Paz y seguridad
Miguel Rivilla San Martín
Por todas partes, en todos los medios, en todas las
manifestaciones escritas y orales, en todas los partidos políticos, en
todas las conversaciones de los ciudadanos europeos y españoles, en todos
los ámbitos familiares, sociales, religiosos y profanos etc...,no se oye
otra cosa –con ocasión del conflicto de Irak- que un rotundo y unánime
deseo de paz y seguridad, que ha cristalizado en un slogan común: NO A LA
GUERRA.
Pues bien, he aquí que uno, creyente y lector asiduo de
la Palabra de Dios en la Biblia, como millones de hermanos en la fe del
mundo entero, al leer atentamente algunos pasajes de la misma, se queda
perplejo y preocupado al toparse con estas palabras, que literalmente me
permito copiar y citar para quienes las desconozcan: “Pretenden curar la
desgracia de mi pueblo como cosa leve, diciendo:¡Paz y seguridad¡,cuando
no hay paz.” (Jeremías 6,14);”Cuando se dicen:¡Paz y seguridad¡,entonces,
de improviso les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la
parturienta y no escaparán”(I Tesalonicenses 5,3).
Lejos de mí el convertirme en profeta de calamidades,
pero también lejos de mí, el pasar indiferente sobre estas significativas
palabras. Lo único que veo lógico y coherente para los creyentes es hacer
una seria reflexión sobre estas palabras de la revelación divina y sacar
las oportunas consecuencias.
Publicado el 17 de marzo de 2003 |