Diario de un skin:
una incursión en la periferia de la sociedad.
Fernando José Vaquero Oroquieta
El lanzamiento del libro Diario de un skin fue
planificado magníficamente, con la finalidad de alcanzar las máximas
ventas. No obstante, constituye una novedad, de gran interés, cargada de
interrogantes que exigen respuestas.
Diario de un skin.
Presentado a finales
de enero de 2003, y editado por Temas de Hoy, el libro Diario de un skin
narra las peripecias de un reportero español infiltrado en las redes del
movimiento skin-head neonazi internacional y de sus descubrimientos en
esos medios. El autor ha ocultado su identidad personal real como medida
de seguridad, sirviéndose para su portada de un seudónimo, Antonio Salas;
practicando así una modalidad de investigación ya empleada hace años en
Alemania.
Avalado por Esteban
Ibarra, del Movimiento contra la Intolerancia, su lanzamiento coincidió
con numerosas entrevistas en diversos medios de comunicación y múltiples
reseñas en diarios escritos e internet. Resultado: la primera edición,
agotada en su primer día de venta y, durante más de tres meses, en los
puestos superiores de la lista de libros más vendidos en las librerías
españolas. Pero, al margen de consideraciones tácticas de oportunidad
comercial, el libro tiene el mérito de exponer, casi por primera vez y con
el ánimo de llegar a un público amplio, la realidad íntima de un
movimiento juvenil que actúa casi clandestinamente entre nosotros.
Una de las mayores
sorpresas que proporciona este texto, es la trama, que desvela, de
complejas relaciones existentes entre algunos de esos grupos,
especialmente, con el nacionalsocialismo actual; pero también con
integristas musulmanes, corrientes esotéricas y “paganas” presuntamente
precristianas, incluso algunas conexiones con el satanismo.
También destaca, el
periodista, el influjo de algunos autores sobre ese movimiento, a modo de
ideólogos; caso del chileno Miguel Serrano, un especialista en la versión
esotérica del nazismo y en sus precursores ocultistas (la Sociedad de
Thule, de la que formaron parte muchos de los fundadores del NSDAP). Sus
obras en castellano, ejemplo de delirante literatura esotérica y pseudo
histórica, ya podían adquirirse, desde hace más de una década, en
catálogos ultras de libros en español, siendo objeto de estudio por Xavier
Casals en su texto Neonazis en España (Grijalbo, Barcelona, 1995).
Una objeción debe
hacerse. Las entrevistas concedidas por el autor, a numerosos medios de
comunicación, han transmitido, especialmente, la idea de que se trata de
un movimiento social infiltrado –manipulado incluso- por inteligentes y
convencidos neonazis. Seguramente, hay mucho de eso. Pero, realmente, el
movimiento skin-head es, ante todo –creemos- una expresión más de la
crisis global que sufre la sociedad postmoderna occidental.
El movimiento skin-head.
El movimiento skin-head,
“cabezas rapadas” en su traducción española, es una realidad visible en
muchas ciudades de nuestro país. Fácilmente identificables por su
característico atuendo (cazadoras bombers, pelo rapado al modo africano,
aunque no les guste aceptar este origen y al que proporcionan un sentido
muy distinto, tirantes en analogía a los usados por los obreros ingleses,
camisas sin cuello, botas de puntas de acero con cordones de colores con
preciso significado político…); suelen adornarlo con insignias políticas
radicales que corresponden a las convicciones de sus portadores. Así
encontramos skins neonazis, muy presentes en los estadios de fútbol; y
otros de ideas anarquistas y comunistas, participantes asiduos en
manifestaciones radicales de izquierdas y diversos eventos del llamado
“movimiento okupa”. Situados en los dos extremos del arco político, pese a
ello, comparten una estética, un estilo de música, una imagen agresiva en
todo caso... y un seguimiento estrecho por parte de la policía
especializada en “tribus urbanas”.
Como fenómeno social,
nace en los barrios obreros y las periferias de las grandes ciudades
inglesas a finales de los años sesenta del pasado siglo. Sus raíces
remontan, de alguna manera, hasta los mods, el movimiento punk, los rude
boys, las músicas ska y oi!, los hinchas hooligans, etc. En España vienen
desenvolviéndose desde hace casi dos décadas, generando poco a poco un
mundo propio muy cerrado, siempre regado por abundante cerveza, y centrado
en sus bares, locales, bandas musicales (la llamada escena skin), sus
fanzines impresos, sus vínculos internacionales... y algunos gravísimos
incidentes de extrema violencia.
Los skins neonazis
están agrupados en bandas locales, en ocasiones integradas en peñas
futbolísticas “ultras”, e incluso en entidades políticas de la extrema
derecha. También están asociados a organizaciones skins de ámbito
internacional, generalmente vertebradas en torno a determinadas bandas
musicales: Blood and Honour y HammerSkins International son las dos
entidades más significativas de este entorno.
Los skins anarquistas
y comunistas, por su parte, mantienen un estilo de vida aparentemente
similar, a la vez que se agrupan en bandas que comparten similares
convicciones ideológicas, en muchos casos también con conexiones
internacionales: es el caso de RASH (Red and Anarchist Skinheads) y SHARP
(Skin Heads Against the Racial Prejudice).
