El Padre Pío y el
infierno
Miguel Rivilla San Martín
Una vez más el Padre Miguel Rivilla quiere recordar
que ese lugar de castigo existe, y que no debemos de pensar que éste
novísimo es un invento para espantar a la gente.
Sabido es el rigor y meticulosidad empleados por Roma,
en los procesos de beatificación y canonización de los que aspiran a ser
propuestos como modelos universales de santidad. Se analizan con lupa
todas sus obras, actuaciones, escritos y palabras, amén de exigir el sello
sobrenatural de algún milagro.
El P. Pío de Pieltrecina, capuchino italiano, famoso
internacionalmente en vida, por los dones extraordinarios y milagrosos que
Dios le concedió, entre ellos, los estigmas de la Pasión en su cuerpo, el
don de milagros y profecía, así como el conocimiento interior de las
conciencias..,fue canonizado el 16 de junio del pasado año por el Papa
Juan Pablo II.
Pues bien, sin lugar a ninguna duda, ni a segundas
intenciones o ambigüedades, a personas que le preguntaron sobre la suerte
de familiares difuntos, se le oyó decir, según testigos : ”Me horroriza
mirar a su abuelo,.pues está ardiendo en el fuego eterno”;”su esposo se ha
condenado para siempre”.Terribles palabras, que a más de un lector le
pueden rechinar, pero que han sido aprobadas en su proceso y que confirman
la existencia y eternidad de las penas del infierno.
Publicado el 21 de abril de 2003.
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