Perdonar es Amar
María Velázquez Dorantes
El camino del perdón es el más directo al amor, para
que rodear un laberinto si la salida se tiene más cerca.
En estos momentos, el mundo se enfrenta a una situación
donde el odio, la soberbia y la ambición son las armas más destructoras
que tiene la humanidad. Los momentos de guerra y catástrofe han olvidado
la leyenda del corazón: <perdonar es amar>.
Hablar de perdón y de amor, son dos conceptos tan
abstractos y subjetivos que el ser humano tiene, con los que puede
convivir y los cuales debe ejercer.
El mundo se enfrenta a crisis de extinción sin
perdonarse, olvidado el mandamiento que dejó Cristo en la Tierra: “ Que se
amen los unos a los otros como Yo los he amado”.
Día a día los hombres se transforman por el mal y
olvidan que Dios amó tanto al mundo que envió a su propio hijo por
salvación de nosotros. Y en la llegada de Cristo al mundo, en su convivir
y en los mensajes que nos dejó, es necesario retomar que por amor nos
perdono. Y es por ese perdón dio la vida en salvación nuestra.
Ambos términos están íntimamente ligados, el perdón
lleva consigo mismo el amor, y en viceversa quien ama, perdona.
Las oportunidades que se le dan al hombre, tocan a
diario la puerta del corazón, para vivir un tiempo de conversión, oración
y sacrificio en vista de amor por los demás.
Si bien es cierto que amar es un arte, perdonar en un
don que exige reconciliación, hermandad y caridad por quienes nos rodean.
Sin pensar en el exigir, sino el “dar”.
El camino del perdón es el más directo al amor, para
que rodear un laberinto si la salida se tiene más cerca.
Perdón es conversión, es ocasión, es un llamado a la
indulgencia por la paz y la clemencia; por quienes estamos de un lado del
mundo y por los que nos necesitan del otro.
Amar es dar ese perdón para vivir en tranquilidad; amar
es fortalecer la fe, amar significa entregarse con humildad, amar es
avenencia.
El perdón y el amor se han fundido en un pacto que
realce los sentimientos del hombre, que vivifiquen las sensaciones y
emociones de misericordia por el mundo, olvidando si es diferente en raza,
en color de piel, en situación geográfica; ambos significan vivir en
unión.
Publicado el 24 de marzo de 2003. |