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[CORRESPONDENCIA]
Ectasy (droga): Jóvenes traicionados
Por Carlo Climati
Hoy en día, la discoteca
representa una respuesta a un sano y comprensible deseo de los jóvenes,
como un lugar de reunión, encontrar amigos y pasarla bailando.
Siendo esto así, podemos
ubicar el punto de partida e identificar que es lo que uno a tantos
jóvenes, y hasta pensándolo bien no habría nada de malo, pero el punto de
llegada en ocasiones es muy diverso. Se inicia con el simple deseo de
bailar y se termina con el consumo de drogas o con la muerte debido a un
accidente automovilístico en el regreso a casa.
Observando esto podemos caer
en cuentas de que algo no funciona. El deseo de diversión en los jóvenes
viene traicionado por los “titiriteros” de turno, o bien por quienes
dirigen las discotecas enriqueciéndose a costa de la juventud, creando
ambientes peligrosos y haciéndose de la vista gorda acerca de lo que
sucede en sus propios negocios.
En la oscuridad de la noche,
en efecto se esconde un gran enemigo, un traidor que se presenta con un
rostro simpático, inofensivo, amigable. Se le conoce identifica como “ectasy”,
una nueva droga que cobra víctimas en estas discotecas en diferentes
partes del mundo.
El ectasy es una píldora de
color rojo, que se vende en muchos lugares de baile, es el principal
instrumento de autodestrucción de las nuevas generaciones, siempre
asociado al sonido asordante y martilléate de la música disco. Se toma con
facilidad y no suscita preocupaciones como otras drogas (además el riesgo
de contraer SIDA).
Quien llega a consumir
ectasy cree tener “superpoderes” como ciertos personajes de historietas.
En realidad, el único poder que tiene la droga es el de ir convirtiéndolos
en sus esclavos.
El precio a pagar por estas
pastillas es altísimo, asimismo el ectasy produce una excitación de una
manera innatural y una perdida de conocimiento de las reacciones del
cuerpo.
El riesgo mortal está unido
al posible golpe de calor debido a la excesiva actividad física y al
aumento critico de la temperatura del cuerpo.
Lo más lamentable de todo
esto y lo trágico es que los jóvenes no tienen nada de conocimiento de las
terribles consecuencias de este tipo de droga. Y al mismo tiempo el ectasy
viene ofrecido bajo forma de pastillas que tienen una apariencia amable,
seductora y atrayente.
Algunas de estas píldoras
tienen diseños inspirados en personajes de historietas y de dibujos
animados, por ejemplo: Supermán, Batman, Popeye, Barney y muchos más,
otras píldoras tienen forma de animales como una perro, una paloma, un
gato, un toro, un caballo, etc., o símbolos gráficos de marcas de
automóviles y cigarrillos, y otras más simplemente vienen definidas con
nombres de mujeres, de grupos de rock o con palabras que hacen referencia
al sexo.
Obviamente que no todas las
discotecas son iguales y por tanto no debemos caer en el error de
generalizar y al mismo tiempo no se deben cerrar los ojos frente a un
hecho real. Algunos problemas existen y no se pueden esconder.
La noche parece verse
transformada en un enorme escenario en el cual a menudo y con placer entra
en escena un espectáculo de mal gusto. El espejo perfecto de esta
tendencia viene encerrado en los volantes que hacen publicidad a las
discotecas. Son cartoncitos rojos, de varias dimensiones que son
distribuidos gratuitamente a los jóvenes para invitarles a que participen
en algún particular evento. Muchos de estos volantes no se limitan a
realizar publicidad, sino que proyectan imágenes violentas y brutales.
El más impresionante es
ciertamente el que trae la foto de 2 niños deformada por la computadora y
un gran texto en ingles “Father I wanna kill you” (padre yo quiero
matarte). Escalofriante es el volante publicitario en el cual se ingenia
la imagen de una calavera con los ojos en llamas y los dientes de vampiro
y alrededor del cráneo hay una corona de espinas, en el fondo se aprecian
algunos hombres encapuchados que quemas cruces. Otro volante trae un
condenado a muerte en la silla eléctrica, debajo hay un texto burlesco
“Electroshock for your minds” (electroshock para vuestras mentes).
