Imprimir

[FIRMAS] P. SANTIAGO MARTÍN

Hacer la voluntad de Dios (I)

“Las tres formas de hacer la voluntad de Dios consisten en: primero, preguntarse qué necesita Dios en general, pues lo que necesite en general lo necesitará de ti en particular y tienes que tener serios motivos para no dárselo; segundo, preguntarse por los deberes de uno e intentar cumplir del mejor modo posible con las propias obligaciones; y, tercero, aceptar las circunstancias, como una forma de vivir la humildad”. Ed. Martínez Roca. Página 50. Para ampliar, páginas: 43-50).

Aunque podríamos pasar el resto de la vida meditando sobre las causas de agradecimiento que tenemos para con Dios, conviene dar un paso adelante dentro de la “escuela de agradecimiento” para entrar de lleno en la forma de agradecer a Dios por lo que ya sabemos que nos ha dado.

Y la primera respuesta que debemos darle al Señor, a imitación de María, es la de hacer su voluntad. Tras reconocernos deudores para con Dios, sólo cabe una actitud por nuestra parte: la de preguntarle ¿Señor, qué quieres que haga?

La voluntad de Dios se nos manifiesta, al menos, de tres maneras: a través de las necesidades generales que Dios tiene -en la Iglesia o en el prójimo-, a través del cumplimiento de nuestras obligaciones y a través de los imprevistos, de esas circunstancias que con frecuencia nos obligan a cambiar nuestros planes y nos hacen practicar la virtud de la humildad.

 

Publicado el 5 de marzo de 2003

 

Inicio ] [ Atrás ]