Combatir por la fe
Alejo Fernández Pérez
Breves respuestas a un internauta que busca defender
su fe
¿Porqué los Papas tuvieron que entrar en guerras o
utilizar la violencia, como sucedió en las Cruzadas, en la Inquisición,
contra los moros , con las herejías, …? ¿Cómo me puedo proteger de estos
ataques de los protestantes, que en mi ambiente están en mayoría? ¿ Cuál
era el pensamiento general de aquellas épocas?… Luis A.M., dominicano,
rodeado de sextas protestantes y santeros africanos no sabe como actuar y
pide ayuda por Internet.
Hoy a la fe, especialmente a la católica, se la ataca
sin tapujos y hasta se presume de ello. Defender a la Iglesia no vende .
Incluso periodistas católicos, acojonados, prefieren seguir la corriente.
Es un fenómeno cíclico que se da en todas las épocas. Las preguntas de
Luis se desprenden de nuestras notas, que exponemos a continuación, con la
pretensión de poder aclarar brevemente algunas cuestiones, sin entrar en
profundidades:
a) Tras el hundimiento del Imperio Romano la Iglesia
tuvo que hacerse cargo de dirigir el mundo cristiano. Era el único grupo
organizado fuera del tribal. Al tener que actuar como políticos no
tuvieron más remedio que ejercer como tales con todas las consecuencias.
b) En cuanto a las Cruzadas, fue un movimiento
universal del cristianismo contra los árabes que nos tenían acorralados.
En aquella época los árabes crearon el imperio más grande que ha existido
en el mundo, se extendía desde Portugal hasta la mitad de Asia. Hubo que
pararlos con las armas, y se guerreó para no ser arrasados y rescatar
nuestras tierras y los lugares más sagrados del cristianismo.
c) Las divisiones entre las personas de cualquier
pueblo son causas de un sinnúmero de desgracias. Entre esas divisiones,
unas de las más graves son las producidas por las herejías; por eso los
gobernantes de todos los países y religiones las han combatido con
especial dureza.
d) Hay que recordar que en la Edad Media sólo Dios
contaba. Cristianos y Mahometanos se comportaban como los talibanes de
hoy, guardando las distancias. Los que no estaban con Cristo eran nuestros
enemigos y debían morir. Los árabes se consideraban elegidos por Alá para
llevarnos a todos a su redil, aunque tuvieran que cortarnos el pescuezo.
Pero, no nos engañemos, esto ha pasado y sigue pasando en el mundo actual.
Los que niegan a Dios, le sustituyen por El Fascismo, el Comunismo , el
Capitalismo, el Consumismo… convertidos en religiones feroces que han
causado más víctimas en el siglo pasado que entre todas las demás guerras
habidas en los tres mil años anteriores. Al caer el muro de Berlín
aparecieron unos pueblos pobres, esclavizados, masacrados, frutos de una
religión inhumana que se levantó para que fueran felices. El Capitalismo,
junto con gobernantes corruptos del tercer mundo, no ha matado físicamente
a mucha gente, pero tampoco las ha dejado vivir; contribuyendo de manera
desaforada a la pobreza, al hambre y a la vida miserable de continentes
enteros. Todos prescindieron de Dios para hacer felices, muy felices a sus
pueblos. En su lugar pusieron a Stalin, a Hitler, a Mao Tse Tung, a O Chi
Min, a Castro, o la Coca Cola,… nuevos mesías iluminados, que se creyeron
los salvadores del mundo, y vemos como lo han dejado.
e) En cuanto al pensamiento general de esas épocas,
para empezar, digamos que hasta hace menos de dos siglos no sabían leer
más que los curas (y no muy bien) , las clases dirigentes ( y no todas) y
cuatro gatos más. Los reyes decidían ir o no ir a las guerras por motivos
religiosos, por orgullo, por vanidad, por soberbia o simplemente por
estupidez, que de todo hay en la viña del Señor. No olvidemos la locura
propia de los que se consideran ungidos como dioses en todos los tiempos.
