Católico, enciende
tu cerilla
Miguel Rivilla San Martín
No son pocos los católicos que ante los problemas,
dificultades y males que ven dentro o fuera de la Iglesia, adoptan una
postura pasiva de inhibición o de inútil crítica, sin arrimar el hombro
para nada en mejorar la situación. Mientras, las fuerzas contrarias
hablan menos y actúan más,
en un empeño común de desprestigiar la institución eclesial, enturbiar la
situación religiosa o atacar los valores cristianos. Se comprueba lo dicho
en el Evangelio:"Los hijos de las tinieblas, son más astutos que los hijos
de la luz". Si el mal avanza y se consolida en el mundo, no pequeña parte
de responsabilidad la tenemos ante el Señor, los que nos llamamos
cristianos y..nos dedicamos a sestear o, quizás, a que el Papa o la
Jerarquía, den la cara y nos saquen las castañas del fuego. Como si los
laicos no fueran Iglesia y fuera suficiente ser buena persona, cumplir con
la Iglesia y dejar que arreglen otros lo que está mal.
Constato, a título de
ejemplo, un hecho corriente y en el que se ven pocos católicos implicados.
Ahora, en democracia, con la libertad de expresión y las facilidades que
se dan en todos los medios para intervenir u opinar sobre miles de temas
que aluden al cristianismo, por pereza, por cobardía o por otras causas,
pocos se deciden a dar la cara.
Creo sinceramente que mucho
mejor irían las cosas en todas partes, si los católicos-sobre todo los
bien formados en su fe- en nombre de Jesús, dieran por escrito, o por
palabra su valiente testimonio.
Católico, frente a la
oscuridad que te rodea, no te limites a maldecir las tinieblas...
ENCIENDE TU CERILLA y
habrás colaborado a que todos vean algo más claras las cosa.
Publicado el 6 de marzo de
2003 |