Mal que les pese a
los “progres”
Antonio Rodríguez Morales
Se trata de un artículo en referencia a la polémica
sobre la niña de 9 años que ha abortado en Nicaragua, exponiendo la
postura de los católicos como defensores de la vida ante todo. El artículo
ha sido publicado en el periódico El Faro (España)
Surgió una de esas noticias que sirven para que los
demagogos saquen del cajón sus discursos en contra de todos los órdenes
establecidos, que eso siempre queda muy progre. Ese es el caso de una niña
de nueve años que fue violada y ahora un grupo feminista está intentando
en Nicaragua que se interrumpa su embarazo, si bien es este país está
prohibido el aborto excepto en el caso en que peligre la vida de la madre
lo cual parece que ocurrirá tanto si tiene el niño como si aborta dada su
corta edad.
Ese era el momento idóneo para que los demagogos, como
decía al principio, sacaran a relucir el ataque contra la Iglesia por
adoptar la postura contraria al aborto. Como todo se ve según la
interpretación del que habla, los progres indican siempre que la Iglesia
está en contra de, en lugar de decir que está a favor de. Y en este caso,
la postura eclesiástica es a favor de la vida. Creo yo que ésta es una
idea que, independientemente de las creencias religiosas de cada uno,
merece un respeto.
En el caso de la niña violada, obviamente nadie desea
que la pequeña sufra ni se puede justificar la salvajada de una violación;
pero la cuestión es que el pequeño que va a nacer no tiene culpa de esto y
tiene el mismo derecho a vivir que cualquier otro. Los pro-abortistas
dirán incluso argumentos como que no merece la pena venir al mundo para
vivir en medio de la miseria, si se tiene en cuenta las circunstancias que
pueden rodear a la criatura, pero quién es nadie para proclamarse en
redentor de los demás y decidir incluso quién vive o muere.
Me parece muy coherente la posición de la Iglesia en
este tema y su defensa de la vida a toda costa. Por eso, los que promueven
el aborto al igual que los que atacan a la religión por norma; no tienen
argumentos validos para echar por tierra los valores que ésta defiende.
Siempre habrá opiniones para todos los gustos, y desde
la libertad en que vivimos habrá que escucharlas y respetarlas. Pero hay
un principio que me parece más básico aún que la libertad y es el derecho
a la vida. Si defenderlo supone ser llamado retrógrado o algo peor, es que
los mal llamados progres no son realmente lo que dicen ser, porque ser
progresista debería ser defender a los más débiles y nadie hay más débil
que un niño no nacido que no puede opinar por sí mismo. Otros decidirán si
vive o muere. Triste mundo éste si llegamos a estos extremos.
España es un país donde se asesina cada año a miles de
fetos y nadie alza la voz por ello. Será por aquello de que ojos que no
ven, corazón que no siente. Pero la verdad es que nadie podrá evitar que
éste que firma defienda la vida por encima de cualquier cosa. Mal que le
pese a los progres...
Publicado el 22 de febrero de 2003 |