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Solidaridad con los gallegos

Miguel Rivilla SanMartín

Los que nos sentimos creyentes deberíamos pedir con fe

En varios artículos de la Constitución española y en especial en el art.nº 2, se hace referencia clara y explícita  a  “la indisoluble unidad  de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, que reconoce y garantiza el  derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

Pocas ocasiones tan claras se presentarán en el futuro, como la actual del vertido de fuel sobre la costa de Galicia, para hacer realidad esta solidaridad.

En el aspecto material se están aportando y encauzando a través del Gobierno de la nación, coordinado con el de la Junta, los diversos y cuantiosos recursos económicos que se precisan y van llegando de todas partes para hacer frente a la catástrofe ecológica. No es momento de divisiones, de politizaciones, de partidismos baldíos, sino de arrimar el hombro todos, para paliar el mal.

Desde los gobernantes, los políticos y los españoles  de a pie, todos a una, deberíamos consumir productos gallegos hasta que se normalice la situación.

Es más, en el tiempo que resta de amenaza inminente de la marea negra, los que nos sentimos creyentes y principalmente en el domingo día uno de diciembre, deberíamos pedir con fe todos los españoles, al Altísimo, en todos los templos y lugares de culto, por este angustioso problema que se cierne sobre las cabezas de nuestros compatriotas gallegos.

 

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