Las virtudes de
nuestro México
Rosa Martha Abascal de Arton
¿Qué es lo que nos hace ser la nación que somos? ¿Qué
nos hace tan fascinantes para millones de extranjeros que visitan México?
¿Qué atractivo tenemos para el Papa que se ha declarado mexicano de
corazón?
Tuve la invaluable oportunidad de asistir a la
conmemoración de la Marcha de la Lealtad, que se llevó a cabo en el
Castillo de Chapultepec.
Contemplar la ciudad, tan hermosa, a los pies del
Castillo, la solemnidad de un acto oficial con el Himno Nacional, los
honores al Presidente y a la Bandera, miles de soldados y cadetes, con una
prestancia, disciplina, entrega y patriotismo, que habrían sido envidiadas
por Hitler, me hicieron revalorar la grandeza de mi México.
¿Qué es lo que nos hace ser la nación que somos? ¿Qué
nos hace tan fascinantes para millones de extranjeros que visitan México?
¿Qué atractivo tenemos para el Papa que se ha declarado mexicano de
corazón?
Viendo la ciudad, tan imponente, y toda la historia que
representa el Castillo de Chapultepec, logré visualizar las tres grandes
virtudes de nuestro pueblo mexicano:
1. Fe, en Dios, en la Morenita del Tepeyac, en la gente
de buena voluntad, en la familia, en la sociedad, en cada hombre y en cada
mujer, en la vida misma y en su valor desde la concepción y hasta la
muerte natural, en los niños, en los jóvenes, en el presente y en el
futuro, en los valores y virtudes que como personas, como sociedad y como
nación tenemos. Los mexicanos somos gente de fe.
2. Esperanza, en que nuestra Patria crecerá económica,
política, social, cultural y éticamente, en que la consolidación del nuevo
México está en cada uno de nosotros, en que nuestro país, cada vez más,
será un protagonista internacional, en el ambiente diplomático, comercial,
cultural, deportivo... siempre trabajando en y por la paz y la concordia,
con el pleno respeto a la dignidad de todos los seres humanos, la justicia
y la consecución del bien común. El sinónimo de México, es esperanza
3. Caridad, con esa sonrisa que nos caracteriza, esa
amabilidad que cautiva al extranjero, esa entrega que emociona a l Papa.
Con la solidaridad mostrada en los terremotos, con la alegría mexicana que
invade cualquier ambiente al que lleguemos, con esa generosidad demostrada
en el Juguetón y el Teletón, ese es el mexicano, gente que sabe amar de
verdad.
Tenemos muchos defectos, todos los conocemos, pero si
tan solo nos esforzáramos en acrecentar las inmensas virtudes que tenemos,
México sería, en muy poco tiempo, un gran protagonista internacional.
Por ello, piensa que Congreso vas a elegir ese 2003,
que persona, que partido, te acerca más al modelo de nación que quieres
para tus hijos, no votes por inercia, no votes por unos centavos, vota por
tu presente, tu futuro y el de toda tu familia.
México es un país de fe, esperanza y amor, en ti está
el que esas inmensas virtudes den frutos concretos.
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