Misiones no, diálogo si
Miguel Rivilla SanMartín
“No ha faltado quien ha querido interpretar la acción misionera como
un intento de imponer a otros las propias convicciones y opciones, en
contraste con un espíritu moderno, que se jacta como si fuera una
conquista definitiva ,de la absoluta libertad de pensamiento y de
conciencia personal”.
Suma perplejidad produce en el cristiano
de a pie el escuchar o leer las hodiernas teorías, que como verdades a
medias , están suplantando las certezas de antaño. Una de las más
peregrinas es la de afirmar que las misiones no tienen razón de ser en
nuestro mundo actual, donde han de prevalecer por encima de todo, las
libertades personales . Se trata , ni más ni menos , de suplantar el deber
de evangelizar y misionar de la Iglesia católica por el diálogo
interreligioso, entre las diversas culturas y religiones. Basados en
sofismas o medias verdades , se afirma que a nadie se le debe "imponer"
una determinada religión. Que no se puede partir de posturas de
prepotencia, de presentarse con actitudes excluyentes o pretender tener
la verdad absoluta .Lo que se impone es un diálogo entre las diversas
confesiones religiosas, donde cada uno aporte “su “ verdad, se propicie
una amistosa relación e intercambios culturales, que desembocarán en la
aceptación del único Dios, al que converge toda religión. .Lo
verdaderamente importante, es la promoción humana de las gentes,
sacándolas del estado de injusticia o pobreza en que se hallan .No habría,
pues, que inquietar a los que viven su fe natural en Dios, pues también
estos pueblos son gratos a Dios, aunque difieran de nuestra cultura
occidental o de nuestra fe católica.
He aquí cómo se expresa con mayor
precisión al respecto el papa Juan Pablo II en su Encíclica Redemptoris
missio : “No ha faltado quien ha querido interpretar la acción misionera
como un intento de imponer a otros las propias convicciones y opciones, en
contraste con un espíritu moderno, que se jacta como si fuera una
conquista definitiva ,de la absoluta libertad de pensamiento y de
conciencia personal . Según esta perspectiva, la actividad evangelizadora
debería sustituirse con un diálogo interreligioso,que consistiría en un
intercambio de opiniones y de informaciones ,con las que cada una de las
partes da a conocer el propio credo y se enriquece con el pensamiento de
los otros, sin ninguna preocupación de llegar a una conclusión. Esto
exigiría –se dice .-que los cristianos renunciaran a llevar a los no
cristianos hacia el camino del Evangelio, la abstención de proponer
favorecer la conversión y la exclusión de la perspectiva del bautismo.
Así se respetaría el camino de la salvación que cada uno sigue según su
propia educación y tradición religiosa” . Ante estos razonamientos, que
conducen al confusionismo , se precisa hacer un esclarecimiento., a la
luz de la palabra de Dios revelada, del magisterio de la Iglesia y de la
praxis constante y secular de la misma Iglesia .
Es el mismo Papa quien sale al paso de
estas opiniones en su Encíclica Ad Gentes: “Esta concepción es
irreconciliable con el mandato de Cristo a los Apóstoles (cf.Mt.28,19-20;Mc
16,15 ), trasmitido a la Iglesia y con la auténtica eclesiología a la que
hace referencia el Concilio Vaticano II para mostrar la necesidad
indudable de la actividad misionera .Se trata de algunas verdades
fundamentales : Dios quiere la salvación de todos ; Jesucristo es el único
mediador que se entregó a sí mismo como “ rescate por todos”; de modo que
no hay bajo el cielo otro nombre ..por el que nosotros podamos salvarnos”(Hch.4,12);
por tanto , es necesario que todos se conviertan a El , una vez conocido
por la predicación de la Iglesia ,y que por el bautismo sean incorporados
a El y a la Iglesia que es su cuerpo”(Ad gentes 7)..
Con estas precisas y rotundas palabras
del Magisterio pontificio, caen, naturalmente por tierra, todas las
teorías que se propalan sin fundamento y que sólo contribuyen a crear el
confusionismo en el Pueblo de Dios.
Queda bien claro ,que HOY COMO AYER Y
COMO SIEMPRE, SON NECESARIAS LAS MISIONES ,que en modo alguno han de ser
suplantadas por el diálogo interreligioso. .
Una cosa son las misiones y otra muy
distinta el diálogo .
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