Nuevo orden mundial
, seguridad demográfica y abortos
Alejo Fernández Pérez
Las políticas mundiales se mueven al ritmo de los
tambores que tocan estas organizaciones. Pero, ¿ Quién manda en ellas? ¿El
Gobierno de los EE.UU.?
¿Qué está pasando en
el mundo? ¿Quién mueve la hilos de la trepidante historia de hoy? ¿Por qué
tantas guerras, huelgas, y algaradas sincronizadas? Libros como : “Un reto
que hay que conocer, la Nueva Era y el Nuevo Orden Mundial”; “Desvelando
el misterio de la iniquidad”; “Rumbo a la Ocupación Mundial”, y ciertas
páginas de Internet nos están desvelando las raíces de fenómenos que no
suceden por casualidad.
¿Cúales son las
organizaciones internacionales más influyentes a nivel mundial ?. Entre
otras podemos anotar: The Trillateral Comission; The Council of Foreign
Relations (ambas con sede en la ciudad de New York); y las sociedades
secretas ‘Masónicas’: ‘The Skulls and Bones Society’ e ‘Illuminaty’ (la
primera con sede en la Universidad de Yale, y la segunda esparcida por
todo el globo terraqueo). Además, el Club de Roma, el Banco Mundial y,
desde pocos años, “ El Nuevo Orden Mundial” o “New Age” .
Las políticas
mundiales se mueven al ritmo de los tambores que tocan estas
organizaciones. Pero, ¿ Quién manda en ellas? ¿El Gobierno de los EE.UU.?
¿ Y quién manda en este Gobierno? En buena parte, para bien y para mal, el
pueblo judío. Este pueblo domina la prensa, la radio, la tele, el cine, la
banca, las multinacionales, la abogacía y la “inteligencia” El sólo copa
buena parte de los premios Nobeles. Está incrustado y domina en la mayor
parte de las organizaciones anteriores y en numeosos gobiernos. Ningún
Gobierno USA ni europeo osará enfrentarse a él. Es el pueblo que Dios
adoptó como hijo, y Dios se sigue considerando su padre. Pueblo de
portentoso talento ha dado al mundo hombres como Jesús, San Pablo,
Einstein, Marx, Freud, Kafk, Sagan, y miles más entre los mejores y peores
de esta tierra. Engendraron el Capitalismo y el Marxismo-Comunismo, que
aun nos gobierna. Sin ellos nuestra historia sería otra.
La ambición de
controlar la vida humana desde su concepción a la muerte es la máxima
expresión del marxismo-comunismo, de los fascismos, de los imperialismos
antiguos y del actualmente llamado “IMPERIALISMO INTEGRAL” . En todos
ellos Dios es condenado a muerte para ser sustituído por otros diososes :
el César, el emperador, Hitler, Mao Tse Tung , Estalin, el dinero, el
placer, las drogas,... Para analizar la génesis de este imperialismo que
está naciendo ante nuestros ojos, se ha elaborado la
Ideología de la
seguridad demográfica.
Tras la guerra fría
entre los dos bloques: Este-Oeste, o comunismo-democracias entran en juego
otros dos bloques: Norte-Sur. La crisis petrolífera de 1973 juega el papel
de un catalizador: si los países productores de petróleo pueden
organizarse y amenazar las bases de la economía de los países
industrializados, ¿qué ocurrirá si los países pobres productores de
materias primas deciden ponerse de acuerdo e imponer sus condiciones a los
países ricos? Se impone planificar la defensa a nivel mundial
Desde esta
perspectiva, David Rockefeller, respondiendo a una sugerencia explícita de
Brzezinski, organiza la "Comisión Trilateral": los EE.UU., Europa
occidental y el Japón todos los países ricos deben ponerse de acuerdo
frente al Tercer mundo. Las empresas multinacionales aparecen aquí como un
mecanismo esencial del sistema global de la dominación.
