Imprimir

Una Pascua Juvenil

Sergio Barrón

Mi vivencias en las pascuas juveniles.

Pascua Juvenil... el paso del querido Dios en los jóvenes. Me parece de gran importancia compartir contigo estimado lector lo grandioso que es Dios. En una pequeña colonia, de la ciudad de Querétaro, llamada Santa Bárbara hemos tenido la bendición de efectuar la segunda Pascua Juvenil (Reunión de jóvenes durante los días jueves, viernes y sábado santos) con una enorme satisfacción y la confirmación de que Dios va con nuestros pasos. En la primera pascua participaron cerca de 150 jóvenes -de los cuales se esperaban, optimistamente, 100- que vivenciaron al máximo el encuentro con Dios a partir del contacto consigo mismos y sus compañeros. 150 jóvenes que fueron sorprendidos por la bondad y cercanía de un Dios que no se deja ganar en el amor. Descubrieron a Dios de una manera diferente gracias a que participaron activamente en las celebraciones del jueves, viernes y sábado santos. Muchos de ellos en la vida habían participado en el lavatorio de pies y ahora no sólo lo hicieron sino que además lo entendieron. Muchos de ellos en la vida habían participado en el Víacrucis y ahora no sólo lo hicieron sino que además ayunaron, caminaron bajo el intenso sol, cargaron la cruz y lo entendieron. Muchos de ellos en la vida habían participado en la Misa de Pascua y ahora no sólo lo hicieron sino que comulgaron, cantaron, gritaron, se emocionaron, resucitaron y lo entendieron...

Ahora en la segunda Pascua Juvenil el querido Dios nos sigue sorprendiendo. Ahora no participaron 150 jóvenes, es esta ocasión acudieron al llamado 100 jóvenes. En esta pascua Dios se manifestó de una manera diversa a la del año anterior. Desde el primer día, y desde el primer momento, lo chavos y chavas le entraron muy bien. Fue una pascua donde se pudo descubrir que existe en la juventud un deseo profundo de encontrarse con Dios y una ansiosa y desubicada necesidad de ser queridos. Los participantes de la pascua -chavos(as) de entre 16 y 25 años- estaban tan dispuestos a recibir y a descubrir, que me parece lograron salir no simplemente con nuevos compañeros y amigos, sino lo más grandioso con el corazón lleno del Dios de la vida. Después de algún tema o dinámica sea Toñita o Miguel, Ale o Tacho, Pachus o Alma, Pillo o Eli, Yola o Alemán, Felipe o Lucy, Ángeles o Jorge, Carlitos o Lupita, Fay o Araceli quien fuere de ellos se notaba con toda claridad que habían tenido un encuentro personal con Jesús. Sus lágrimas, risas, silencio, gritos, baile decían que ya tenían algo nuevo en ellos.

Al igual que la pascua anterior, el excelente equipo organizador -formado por 16 laicos, 2 novicios y un sacerdote- logró transmitir su experiencia de Dios a través del desarrollo de la temática elegida.

Nuevamente en cada celebración con la comunidad de Santa Bárbara -la cual era motivada por el testimonio de tanto joven- se escuchó el grito de: “¡Cristo Vive! ¡En mí porque me ama!”. Grito que al final de esta pascua llevaba como contenido el corazón de muchos de los jóvenes que en ella habían participado. Para los chavos y chavas esta semana santa sí hubo resurrección junto con Jesucristo.

Amigos lectores, recuerden que nuestra fe es viva porque Cristo está resucitado y porque Dios es un Dios de vivos no de muertos. Gritemos como estos jóvenes que ¡Cristo Vive!....

Si alguien desea saber más sobre la Pascua Juvenil: seronoser007@hotmail.com 

Publicado el 24 de abril de 2003.

 
 

Inicio ] [ Atrás ]