Por otra parte, liarse a puñetazos y tiros va en nuestros genes. No hay
más que observar las peleas entre los niños desde su más tierna infancia.
f) Respecto al comportamiento de los protestantes ante
nuestra Inquisición, está ya más que demostrado que fue un juego de niños
comparada con las persecuciones y muertes que provocaron los protestantes
contra los católicos en Inglaterra y en Alemania. Mientras en España
mueren unos mil herejes en tres siglos , en Alemania, en la Guerra de los
treinta años, murieron más de cien mil personas. Enrique VIII de
Inglaterra –menos poblada que España en aquellos años- tampoco fue manco
degollando a unos tres mil católicos en pocos años. Por otra parte, los
protestantes supieron aprovechar muy bien su propagando política contra
España (El Imperio indiscutible de entonces) basándose en los escritos del
Padre las Casas y otros similares, y sobre todo en su deseo de
suplantarnos en América
g) A los que nos provocan en materia religiosa con
preguntas ( Que previamente se han preparado para sacarlas a colación)
míralos por encima del hombro, compórtate con un poco de chulería,
córtales desde el principio, no entres en su juego. No buscan la verdad,
sino humillar al oponente. Contéstales: ¿ Pero, hombre aún seguís creyendo
en tales payasadas? ¿ Por qué no te enteras de las barbaridades que han
hecho los protestantes ? A los santeros y adivinos podéis contestar: Me
niego a hablar sobre estupideces, si aún creéis en tales cosas no merece
la pena discutir con vosotros. Otra cosa son las discusiones de buena fe y
con deseos de aprender.
h) En ningún siglo hubo ni hay un “pensamiento
general”, y mucho menos en los siglos pasados. Cada pueblo o tribu pensaba
de manera diferente. El pensamiento general lo inventan los historiadores
y los poderosos para justificar sus intereses. Pensamientos ¿ en qué
materia? ¿ en política, economía, arquitectura,…? ¿ Y en qué países?
i) No hay religión que se acerque a la
cristiana-católica ni de lejos. Se reduce a diez mandamientos, y estos a
dos: Amar a Dios y amar al prójimo. Al final todo se resume en una sóla
palabra: Amar o amor. Además nuestro Dios se hace llamar Padre, nos
considera sus hijos y nos ama como a tales. Nos ha dado una madre, María.
¡Y, como envidian los protestantes nuestra unidad con el Papa y a nuestra
madre María! San Juan define al Señor con tres palabras: “Dios es amor”.
Por otra parte, Cristo nos dotó de una Iglesia indestructible y nos
prometió que estaría con nosotros “Hasta el final de los tiempos” ¿Quién
da más? Sin embargo, la historia nos dice que con razones y argumentos no
se convence a nadie en materias de religión, de fútbol, de amor o de
intereses particulares; por ello toda discusión que no nos haga mejores a
nosotros o a los demás, que no sirva para acercarnos más a Dios o servir
al prójimo, no merece la pena ni empezarla. A Dios hay que acercarse como
niños con el corazón limpio y la mirada ilusionada
j) Por otra parte, anotemos que las tres religiones más
importantes del mundo: Cristianismo, Judaísmo e Islamismo adoran al mismo
Dios: al Dios de Abraham, al Dios de Isaac y al Dios de Jacob. Sucede, que
en las alturas, los santos (no las autoridades) de las tres religiones se
entienden muy bien. Entre ellos habita Dios y reina la paz. La gresca, los
mamporros, empiezan cuando intentamos suplantar o confundir los mandatos
de Cristo o de Mahoma por nuestros intereses terrenos.
k) Sólo nuestra conducta , nuestro ejemplo y oraciones
con la gracia de Dios serán las que, algunas veces, puedan cambiar las
creencias de los hombres y terminar con las divisiones. En este combate no
valen más armas que el Evangelio, la Oración y la Cruz, impregnados de
amor. Disponemos de otra gran arma: los medios modernos de difusión. Ya
los emplea el diablo con notable éxito , llevándonos una gran delantera.
Así que, amigo Luis, esto no lo arregla más que el Espíritu Santo, cuando
Dios quiera, y como quiera; pero exige para ello nuestra colaboración con
oraciones , sacrificios , y “dando la cara” , sin escondernos cuando hay
que combatir.
Publicado el 21 de febrero de 2003 |