Entrevista a Mons.
Vicente Cisneros Durán, Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana
"Que el gran ideal de los ecuatorianos sea Jesucristo
ayer, hoy y siempre”
CUENCA,
Ecuador, (Enero 1de 2003) El Sr. Arzobispo de Cuenca y Presidente de la
Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), monseñor Vicente Cisneros Durán
nos recibe en su flamante oficina de la Curia de Cuenca. En las paredes se
destaca un óleo del Santo Hermano Miguel que, por su realismo sólo le
falta hablar.
El prelado
nos comenta que hace apenas unos días está instalado en su nueva oficina
pues las restauraciones del simpático edificio de la Curia acaban de
finalizar. Efectivamente nos cruzamos con varios funcionarios que
transportan muebles, libros, archivos lo que da un ambiente febril al
edificio ubicado en la calle Bolívar, en el centro histórico de Cuenca.
Llama poderosamente la atención la variedad del colorido de las paredes,
puertas y ventanas; sin duda todo ha sido inspirado por alguien con muy
buen gusto.
Al pasar
el dintel de la puerta del despacho de Monseñor Cisneros todo ese ambiente
febril da lugar a la calma y la reflexión, acompañada por cierto por una
actividad tranquila pero efectiva. Se nota que la persona con la que nos
encontramos, es una persona que tiene un acabado conocimiento de las almas
y de las circunstancias. Se trata de un hombre con los pies bien puestos
en la tierra pero con metas grandiosas y osadas. Esto último creemos
escudriñarlo en su mirada vivaz.
Sabiendo
de lo reducido de su tiempo le hacemos la primera pregunta.
-¿Monseñor
usted como Presidente de la CEE como evalúa la reciente visita del
Secretario de Estado de El Vaticano, el Sr. Cardenal Angelo Sodano?
- Veo en
esa visita sólo un balance positivo. Considero muy acertada la invitación
hecha por la CEE. Todo este evento ha sido coronado por el éxito gracias a
una intensa preparación de los 3 a 4 meses previos. Destaco aquí la
sacrificada dedicación del Sr. Nuncio de Su Santidad en Ecuador, monseñor
Alain Paul Lebeaupin; del secretario general adjunto de la CEE monseñor
Jaime Bravo y el brillante desempeño del joven abogado Ramiro Arroyo,
entre muchos otros.
-¿Cuál es
el calendario de la Gran Misión Nacional en la Arquidiócesis de Cuenca?
-En el
caso de esta arquidiócesis tenemos marcado que el impulso de la Misión
Nacional irá hasta Pentecostés. Ya hemos realizado un gran encuentro con
el clero, a modo de lanzamiento. Tenemos proyectado para fines de enero el
envío simbólico de los agentes misioneros, de manera que en febrero
estaremos en plena marcha. Con todo este trabajo colaboran las distintas
vicarias con los folletos para cada ocasión.
-¿Cuál es
su anhelo para esta Gran Misión Nacional, no sólo para Cuenca sino para
todo el Ecuador?
-Que la
Misión Nacional sea una oportunidad para que los católicos abracen el gran
ideal del encuentro con el pueblo ecuatoriano, que sea un motivo de
comunión, de conversión y de solidaridad con nuestros hermanos más
necesitados tanto espiritual como materialmente.
Y que,
quede acuñado en el alma de todos el lema "Jesucristo ayer, hoy y
siempre".
Dejamos a
Monseñor Cisneros quien nos despide muy paternalmente, y queda grabado en
nuestra retina la fisonomía afable del óleo del Santo Hermano Miguel que
acompaña al arzobispo en su importante responsabilidad de pastorear almas. |