|
[CINE]
Las hermanas de la Magdalena
Felipe Santos
Dirección: Peter Mullan.
Guión: El mismo. Fotografía: Nigel Willoughby. Música: Craig Armstrong.
Intérpretes: Geraldine Mcewan, Anne- Marie Duff, Nora-Jane Noone, Dotothy
Duffy, Eilee Walsh, Mary Murray, Britta Smith, Frances Healy, Eithe
Mcguinness, Phyllis Macmahon, Rebecca Walsh, Eamon Owens y Chris Simpson.
Premiada con el “León de
Oro” de Venecia el año 2002, el profundo film de Peter Mullan se centra en
las instituciones católicas y gubernamentales de la Irlanda desde finales
del siglo XIX hasta los años sesenta, tiempo y momento cruciales que dan
motivo al film. Ha buscado incluso a supervivientes que sufrieron las
torturas morales, físicas y psicológicas de un ambiente enrarecido a causa
de un falso puritanismo religioso, social y político. Desde una
perspectiva documental, el realizador va haciendo desfilar ante las
cámaras, los testimonios de aquel lúgubre y agobiante mundo en el que
estaban todas las mujeres tachadas de impuras. Esta impureza la concebían
las familias irlandesas hasta el año 1992 como el hecho de ser chicas
pobres, víctimas de violaciones o de madres solteras.
En estas circunstancias, le
encomiendan a las religiosas de la Misericordia el cuidado, el trato y el
trabajo de estas jóvenes. Ahora bien, dada la situación social y familiar
de estas pobres chicas, las hermanas de la Magdalena emplean métodos
férreos para que “expiaran” sus pecados mediante un régimen de esclavitud
en las terribles condiciones de esos lugares inhóspitos.
La narración de Mullan es
contundente, sin un respiro para el espectador que, poco a poco, va
tomando conciencia de la vejación a la que eran sometidas. Y ha medido
cada plano, cada situación de tal manera que, en conjunto, logra lo que
pensaba: hacer una denuncia violenta y clara contra la Iglesia católica,
tan arraigada en el pueblo irlandés desde el mismo san Patricio. El relato
es conciso y directo en cuanto al estudio de cada personaje. Gracias a
esta profundidad asistimos a la prepotencia del clero, la explotación
económica, los abusos sexuales y otros defectos de la época, teniendo la
inteligencia aguda y “simbólica” de presentar, en estas circunstancias, el
tema del honor por encima de todo. Si se falta a él, hay que echar fuera
de la convivencia a las que atenten contra él. La película es de una
crueldad horrible; tan espantosa que el mismo espectador se siente
agobiado ante tanta carga de profundidad inhumana. Eran las leprosas del
tiempo evangélico.
El film sienta cátedra de
polémico. No aparece en el guión algo que es fundamental: estos
reformatorios los vigilaba el gobierno y la justicia que las había
condenado en sus tribunales. Estas tres chicas fueron enviadas por los
propios padres. Pienso que la crítica más dura es contra el gobierno y las
familias puritanas, aunque la “mala” aquí es la Iglesia. Buena
interpretación, excelente banda sonora y adecuada escenografía. Cine
brillante aunque haya que ir con el ánimo preparado. En lengua inglesa
resulta aún más fuerte. Es un film oprimente y deprimente, salvo que se
esté en la claves históricas e culturales del tiempo.
Publicado el 10 de marzo de
2003 |