A menudo se encuentran
diseños o símbolos típicos del mundo del satanismo, por ejemplo un volante
trae un demonio con sus cuernos y que está por aventarse sobre una mujer
desnuda. Otro muestra la imagen de un hombre aullando sobre una estrella
de 5 puntas dentro de un aro. Se trata de un símbolo utilizado en los
ritos satánicos o de brujería. La fiesta publicitada en ocasiones se llama
“infierno”.
La misma estrella aparece
sobre el pecho de un niño rodeado por las tumbas de un cementerio, en un
volante que hace publicidad a una fiesta de Año Nuevo, alrededor hay un
texto “El año viejo ha muerto, pero el nuevo está igual de enfermo” y aun
“Feliz año nuevo y feliz enfermedad a todos”.
Escritos de éste genero,
extraños e inquietantes los podemos encontrar en ocasiones en los volantes
de invitación de algunas discotecas, por ejemplo que cosa se lee en un
volante que hace publicidad a una fiesta titulada “Mater tenebrarum” (del
latín, “Madre de las tinieblas”, “Ella reta a dios, ella es a su vez la
madre de las locuras, la inspiradora de los suicidios. Muchos se hunden en
las raíces de su poder, pero cerrado es el numero de aquellos sobre los
cuales domina, pues ella puede influir solo en quienes su naturaleza
profunda ha sido trastornada por la intima convulsión, aquellos en los
cuales el corazón tiembla y el cerebro vacila bajo los golpes mezclados de
tempestades internas y externas”.
Si de esta forma son los
volantes de invitación, podemos bien imaginar que es lo que encontraran
los jóvenes en las fiestas que vienen anunciadas. Seguramente no un
ambiente positivo.
Para empeorar esta
lamentable situación, nos encontramos con los modelos de vida que son
propuestos por ciertos cantantes, que son muy escuchados por los jóvenes,
que exaltan el culto a las drogas en sus canciones, sus conciertos y sus
entrevistas. De esta manera terminan animando la idea de una droga
“sociable”, con la cual es posible convivir sin problemas.
No nos sorprenda entonces el
encontrar el ectasy en las discotecas. La no cultura de las píldoras rojas
es hija de ciertos “malos maestros” que traicionan los sueños y las
esperanzas de los jóvenes.
Afortunadamente en el mundo
de la música están aumentando más los testimonios de artistas que
abandonan la droga y se transforman en modelos positivos a seguir para los
jóvenes, y por ejemplo podemos hablar de Roberto Bignoli que es cantautor
portador de handicap, protagonista de una historia bellísima narrada en
video “Una voz para la esperanza” (Ediciones Mensajero S. Antonio de
Papua-Pater TV).
Roberto ha vivido su niñez
en la pobreza y la enfermedad y con el tiempo vio pasar sus días en la
droga y en la cárcel. Pero después le llego la luz, la fe cambio
radicalmente su vida, indicándole un nuevo camino.
Hoy Roberto Bignoli es uno
de los más distinguidos y apreciados cantautores de la música de
inspiración cristiana. Casado y padre de 2 preciosas niñas una de nombre
Maríaestella y Mariachiara. En diciembre del 2001 recibió en Washington el
premio “Unity Awards” como el mejor artista cristiano internacional.
La infancia de Roberto fue
dramática, su madre fue joven, le dio poliomielitis y ha vivido por años
en varios institutos, cuanta Roberto “en mi juventud tenia una profunda
rabia, la desfogué a través de la droga que me ha llevado a la cárcel. Han
sido años difíciles en los cuales me ilusionaba encontrar la felicidad
huyendo del mundo. Después con el pasar del tiempo, comprendí que todo
esto era un engaño, que la droga no puede y nunca podrá ser una respuesta,
una solución a los propios problemas, esto es lo que deseo comunicar hoy a
tantos jóvenes que buscan una evasión por medio del ectasy. En este
momento los invito a que usen la cabeza y que comprendan que la vida no
puede ser desperdiciada de este modo, sino al contrario, una estupenda
ocasión para hacer el bien y abrirse a los otros”.
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