Chequeo al
catolicismo español
Miguel Rivilla San Martín
Lo que viene a ser en el plano fisiológico para un
organismo vivo la carencia o empobrecimiento de la sangre, lo es, en igual
medida, la carencia o falta de vitalidad, entusiasmo, influencia social,
regeneración y superación en el organismo vivo de la Iglesia española.
Ante la quinta visita del Papa los días 3 y 4 de Mayo a
España, no faltarán quienes juzguen y tachen, sin más, de pretencioso,
exagerado, o inoportuno, esta titulación de un sencillo y efímero artículo
de prensa.
No tengo la idea, ni autoridad, ni competencia, ni
medios.. para hacer un diagnóstico, siquiera aproximado, de esta realidad
vasta y compleja que nos trasciende. Dejo la interesante tarea en manos de
obispos, sociólogos y pastoralistas, que conocen mejor el percal, que un
sencillo cura de pueblo, mayor, pero implicado de lleno en su tarea
parroquial y en contacto con la gente.
Como muchos otros sacerdotes y católicos comprometidos,
sigo día a día, por los diversos medios, la realidad circundante y el
panorama que ofrece el actual catolicismo español.
Su chequeo lo juzgo una labor apasionante a la vez que
preocupante.
ANEMIA PERNICIOSA.
Me limitaré a constatar algunos aspectos que, a mi
juicio, inducen a formular un diagnóstico en este o parecidos términos:
Nuestro catolicismo actual español adolece de una seria enfermedad, que es
la anemia.
Lo que viene a ser en el plano fisiológico para un
organismo vivo la carencia o empobrecimiento de la sangre, lo es, en igual
medida, la carencia o falta de vitalidad, entusiasmo, influencia social,
regeneración y superación en el organismo vivo de la Iglesia española.
En un análisis más exhaustivo, hecho por especialistas,
quizás habría que concluir, ante el deterioro y disminución progresiva de
glóbulos rojos (católicos comprometidos )en el tejido sanguíneo eclesial,
dicho diagnóstico de anemia perniciosa.
ATAJAR EL MAL.
Pese a manifestaciones masivas, pero equívocas, de
ciertas convocatorias puntuales; de asistencias notables y participaciones
numerosas en procesiones, romerías y fiestas patronales; pese a peticiones
confortantes de celebración de algunos sacramentos; pese a una inmensa
mayoría de infantes bautizados; pese a millones de asistentes a la misa
dominical y actos cultuales en toda España etc..,no cabe ocultar,
disimular, o maquillar otras graves carencias que indican la gravedad de
la situación y de la enfermedad .
He aquí, algunas pruebas ciertas y señales claras ,-sin
enumeración exhaustiva- que considero negativas, muy preocupantes y
conclusivas del mal detectado:
-Poca por no decir nula influencia de los católicos en
la vida pública, sin políticos que asuman, sin ambages, su identidad
católica.
-Ausencia, entre la clase dirigente, de modelos de
clara identificación católica que influyan con su presencia, prestigio
profesional y ejemplo.. en la sociedad actual.
-Pocos empresarios dispuestos a llevar a la práctica la
Enseñanza Social de la Iglesia o los claros criterios cristianos,
propuestos por el Magisterio pontificio.
-Débil presencia de los profesionales católicos en los
diversos e influyentes medios de comunicación social, salvando algunas
honrosas excepciones. Se autodenominan en número creciente como “creyentes
no practicantes”-
-Una gran masa de católicos, en notable aumento, que
han abandonado y desertado, a partir de su adolescencia, de la práctica
sacramental y de la vida de gracia.
-Una tendencia mayoritaria - sobre todo entre los
jóvenes- a hacerse una religión a su medida, rechazando toda referencia de
autoridad en el campo de la moral o de la práctica religiosa.
-Una alarmante falta de formación cristiana-católica.
Negación de verdades de fe. Ausencia de una sana apologética para defender
su fe y dar razón de su esperanza.
-Poco conocimiento de la Biblia, frente a la plaga de
las sectas, del ateismo, o agnosticismo.
-Grave confusión en el aspecto del ecumenismo, que
induce y conduce a un sincretismo o considerar todas las religiones como
iguales y verdaderas.
-Una existencia amorfa de millones de españoles,
orientada y afincada en el materialismo, el paganismo, el hedonismo, el
consumismo, con el culto al dinero, al sexo, al éxito, a la fama .., y
carente de valores espirituales y trascendentes.
-Comportamientos legales, en clara oposición a los
criterios y normas católicas: Legalización del aborto (70.000 reconocidos
oficialmente en 2001), del divorcio, práctica de la homosexualidad,
aceptación legal de parejas de hecho, equiparadas al matrimonio,
pornografía, prostitución..etc.
-Al Papa, Juan Pablo, se le aclama, se le vitorea mucho
...pero se le obedece más bien poco.
Se le podría aplicar en gran parte al pueblo español la
certera sentencia bíblica:”Este pueblo me aclama con los labios, pero su
corazón está lejos de Mí”.
REMEDIO URGENTE.
Los médicos y especialistas deberán asumir su
responsabilidad para cortar la enfermedad, y la anemia galopante,
aplicando los remedios oportunos, por duros y costosos que sean, antes de
que sea demasiado tarde y apenas haya solución.
Una transfusión de sangre nueva, una dosis abundante de
vitaminas, una alimentación natural, rica en elementos nutrientes.
La visita del Papa podría ser una magnifica ocasión de
progresiva recuperación del catolicismo español que tan estupendos frutos
de santidad y vitalidad dió en el pasado y del que se espera un
rejuvenecimiento en el presente, para afrontar con ilusión el futuro que
nos aguarda.
Publicado el 16 de abril 2003. |