Sobre Pío Moa
Alejo Fernández Pérez
Al español le sobra valor para morir por sus ideales;
pero le falta demostrar que también lo tiene para convivir en paz con los
que piensan diferente.
Hace pocos meses tropecé con un artículo de un tal Pío
Moa, desconocido para mi. El artículo me sorprendió porque, entre otras
cosas, ya hace años que yo venía pensando algo parecido, habiéndolo
expresado en varios de mis artículos periodísticos. Así, cuando escuchaba
que alguien alababa incesantemente a una persona- aunque fuese un santo-,
institución o cualquier actividad terminaba pensando que la mitad era
mentira, y esa mitad era lo malo que no decía. Al revés, cuando las
referencias eran todas malas, no me cabía en la cabeza que no tuviera algo
bueno. En una palabra, que ni los buenos son tan buenos ni los malos tan
perversos. Mientras los hombres no seamos ángeles nuestros defectos y
virtudes seguirán variando muy poco de unos a otros en cualquier lugar,
época y parecidas circunstancias.
En el terreno político, yo viví la guerra y la
posguerra durante mi juventud. Recuerdo aun con claridad aquellos
momentos. Durante el Régimen de Franco era de ver lo malo que eran los
rojos, y lo bueno que eran los nacionales. Llega la democracia, se le da
la vuelta a la tortilla, y se descubre lo bueno que eran los republicanos
y lo malo que fueron los franquistas, sin excepciones en ningún bando. Mi
experiencia me decía, que pese a la enorme propaganda de unos y otros los
dos mentían. Me constaban las barbaridades y los heroísmos de unos y
otros. La verdad, como sucede con frecuencia, nunca está en un solo bando.
Una cosa reconocía y sigo reconociendo claramente: La
enorme superioridad de la propaganda izquierdista sobre las derechas. Los
comunistas rusos supieron delinear una estrategia común para la mayor
parte de los partidos de izquierda del mundo entero. Ni la caída del muro
de Berlín, que dejó al descubierto la trágica verdad comunista, logró
borrar los eslóganes grabados en sus mentes, de forma tal que es
imposible- como en algunos discos- volver a rescribir nada en ellas. Si
uno busca en Internet comprueba que esos eslóganes e ideas apenas han
variado en casi 100 años. Cada bando procura que no se oiga más voz ni se
lean más libros que los suyos. Los demás son dados al anatema. En eso
seguimos.
En esto llega Pío Moa, antifranquista, comunista,
afiliado al Grapo, que decepcionado de estas ideologías empieza a pensar
por su cuenta, a investigar y a contar las mentiras de unos y los
silencios de otros. Su último libro, “LOS MITOS DE LA GUERRA CIVIL” es de
obligada lectura. Numerosos de sus artículos se pueden encontrar en
“Libertaddigital. Com” y en otras páginas web. Como todos, Pio Moa tendrá
más o menos razones y se equivocará aquí o allí; pero tiene el indudable
mérito de haber revuelto el charco , sembrado dudas en muchos dogmas,
abierto nuevas ventanas, y traído unas bocanadas de aire fresco a un
ambiente emponzoñado dentro de la Historia de España. Sobre esta historia,
el historiador británico Paul Johnson afirma, que la guerra de España “ ha
sido el acontecimiento del siglo XX sobre el que más mentiras se han
escrito”
Al español le sobra valor para morir por sus ideales;
pero le falta demostrar que también lo tiene para convivir en paz con los
que piensan diferente. No será fácil nivelar la balanza, pero habrá que
intentarlo con honestidad, si no queremos que nos sigan “ dando gato por
liebre”
Publicado el 22 de febrero de 2003 |