Crear esperanza
Silvia Villagrán
Como ya es tradicional, convocados por la Comisión de
Pastoral Bíblica del Uruguay, acudieron todas las diócesis del país, al
Curso Anual de Verano, que se realizó en Montevideo, en la Casa de Retiros
Nazareth. Este año con el seminario sobre APOCALIPSIS, que brindara el
Presbítero de la Diócesis de Quilmes, Angel Caputo.
Angel Caputo, estudió en el Colegio Máximo San Gabriel,
dependiente de la Universidad de El Salvador.
En 1978,estuvo exiliado en Paris por un año y medio y
luego recorrió durante seis meses América Latina para estudiar dentro de
la Teología de la Liberación, las comunidades de base, derecho y educación
popular.
En 1980,integra la Pastoral Bíblica de la Diócesis de
Quilmes y la comunidad de base. Coordina talleres e creaciones populares
TCP y se dedica a la formación y divulgación popular de la Biblia, siendo
Director del Centro de Formación Bíblica de Quilmes.
Durante el año 1989, estudia un curso intensivo de
Biblia en Brasil.
Entre 1996 y 1997, viaja a Israel, haciendo diferentes
cursos de profundización bíblica y del hebreo bíblico.
¿Cuál es la dimensión socio política de Apocalipsis?
El Apocalipsis plantea la experiencia de Jesús
Resucitado, a las comunidades, invitándolas a la hermandad, a la vivencia
del Reino y a la resistencia para vivir con otra ética y espiritualidad,
frente al Imperio Romano, que era idolátrico y opresor.
La dimensión política se manifiesta en un proyecto
alternativo, donde el poder es de servicio y de brindar la vida, no la
opresión y la muerte.
¿Qué claves debemos tener en cuenta para leer el
Apocalipsis?
En primer lugar, es importante al leerlo, conocer el
trasfondo histórico social, en el que surge y se desarrollan las
comunidades. Luego conocer y entrar en el género literario de la
apocalíptica que es fundamentalmente simbólica, donde entran visiones,
audiciones, que buscan comunicar un mensaje de vida y de esperanza.
Es importante descubrir la manera como se ve la
historia en el Apocalipsis, de leerla y discernirla. Presenta como
revelación de futuro, lo que ya aconteció en el pasado, por eso, desde el
presente, va al pasado y proyecta hacia el futuro el triunfo del Reino de
Dios.
Concretamente, una clave fundamental es llegar a
descubrir y vivir, que el Dios que fue fiel ayer, y estuvo con su pueblo,
está hoy entre nosotros y estará siempre.
¿Cuál es el fin anunciado?
En el libro del Apocalipsis, cuando suena la séptima
trompeta, no es el fin de la historia, ni del mundo, sino de la injusticia
del imperio y de la maldad.
¿Cuándo se descontextualizó el Libro?
En el Siglo IV, cuando se transforma en una simbólica
religiosa y por lo tanto, desmovilizante y alienante.
Se castra el sentido socio-político frente al imperio y
los poderes opresores.
¿En qué los fundamentalistas hacen mal uso del Libro?
Los fundamentalistas pueden ser tanto de las iglesias
sectarias, como de la Iglesia católica. Cuando se hace una lectura
descontextualizada que termina siendo una lectura espiritualista, y es
manipulada, haciendo caer en el miedo y la evasión.
¿Por qué dentro de la Iglesia, no se profundiza el
Libro del Apocalipsis?
Primero porque la Biblia estuvo lejos de las manos del
pueblo. A partir del Concilio de Trento, quedó relegada a los espacios
académicos y en manos de los “profesionales” de la fe y el Apocalipsis cae
dentro de esa realidad. Por otro lado, dentro de la Iglesia al no ser
simple su lectura, por la literatura apocalíptica que no siempre manejamos
con fluidez o lo obviamos o hacemos mal uso de él. De todos modos creo que
en los últimos veinte años, con este oleaje bíblico, el Aapocalipsis ha
sido un Libro que las comunidades, los movimientos populares, han ido
redescubriendo como una fuente de espiritualidad y paradigma de cómo vivir
la experiencia de Jesús Resucitado y el enfrentamiento con el imperio
neoliberal, esto dicho desde América Latina: comunidades eclesiales de
base, movimientos populares de la mujer, de indígenas, de la tierra, que
buscan espacios de vida en un continente que sufre la opresión, la
exclusión y la muerte del sistema neoliberal.
¿Cómo afrontamos el desafío del anuncio?
Para afrontarlo hay que partir de una vivencia profunda
de Jesús Resucitado en nuestras vidas y comunidades, experiencia Pascual
que en el Apocalipsis aparece por todas partes.
También debemos conocer al imperio y a sus mecanismos
hoy, lo globalizado del capitalismo neoliberal, lo cual implica que
dejemos de ser ingenuos, perderle el miedo a la realidad y al monstruo,
sin ser triunfalistas, pero realistas desde la experiencia Pascual y
ubicarnos frente a la realidad de ese modelo neoliberal globalizante,
podemos enfrentar el desafío de cómo vivir y anunciar ese cielo nueva y
esa tierra nueva, de esa ciudad que nos propone el Apocalipsis, de nuevas
relaciones personales sociales y políticas.
¿Cómo se transforma la tristeza en esperanza?
En las páginas del Apocalipsis se transforma el gran
sufrimiento y la angustia de las comunidades por persecución y opresión
sistemática del imperio. Frente a esta realidad, Juan reconstruye en la
conciencia de las comunidades, la experiencia de Jesús Resucitado, en las
distintas imágenes simbólicas, a través de visiones en el Cielo: cordero,
dragón, trono, mujer, que buscan reconstruir en la conciencia la utopía,
el sueño de que el Reino de Dios es posible. A partir de allí, esa
tristeza histórica se transforma en esperanza de poder construir y vivir
en lo cotidiano el reino de la hermandad y justicia.
¿Cómo podemos hacer hoy para no perder la utopía?
Hoy frente al modelo globalizador neoliberal que nos
prohibe toda utopía porque la única realidad es la que el modelo propone y
si uno quiere ser feliz, debe entrar y recuperar la utopía, vivir esta
lucha espiritual contra el imperio, que también tiene su ética y
espiritualidad y por lo tanto la utopía de la construcción del reino es
posible en la tensión y en el conflicto, manteniendo una actitud
espiritual de triunfo pero no triunfalista.
Publicado el 25 de febrero de 2003 |