Imprimir

Elecciones 2003. Votar con sentido (1)

Alejo Fernández Pérez

e-mail: alejo_fp@terra.es
Algunas notas de sentido común que merecen recordarse antes de votar.

Ante la proximidad de elecciones en España – 25 mayo 2003 -, y siendo mucho lo que nos jugamos, bueno será recordar unos cuantos conceptos de puro sentido común:

Para empezar, digamos que la votación no es solo un derecho es, sobre todo, una grave obligación social. Constituye el medio fundamental para intervenir en nuestros destinos y el de nuestros hijos. No votar, es votar para que otros decidan por nosotros, y estos lo harán de acuerdo con sus intereses no con los nuestros.

Votar sin información suficiente es jugarse el porvenir a cara o cruz. Hay que leer, comparar los programas, y sobre todo enterarse de la formación y capacidad técnica de los futuros gobernantes. Y lo que es mucho más importante:¿Son personas honestas, honradas en las que podamos confiar? Por mucha que sea su sabiduría y capacidad nos saldrá muy caro poner una población en manos de un inmoral o de un loco.

En la elección no debemos tener en cuenta a nuestros amigos o enemigos; sino a los legítimos intereses de nuestra comunidad. El que tenga algún favor particular que pagar, que lo pague con sus bienes, no con el porvenir de nuestro pueblo. ¿ O sigue habiendo esclavos que se compran o se venden por menos de 30 monedas?

Tan bueno o tan malo puede resultar un analfabeto como un universitario; pero cuando sobran universitarios, buenos profesionales y los problemas son tan complejos, no parece inteligente promover a puestos de responsabilidad a personas sin la preparación suficiente. Un inepto en un puesto de responsabilidad hace más daño, cada año, que una mala sequía o las gotas frías que nos asolan de vez en cuando ¿Los que no saben levantar su casa o su negocio, cómo van a levantar la nuestra?. ¿Los que son inmorales en su vida privada, cómo van a ser honestos en su vida pública?

Comprobemos si los que gobiernan han cumplido sus promesas, y si los que están en la oposición han actuado favoreciendo los intereses del pueblo. Comprobar si unos y otros han respetado las reglas democráticas; así como y si ambos han separado de sus puestos a los inútiles , renovando sus estructuras cuando hizo falta.

Los partidos políticos son herramientas de trabajo para conseguir el bienestar del pueblo. Son un medio, no un fin. Los partidos son para nosotros, no nosotros para los partidos. Los votaremos mientras sean beneficiosos para la mayoría. En cuanto se maleen , empiecen a oler mal, o aparezca otro mejor, lo honesto, lo decente es cambiar de partido y el voto.

Averigüemos quién dispone de los medios de comunicación: TV., radio, prensa, etc. Si están en mano de una minoría, y no suficientemente al alcance de todas las opciones, entonces nuestros votos irán a servir a los intereses de esa minoría, no a los nuestros. Tan importante como lo que dicen es lo que ocultan o tergiversan. Hay que desconfiar de los que hablan siempre mal, o siempre bien de algo o alguien. Mienten. Alguna virtud o defecto tendrán y ocultan.

Recuerde que los políticos , como los botes de conservas , por muy buenos que sean, tienen fecha de caducidad, pasada esta, pueden dar lugar a graves enfermedades. Salvo raras excepciones, un político no debería gobernar más de 8 años seguidos. Cuando un equipo de gobierno se perpetúa en el tiempo, pierde frescura de ideas, crea un entramado de intereses personales y de partido, que impide toda renovación y favorece las injusticias, impide la aparición de dirigentes jóvenes, limita sus actuaciones a “lo y los de siempre”. Los nuevos gobernantes deberían prestar especial atención a los problemas y personas de los que nadie se ocupó antes.

Pregunte: Ese que tanto critica las obras de los rivales políticos ¿ha hecho algo positivo en su vida? ¿ Ha presentado ideas nuevas válidas? ¿ Ha apoyado alguna vez los logros positivos de los otros para su pueblo? ¿ Se agota todo su trabajo en poner zancadillas y crear odios y enemistades?

La democracia no existe , más que de palabra, si no fomenta la creación de una tela de araña de organizaciones independientes no políticas: vecinales, sindicales, profesionales, religiosas, ONGs, etc. que articulen , promuevan , orienten y faciliten la solución de problemas concretos a las autoridades. Bueno será comprobar si en los programas de los partidos se fomentan y respetan o no estas organizaciones, suponiendo que sean respetables, y suponiendo que no se creen para beneficio de un partido político en particular, en cuyo caso sería peor el remedio que la enfermedad.

Igual que los afiliados a cualquier partido siguen las orientaciones de sus dirigentes, los católicos, que de verdad lo sean, deben ser coherentes con sus creencias escuchando a sus pastores. Como algo saben, nos han llamado la atención sobre algunos asuntos de especial relevancia:

a) Respeto sin fisuras a la vida, desde su inicio a su fin natural. b) Apoyo claro y decidido a la familia fundada en el verdadero matrimonio. c) Apoyo a la calidad de la enseñanza y garantía efectiva del derecho de los padres a escoger el modelo de educación integral que desean para sus hijos. d) Promoción de una cultura dignificadora de la persona y respetuosa con los valores morales y las creencias religiosas, base del verdadero progreso. e) Aplicación de políticas que favorezcan la libre iniciativa social, el trabajo para todos, la justa distribución de las rentas y la moralidad en la vida económica, con una especial atención a los más desfavorecidos de la sociedad. f) Búsqueda sincera de la paz y de la reconciliación y condena de la violencia y del terrorismo.

Publicado el 22 de abril de 2003.

 
 

Inicio ] [ Atrás ]