Clonación Humana: el
desafío
María Velázquez Dorantes
La vida natural es hermosa, la vida artificial es una
meta superada por la ciencia, pero ¿cuál es el fin de está?.
La realidad del pasado 2002, nos ha dejado una gran
huella de reflexión, de impacto, y sobre todo del desafío que se le hace a
Dios. Los medios de comunicación se han centrado en la noticia de la
“clonación humana”, así como la ciencia, la ética y todo lo circundante a
esta señal, que parecía sostenerse en la lejanía de años, sin embargo, hoy
ya es una realidad presente. Hoy los hombres han adoptado el papel de
dioses creadores, de los que juegan con la vida y los que sienten con el
derecho de crear vida.
Hace tiempo fue sorprendente que se viera la clonación
de animales, y por citar a uno de los más famosos “la oveja Dolly”, la
cual tras seis años de su clonación se encuentra enfrentando problemas de
artritis. Si esto le sucede a un animal, que también forma parte de la
naturaleza; preguntémonos ¿ qué sucederá con esa niña clonada llamada
Eva?. Reflexionemos por un momento, sobre lo que el hombre se encuentra
haciendo, qué papel ha adoptado y dónde ha colocado a Dios mismo.
La vida natural es hermosa, la vida artificial es una
meta superada por la ciencia, pero ¿cuál es el fin de está?. La clonación
de Eva, es un suceso pasmoso que la coloca a ella misma en un dilema
ético, y humano sobre todo, ¿ quién es su madre?, la primera que ofreció
una célula, la segunda que otorgo mayor información genética o la tercera
que la mantuvo en su vientre hasta el día en que llegó al mundo, a un
mundo que la recibe, pero sobre todo a un mundo que la tiene en
observación.
Así como los raelianos, una secta que considera que la
humanidad fue creada a partir del ADN, en un laboratorio extraterrestre y
que piensan que para el hombre puede existir una conciencia planetaria,
misma que es heredada por los creadores de otro mundo; éstos profesan que
los aportes científicos nos llevarán a la inmortalidad por medio de la
clonación y por ello dan principio a la clonación de Eva. Pero también
existen dos hombres que han hablado a los medios de comunicación
informando, que los raelianos no son los primeros en clonar a Seres
Humanos, sino que Severino Antinori junto con Panos Savos afirman que en
octubre del 2001 nacería el primer niño clonado. La información así como
apareció, desapareció de un momento a otro, sin embargo el ginecólogo
Antiori afirma: El hombre ahora, quiere tomar el papel protagónico de
Dios, quiere trabajar retando a su creador, sin límites, pero con extensos
desafíos. Es inaudito pensar que la ciencia nos sitúa en un mundo
mecánico, material y superficial al corazón humano. Los científicos se han
puesto el calzado para caminar y elaborar su nuevo mundo, el mundo de la
ciencia, olvidando el mundo natural, con el fin de la perfección; sin
razonar hacia donde encaminan ese mundo.
Los riesgos de la clonación se pueden tornar severos e
imparables para la humanidad, en estos momentos los científicos creen
haber logrado un gran avance, sin pensar en el día de mañana cuando, la
clonación haya tocado el mundo docto y esta comience a verse afectada en
sus órganos vitales, tales como pulmones, hígado etc.; y los proyectos
clonados se debiliten, envejeciendo y dando muestras de extinción,
entonces sabrán si su gran descubrimiento se torno en un éxito fracasado.
Es importante mencionar que la clonación humana, no una
tarea fácil y debido a ello, los porcentajes de abortos y el índice de
defectos de nacimiento pueden aumentar y verse transformados en niños no
perfectos.
La tarea del hombre es su perfección misma como ser
humano, no como el creador robótico de algo que lo puede llevar a un
suceso caótico imparable por sus manos, observando el devenir de los
desastres y el olvido mismo de Dios. En esos momentos es cuando ya el
hombre comprenderá que la vida solo la otorga el Ser Supremo y que
nosotros solo somos herramientas de este Ser. |