó, ante la atenta mirada de unos 300 congresistas de distintos
lugares del país.
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El autor
es periodista del diario La Opinión de Rafaela (provincia de Santa Fe,
Argentina) y licenciado en Comunicación Social de la UCES Rafaela, quien
asistió al mencionado congreso con el grupo de la diócesis de Rafaela.
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