[FIRMAS] P. SANTIAGO
MARTÍN
¿Nos importa el Reino? - 3º Domingo de Cuaresma
23 de marzo de 2003
“Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes,
ovejas y palomas, y a los cambistas sentados y, haciendo un azote de
cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas
les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían
palomas les dijo: Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa
de mi Padre. Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: El celo
de tu casa me devora”. (Jn 2, 13-17)
La escena de Jesús expulsando a los mercaderes del
templo ha sido interpretada de muchas maneras. Una de ellas es la de
considerar que se trata de una legitimación de la violencia cuando ésta se
usa para causas justas. En realidad, Jesús se muestra irritado por la
corrupción de la Religión, porque ésta es el corazón de todo lo demás y si
ésta se pudre ya no hay esperanza de regeneración posible. Lo que está
detrás es, pues, el “celo” de Cristo por la causa de Dios, que es también
la causa de los hombres.
¿Tenemos nosotros ese mismo celo? ¿Nos preocupamos por
los problemas de la Iglesia como si fueran los nuestros? ¿Estamos
decididos a meternos en líos para ayudar a la Iglesia en la evangelización
y en la lucha contra sus enemigos o, por el contrario, nos conformamos con
criticar las cosas que no van bien?
Cristo, en la Iglesia, su Cuerpo Místico, nos necesita
para que sea cada vez más santa, más auténtica. De nosotros depende.
Publicado 19 de marzo de 2003 |