La depresión: Un tema de moda
María Velázquez Dorantes
La depresión es cómo un cáncer del alma, es una noción de ausencia y
tristeza, no pide tiempo y mucho menos lo admira, sino que llega a él con
el propósito de quedarse hundido en el rincón de los sentimientos.
En la vida actual, todos los seres
humanos han pasado por un tema que sé ha puesto de moda, de vanguardia,
de boga; a partir del anterior siglo XX y en el nuevo siglo XXI. La
depresión ha irrumpido las vidas de cada un de los individuos que habitan
en el globo terráqueo. Es la denominada <enfermedad del silencio>, puesto
que no tiene la costumbre de avisar cuando tomara posesión de una vida; es
una enfermedad irrespetuosa porque, por extraño que parezca ataca a los
chicos, a los no tan chicos y a los grandes. Es colapsante y abrumadora,
no escala las clases sociales, solo se presenta como el mal novedoso, y
que se puede convertir en un mal terrorífico si no es atendido o
descubierto a tiempo.
La depresión es cómo un cáncer del alma,
es una noción de ausencia y tristeza, no pide tiempo y mucho menos lo
admira, sino que llega a él con el propósito de quedarse hundido en el
rincón de los sentimientos.
Esta enfermedad hoy en día, es denominada
una enfermedad mental común, los niños la llegan a tener, las madres,
los hombres, los ancianos, la gente que tenga profesión o la que no la
tenga; es una enfermedad a temporal que se permite estar arraigada o
llegar y desaparecer.
Algunos investigadores denominan a esta
enfermedad como un trastorno depresivo que afecta al organismo,
esencialmente al cerebro, al ánimo y la forma de pensamiento de quien la
padece.
Los trastornos se manifiestan en cómo la
persona se alimenta, como duerme; cómo se valora así mismo, es decir, que
tan alta o que tan baja es la autoestima y ese amor propio, cuales son sus
pensamientos, si existen un porcentaje de pensamientos negativos altos,
cómo se desenvuelve dentro del núcleo social, etc. Pero este trastorno no
puede ser confundido por un momento de tristeza pasajero. La depresión es
un choque de emociones básicas, que se encuentran en desequilibrio. No es
una condición de la cual uno puede liberarse a voluntad, no es un ¡ ya
basta!, Porque está exige un tratamiento, un análisis que ayude a
sacudirse ese mal.
Así como muchas de las enfermedades
tienes sus clasificaciones, la depresión, también exige varios tipos y se
clasifica en tres depresiones diferentes : Depresión severa, distimia y
depresión bipolar.
En la primera los síntomas que resaltan
son aquello que intervienen con las actividades placenteras que solía la
persona realizar, como el trabajar, el estudiar, el comer, el dormir, etc.
La depresión distimia es menos grave,
pero incluye síntomas a largo plazo que intervienen con el funcionamiento
y bienestar de una persona, por lo que puede arrastrarnos hasta una
depresión severa.
El tercer tipo de depresión llamado
bipolar o enfermedad maníaco depresiva no es tan frecuente, los síntomas
son más exagerados, como cambios cíclicos de estado ánimo ( euforia o
depresión) en períodos demasiado cortos. Este tipo afecta, la forma de
pensar, el juicio y el comportamiento, y puede acarrear graves problemas.
No es una gripe, sino una enfermedad que
se puede comportar en una sombra muy pesada si es atendida a tiempo.
Los síntomas más reconocibles en una
depresión son aquellos de vacío, desesperanza, pesimismo, ausencia y
distracción. Pérdida del interés, disminución de energía, pensamientos de
muerte o de suicidio. Inquietudes constantes y trastornos físicos como
dolores de cabeza, cambios en el sistema digestivo y males crónicos.
El tratamiento para desaparecer a la
depresión y abatirla más que externo es un impulso interno por vivir, de
parte de la persona, estar dispuestos a recibir la vida con sus cosas
bellas y recibir los problemas, atendiéndolos por el lado positivo, no
buscando evasivas y salir como el vuelo de las mariposas sin importar las
corrientes del viento y saber que Dios dará las esperanzas para luchar.
Enseguida viene un tratamiento médico,
una evaluación diagnóstica para saber cuando surgió el problema y como
atacarlo de raíz; este tratamiento puede ser combatido por los famosos
antidepresivos o bien con psicoterapias, ya sea psicólogos o psiquiatras.
En casos más severos se utilizan métodos de electro schok´s, en gente con
probabilidades más riesgosas.
Es necesario enfrentar a la depresión con
la fuerza y la meta de una conquista llamada felicidad; aceptar que nos
enfrentamos a un grave peligro de vanguardia del cual mucha gente no puede
escapar y otro tanta solo la sacude, sin limpiar lo suficiente para
desaparecerla.
El combate a la depresión, comienza por
conocer como llega y saber que es necesario tener el antivirus de
optimismo y autoestima. |