Conmemoración del
día de la Altagracia
Amín Cruz / El Camino (Periódico de la Arquidiócesis
de New York)
La comunidad dominicana, desde el momento en que hizo
acto de presencia en los Estados Unidos, trajo consigo su Madre y
Protectora Espiritual: la Virgen de la Altagracia.
La
comunidad dominicana, desde el mismo momento en que hizo acto de presencia
en los Estados Unidos, principalmente en ésta ciudad de Nueva York, trajo
consigo en su pensamiento y en su corazón, el símbolo de su fé; su Madre y
Protectora Espiritual, la Virgen de la Altagracia, Reina y Señora
amadísima del pueblo dominicano, a la que recurren en todos los momentos
difíciles, llenos de fé, confiados en la protección de la Santísima
Virgen, siempre presta a socorrer, llenando de regocijo, amor, felicidad y
paz, el corazón de sus hijos que con tan grande devoción la adoran, aun
más, encontrándose fuera de su tierra querida.
La fé y la
devoción es tan grande que todo el pueblo dominicano en el alma y el
espíritu tiene a la Santísima Virgen comprometida con el crecimiento y
rendimiento de todas sus actividades cotidianas, y se entiende ésta
devoción data desde el siglo dieciséis.
Dícese que
para ésa época, dos colonos españoles, Alfonso y Antonio Trejo, llevaron
desde España a Higuey, Santo Domingo, la imagen de la Virgen de la
Altagracia. Desde entonces, ha sido y será por siempre su Madre Protectora
Espiritual.
Con el
desarrollo y crecimiento con que avanza la comunidad dominicana, así crece
la devoción Altagraciana en ésta ciudad de Nueva York y la fe y la
presencia dominicanista se dejará sentir otra vez con mayores bríos en la
Misa Altagraciana del domingo 21 de Enero del año 2003, en la Catedral de
San Patricio, donde los dominicanos en masa, irán a rendir su tributo de
amor, de fe y de esperanza a la Madre y protectora espiritual del pueblo
dominicano.
La
historia Altagraciana en la ciudad de Nueva York comenzó en el año 1966,
en la antigua Catedral de San Patricio situada en la Calle Mullberry en el
bajo Manhattan, con la llegada del Rev. padre Juan Oleaga, mostrando su
deseo de trabajar con los hispanos.
Con la
Misión Altagraciana sobre sus hombros, inició sus primeros contactos con
lo señores Rafael Onofre, Ramón y Carmen Vargas. Así comenzó con tres, lo
que se ha multiplicado como " los peces y los panes", en decenas de miles
de dominicanos seguidores de la Santísima Virgen, a la que imploran por
sus bendiciones y protección en todas las ocasiones de la vida cotidiana.
El Comité
Arquidiócesano Nuestra Señora de Altagracia, cuyo lema es "¡ALTAGRACIANO!
Con María de Altagracia, los Dominicanos proclamamos nuestra fe",
celebrará sus 30 años en el decimoquinto banquete anual el Viernes 17 de
enero de 2003 a las 8:00 p.m. en los Salones de The Astoria World Manor.
En él se
honrará a su Excelencia Reverendísima Monseñor Antonio Camilo González.,
Obispo de la Diócesis de la Vega, República Dominicana., en dicho banquete
otorgaremos El Premio de La Virgen de Altagracia al Sr. Negro Santos,
Productor de Santo Domingo Invita, Merengue y Más, muchos otros especiales
y por su compromiso social y humanitario con el pueblo latinoamericano en
especial con el pueblo dominicano y por su amor, devoción y propagación a
María.
También al
Sr. Justo Graciano, miembro fundador del comité arquidiócesano,
comprometido en su comunidad, sirviendo a toda la comunidad hispana de
Nueva York inspirando siempre fuerza, seguridad y animo a la superación
personal del seglar.
El Comité
Arquidiócesano Nuestra Señora de Altagracia que preside el Sr. Rafael
Taveras, Coordinador General también invita a la misa en honor a la Virgen
de Altagracia en la Catedral de San Patricio el domingo 19 de Enero de
2003, a las 2:00 p.m. será celebrada por el Obispo Mons. Antonio Camilo
González, Obispo de la Diócesis de la Vega y concelebrada por todos los
sacerdotes dominicanos e hispanos que trabajan con los dominicanos.
Este año,
el Comité Arquidiócesa-no Nuestra Señora de Altagracia y los Dominicanos
residentes en la ciudad de Nueva York y áreas adyacentes, dedican el
decimoquinto banquete y la Misa a Su Santidad Juan Pablo II, por ser
hombre, filósofo, líder mundial y testigo de esperanza.
Felicitaciones a todos los dominicanos de aquí y de allá, y nos unimos a
su regocijo en tan solemne celebración.
Dios
Todopoderoso, por intermedio de la Santísima Virgen de la Altagracia,
bendiga y proteja a todo el pueblo dominicano. |