El cine blasfemo
Juan Francisco Fernández Aguilar
Es demencial que con la excusa de la libertad de
expresión y la democracia se permita que se insulte lo más profundo de
nuestra fe.
El cine blasfemo, irreverente y sacrílego campa a sus
anchas en nuestras pantallas cinematográficas. Películas como "Amén", "Las
hermanas de la Magdalena" o "El Crimen del Padre Amaro" son transparente
ejemplo de la solapada persecución que el pueblo católico sufre a nivel
mundial, ante la indiferencia generalizada e incluso la callada de los
mismos católicos, que quedamos a la altura de la suela de un zapato.
Sobre todo en la producción hispano-mexicana, "El
Crimen del Padre Amaro" se insulta brutalmente la fe y dogmas católicos.
Los sacerdotes llevan una segunda vida sin respetar los votos sin especial
cargo de conciencia, y varias secuencias repugnantes de profanación a la
Sagrada Eucaristía.
Es demencial que con la excusa de la libertad de
expresión y la democracia se permita que se insulte lo más profundo de
nuestra fe. Por si fuera poco, las películas referídas las hacen presentar
como de historicidad verídica, algo a todas luces totalmente falso.
Con éstas producciones cinematográficas se hace un
irreparable daño a la Iglesia Católica, que es lo que parecen perseguir.
Satanás estará a gusto. El anticlericalismo aumenta a la par que la
"cristiana cobardía" de los fieles católicos, callados y avergonzados de
su fe porque "no está de moda presentarse como católico".
Como reparación a Nuestro Señor Jesucristo por el mal
que se hace hacia El con éstas películas y otras malas revistas y libros,
propongo rezar un Santo Rosario de desagravio o una Santa Comunión
(Auténtico Cuerpo y Sangre de Cristo). Gloria a Dios por los siglos de los
siglos.
Publicado el 1 de abril 2003. |