Judíos y palestinos
Pbro. Miguel Rivilla San Martín
El conflicto árabe-judío, tras largos años de
sangrienta confrontación, parece la historia interminable.
El
conflicto árabe-judío, tras largos años de sangrienta confrontación,
parece la historia interminable. El mundo asiste, entre atónito e
incrédulo, a la sangría imparable de vidas humanas de ambos bandos.
La espiral
de la violencia arrastra cuanto encuentra a su paso. Al terrorismo suicida
de los palestinos sucede la represalia inmisericorde de los judíos. Es el
pan de cada día, sin que se avizore, a corto o medio plazo, una solución
de continuidad. Cuando parece haberse logrado una pausa, una inflexión del
horror, surge, como por arte satánica, la reavivación del exterminio.
Los daños
colaterales -muertes indiscriminadas de civiles, de niños, de personas
ajenas –son incontables. Parece no se busca la paz , ni la aceptación de
convenios, sino la aniquilación del contrario. Todo es odio, todo parece
justificado, todo vale, con tal de borrar del mapa al enemigo. Faltan
palabras para designar la incalificable, interminable e inhumana
contienda.
Este es el
triste y revulsivo panorama en Oriente próximo ante la indiferencia o el
desinterés de muchos. Los hombres de buena voluntad nos preguntamos
perplejos y angustiados: ¿Hasta cuándo, Señor?.¿No habrá una salida
racional a esta inhumana guerra?.¿Los organismos internacionales son tan
impotentes para poner fin a la mayor vergüenza del presente siglo?.¿No
estaría más que justificada una intervención militar internacional, antes
que se enquiste el conflicto irremediablemente?.¿No sería mejor buscar
entre todos, contendientes y observadores, una solución de tregua , hoy
mejor que mañana?.
No se
trata ya de buscar responsabilidades ni culpabilizar a nada. Se trata sólo
de poner FIN al horror. |