Volvernos a Dios o
conversión
Miguel Rivilla San Martín
Es fácil constatar que los hombres hemos tocado fondo y
casi hasta techo, en la subversión de valores religiosos, espirituales y
trascendentes. La humanidad camina, en su mayoría, de espaldas al único y
verdadero Dios, revelado por Jesucristo, su Hijo. Las personas rinden
culto a los ídolos –“hechura de sus manos y que no pueden salvar”.Entre
éstos: el poder, el dinero, el placer, el materialismo, el progreso, la
ciencia, haciendo de ellos su Absoluto. Dios N. Señor, ha quedado
desplazado y arrinconado. No se le necesita y hasta parece un estorbo para
el desarrollo global e integral .El atentado terrorista del 11 S, contra
EE.UU. ha venido a demostrar la vulnerabilidad y fracaso de los esfuerzos
del hombre-sin Dios. Vamos muy mal por estos derroteros .Si no damos un
viraje de 180º, no cabe augurar un aceptable futuro. La violencia
desatada, el terrorismo, la guerra, el desprecio a la vida humana, la
degradación de la naturaleza, las hambrunas, el sida, las pandemias, las
emigraciones etc..,serán el alto precio que pagaremos por el mal uso de
nuestro libre albedrío y de nuestro irracional egoísmo.
No hay otra salida, que la vuelta a Dios, personal y
colectivamente y el respeto de su Santa Ley. Los cristianos tenemos en
este campo la máxima responsabilidad.
Publicado el 28 de marzo de 2003. |