Soy ¿católico? (3ra parte)
Sergio Barrón
Ser cristiano tiene un sentido grandioso.
Signo, ser y cristiano conceptos llenos de realidad.
Decíamos en la reflexión anterior que “estar conciente del
propio ser implica realizar a plenitud la vida que tenemos”, significando
con ello el sentido del ser. Nuestra pregunta es ¿Qué significa ser
cristiano católico en nuestros días?. Significado y Ser parece que nos han
quedado más o menos claro. Ahora analizaremos brevemente el concepto
“Cristiano”, lo haremos fundamentados en la Palabra de vida. El que es
cristiano refleja pertenencia a Cristo y, por tanto, su vida es coherente
con ello. Sin embargo, “cada uno debe tener cuidado de cómo construye,
pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, que es
Jesucristro” (1Cor.3,10). El cristiano “debe considerarse simplemente como
ayudante de Cristo, encargándose de enseñar los secretos del plan de Dios”
(1Cor.4,1-2), pues es enviado a realizar esa labor aunque por muchos sea
considerado un irracional y soñador. “El cristiano, por causa de Cristo
pasa por tonto...por débil...es despreciado...a las maldiciones responde
con bendiciones, es perseguido y lo soporta. Se habla mal de él y responde
con bondad. Se le trata como a basura del mundo, como a desperdicio de la
humanidad” (1Cor.4,10-13) y pesar de ello sigue fiel al amor que le ha
salvado. Para el cristiano “no es motivo de orgullo predicar el mensaje de
salvación, más bien le es una obligación ineludible. ¡Y hay de él sino lo
predica!” (1Cor.9,16). “Dios siempre le lleva en el desfile victorioso de
Cristo Jesús y por medio de él da a conocer su mensaje, el cual se esparce
por todas las partes como un aroma agradable. Porque el cristiano es como
el olor del incienso que Cristo ofrece a Dios, y que se esparce tanto
entre los que se salvan como entre los que se pierden. Para los que se
pierden este incienso resulta un aroma mortal, pero para los que se salvan
es una fragancia que les da vida. ¿Y quién está capacitado para esto?. El
cristiano no anda negociando con el mensaje de Dios, como hacen muchos: al
contrario, habla con sinceridad delante de Dios, como enviado suyo que es
y por su unión con Cristo” (1Cor,2,14-17). Si es cristiano da a conocer el
mensaje de la misma manera como Jesús lo hizo, no se anda con medias
tintas, con palabras suaves, con intereses personales. El mensaje es o no
es. Todo cristiano tiene la misma encomienda por ser parte del mismo
cuerpo. Es decir, “el cuerpo humano, aunque está formado por muchas
partes, es un solo cuerpo. Así también Cristo. Y de la misma manera, todos
los cristianos fueron bautizados para formar un solo cuerpo por medio de
un solo Espíritu; y a todos se les dio a beber de ese mismo Espíritu. Un
cuerpo no se compone de una sola parte, sino de muchas... Dios ha puesto
cada parte del cuerpo en el sitio que mejor le pareció. Si todo fuera una
sola parte, no habría cuerpo... el ojo no puede decirle a la mano: no te
necesito; ni la cabeza a los pies: no los necesito... pues bien, ustedes
cristianos son el cuerpo de Cristo, y cada uno es parte de ese cuerpo”
(1Cor.12,12-27). “Pero la riqueza que tiene el cristiano en sí -como una
olla de barro- es para mostrar ese poder tan grande que viene de Dios y no
de él mismo. Así aunque lleno de problemas, no está sin salida, tiene
preocupaciones, pero no se desespera. Le persiguen, pero no está
abandonado; le derriban, pero no le destruyen. Donde quiera que va siempre
lleva en su cuerpo la muerte de Jesús, para que también su vida se muestre
en él. El cristiano siempre está expuesto a la muerte por causa de Jesús,
para que también su vida se muestre en su cuerpo mortal. La escritura
dice: tuve fe, y por eso hablé. De igual manera, el cristiano, con esa
misma actitud de fe, cree y también habla. Porque sabe que Dios, que
resucitó de la muerte al Señor Jesús, también le resucitará con él”
(2Cor.3,7-13). Ser cristiano tiene un sentido grandioso. Signo, ser y
cristiano conceptos llenos de realidad. |