Centros promotores
de formación cultural
Víctor Corcoba Herrero
Todas las mañanas leo este pasaje porque queremos
caminar como Jesús con nuestros alumnos”. Necesitamos esa educación o
cultivo cultural cristiano, que debe inspirarse en los principios del
Evangelio.
Se dice que los Colegios Mayores son Centros
Universitarios que, integrados en la Universidad, proporcionan residencia
a los estudiantes y promueven la formación cultural y científica de los
residentes, proyectando su actividad al servicio de la comunidad
universitaria. En este sentido, voy a centrarme en el más antiguo de los
existentes en España, el Real Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago, que
con gran acierto dirige el profesor universitario José Luis Pérez-Serrabona
González, ubicado en el centro de la ciudad, junto a la Facultad de
Derecho, muy próximo a la Facultad de Ciencias Políticas, Escuela de
Trabajo Social y Ciencias, en un palacio del s. XVI, y que es toda una
Institución humanista en Granada. A lo largo del curso escolar, se
celebran gran cantidad de actividades de fe y culturales de toda índole,
como cursos, conferencias, mesas redondas, conciertos, representaciones,
visitas, eucaristías, etc., como vía para la integral formación de los
Colegiales y los universitarios -nos comenta el profesor Pérez-Serrabona
González-. Desde luego, saludable vía alternativa al “botellón”.
Y digo más. Hace unos días cuando visité el Colegio
Mayor, descubrí el Evangelio en una de las emblemáticas salas que tiene el
recinto, estaba abierto en una de las páginas más hermosas, la de caminar
con Jesús. Cuestión que me interesó, y que José Luis Pérez-Serrabona
González, me participó el motivo: “Todas las mañanas leo este pasaje
porque queremos caminar como Jesús con nuestros alumnos”. Necesitamos esa
educación o cultivo cultural cristiano, que debe inspirarse en los
principios del Evangelio. Incardinándolo al Comunicado del Consejo
Interdiocesano para la Educación Católica en Andalucía (CIECA), son rasgos
específicos de la educación cristiana de calidad, entre otros, la
"hospitalidad", como capacidad de acogida, sobre todo, a los más pobres;
la "contemplación", como actitud mística ante la realidad; el "silencio",
como disposición de escucha y apertura a la "llamada"; y el "ágape", como
capacidad de amar y de servir a los demás.
Esas identidades anteriores de la educación cristiana,
las potencia este Colegio Mayor, con la acogida de visitantes de todo tipo
y condición, con el fomento contemplativo a través de las iniciativas
culturales, que no descansan ni en el verano. Por ejemplo, todos los meses
de Julio, el Colegio se convierte, en la segunda quincena, en el Centro de
referencia musical de Granada. Y es que, para su director, José Luis
Pérez-Serrabona González, con ser importante la relación de Colegiales que
por el Colegio han pasado, con admirarnos de su patrimonio (biblioteca,
capilla, salas...), con impresionarnos del edificio (que poco a poco se
adapta a las necesidades), o del prontuario de Colegiales de Honor que
sobrecoge, lo más significativo no es ya tanto su pasado como su presente
y su futuro, los Colegiales que están residiendo en él este Curso y los
que lo harán en los próximos, todos bajo un denominador común, la riqueza
humana que no se ha perdido y que continúa como señal de concordia de
todos Colegiales. Esto último es lo valioso: el humanismo cristiano que
jamás debemos perder y menos de los entornos académicos o centros de
residencia. |