Y aunque en escaso
número, también encontramos a mujeres, muy jóvenes generalmente, en este
movimiento, conocidas por la denominación skingirls.
En nuestras ciudades,
la presencia skin es un fenómeno visiblemente en auge; lo que han
denunciado diversas ONGs que hacen de la lucha contra la violencia, la
xenofobia y el racismo, su bandera. Como fruto de estas inquietudes, han
sido elaborado algunos materiales bibliográficos de carácter pedagógico,
en su mayor parte. Tampoco faltan informes policiales, algunos redactados
hace ya una década (Análisis del comportamiento skin-head y su relación
con el fútbol: xenofobia y racismo, 1992, y Análisis policial del racismo
y la xenofobia: tribu skin-head, 1993; ambos editados por la Dirección
General de la Policía).
Es fácil seguirles por
Internet (el autor del libro contactó con ellos a través de este medio),
siendo docenas las páginas web que informan de los diversos grupos,
actividades, idearios, actuaciones musicales de los grupos de la escena
skin (los RAC, Rock Against Communism), objetos en venta...
Reflexiones.
Neonazis unos,
anarquistas o comunistas otros, todos comparten cierto odio a la Iglesia
católica. Para los primeros, no deja ser una institución incomprensible
emparentada con el judaísmo, origen de todos los males del mundo blanco.
Para los otros, se trata de una organización alienante y castradora, cuyo
objetivo es eliminar las ansias de libertad y autodeterminación personal.
Vemos que la Iglesia
católica, pese a la educación cristiana recibida por algunos de estos
skins, al menos en su infancia, es una realidad inoperante y ajena a su
escala de valores y actitudes vitales. Pero, más allá de las
descalificaciones y las denuncias, ¿cuál es el atractivo del movimiento
skin-head entre muchos jóvenes? Si algo se encuentra entre ellos, más allá
de la agresividad verbal y los atuendos provocativos, es un intento
prometeico de construcción de unas raíces y un estilo de vida que
proporcionen sentido a sus vidas, una estética que reafirme su identidad
frente a la mayoría, unos ideales comunes en los que apoyarse, compañeros
de aventuras para combatir la rutina y la frialdad de un mundo hostil...
American History X,
dirigida por Tony Kaye, es un film norteamericano fuerte y dramático de
1998. Impactó notablemente, además de por su marcada estética, por la
fuerza de sus personajes, la novedad de los ambientes que describía y la
violencia ciega que envolvía todo ello. El protagonista del film, Derek
Vinyard (encarnado por el polifacético actor Edward Norton), es un skin
neonazi arrepentido que no puede evitar -después de un dramático periplo
en el que llega a asesinar salvajemente a un joven de raza negra- que su
hermano, atrapado por las redes skins que él mismo alimentó, muera
asesinado. La posibilidad de un cambio se concreta en unos encuentros
personales que transforman poco a poco su vida y su percepción de la
realidad: un compañero negro de presidio, un profesor afroamericano que lo
estima como persona por encima de todo, y una familia casi incondicional.
Existe en la base del conflicto, vemos, un problema real de confrontación
de alternativas vitales: ¿donde situar –en definitiva- la consistencia de
la vida?
Podría considerarse,
en definitiva, que, pese a su parafernalia, el movimiento skin-head es una
expresión más del nihilismo contemporáneo; otra manifestación del
ejercicio de la autodeterminación personal llevada hasta el límite en
ruptura consciente con toda tradición, que no valora la experiencia de la
familia y de la Iglesia en particular, y que se separa de los cauces
habituales del comportamiento social mayoritario.
La sociedad,
globalmente, ha fracasado con estos jóvenes: al igual que ha fracasado la
familia, la escuela, las demás instancias de socialización y… tal vez, la
misma Iglesia. La ausencia de valores fuertes, la carencia en el horizonte
vital de esos jóvenes de maestros que les acompañen, unas normas
convencionales en muchas ocasiones vacías… Los skins, situados en la
periferia de la sociedad postmoderna, son producto, por tanto, de un
entorno provisto de altas cuotas de bienestar social y, paradójicamente,
poco dotada de valores auténticos y personas atractivas humanamente.
En estas
circunstancias, ¿no tiene algo que ofrecer la Iglesia a estos jóvenes
alejados, rabiosos, cabreados, a los que resulta incomprensible todo lo
relacionado con ella?
Se trata, pues, de
confrontar estilos de vida nacidos de un encuentro personal: frente a la
violencia skin-head hay que presentar ideales auténticos, reconocibles en
rostros concretos que les acompañen en la vida; proponiendo algo más que
discursos de pensamiento débil y “políticamente correcto” que no siempre
satisface. Párrafos atrás nos referíamos al sentido del compañerismo, la
importancia de unos ideales, el valor simbólico de una estética fuerte… Y,
debemos preguntarnos, el acontecimiento cristiano ¿no puede manifestar
también todo ello, multiplicado por cien, a la vez que descubrir su
verdadero rostro al hombre, a esos hombres y mujeres?
Publicado el 27 de
mayo de 2003
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