Por su parte, la
investigación científica deberá intensificarse y concertarse para
garantizar el mantenimiento de un avance constante y decisivo con respecto
a los países menos desarrollados. Y así, la justificación teórica del
"crecimiento cero" vio la luz en 1972 en el Informe ‘Meadows’, y ha sido
difundida por el Club de Roma, y foros empresariales generosamente
financiados por el grupo Rockefeller.
Los países comunistas
tampoco deberían quedar al margen de este proyecto de seguridad global.
China merece una atención excepcional. Está probado que la despiadada
política demográfica llevada a cabo en China popular ha sido apoyada e
incluso estimulada por algunos círculos norteamericanos y occidentales
inquietos por la aparición de un nuevo "peligro amarillo". En este
contexto los actuales “progresistas” con sus políticas de enseñanza, de
promoción del aborto, de homosexualidad y otras aberraciones podrían
estarle haciendo el juego sucio a los denostados capitalistas. ¡Jo!
Se pone de relieve la
escasez de materias primas y la fragilidad del medio ambiente. Estos datos
serán presentados como necesidades determinadas por la naturaleza, y el
volumen de la población habrá de calcularse necesariamente de acuerdo con
estos datos.
Esta minoría estará
constituida por "personas con recursos" de todos los países, se sentirán
halagadas al ser admitidas en grupos "informales", más o menos conocidos
(como el grupo de Bilderberg, la Comisión Trilateral o el Club de Roma) u
otros menos fácilmente identificables. Esas personas se arrogarán la
misión de regentar el mundo y tendrán bajo control a todo un cuerpo
internacional de intelectuales.
Nadie sabe quién
decide ni quién es responsable. Todo es anónimo, impersonal y secreto. El
productor del mensaje ideológico está oculto. No cabe, pues, someter el
discurso al juicio personal: está listo para el consumo: frío, objetivo e
imperativo. El productor de ideología debe, pues, guardar el secreto:
estará donde quiera, pero inaprensible.
Se afirma como
principio el acontecimiento liberador de la muerte de Dios. Este principio
es “liberador” se nos dice, porque Dios impide la autonomía del hombre y
su felicidad. Así pues, Dios debe morir, e incluso hay que ayudarle a
morir, para que el hombre pueda vivir y tomar por fin su destino entre sus
solas manos. Cumplida esta condición, la nueva humanidad puede nacer, y de
este parto deben ocuparse los iniciados.
Según palabras de Marx,
la ideología presenta siempre una imagen invertida de la realidad y
procede siempre de una falsa conciencia. La ideología esconde siempre los
intereses de sus autores. La perversión esencial de esta ideología de la
seguridad demográfica es que procede por antífrasis: al mal le llaman
bien. Se niega la ley moral; la conciencia individual sólo puede referirse
a sí misma o, más exactamente, a los intérpretes autorizados de la
trascendencia social que le dicen lo que puede desear o debe querer. Esta
ideología sirve de fundamento a las instituciones políticas y jurídicas
que la apoyan
En este nacimiento, el
papel de algunos médicos ‘ilustrados’ será determinante y, al mismo
tiempo, contradictorio. A ellos corresponderá el denunciar las ‘creencias
pasadas’, ‘pre-científicas’, así como los ‘tabús’ que acompañan a dichas
creencias. Están llamados a ejercer una nueva medicina que consiste en
administrar la vida humana como se administra una materia prima; tema que
ha sido dolorosamente experimentado en la historia reciente, y con
resultados nefastos.
La ideología
imperialista tiene una función utilitaria. Ignora toda posible búsqueda
filosófica y teológica de la verdad del hombre, de la sociedad y del
mundo. La idea de Dios como creador es inútil considerarla siquiera. La
sociedad se declara trascendente: una nueva religión civil ha nacido, un
nuevo ateísmo político, un nuevo reino, cuyas divinidades paganas llevan
por nombre poder, eficacia, riqueza, posesión y saber. Los que son ricos,
sabios y poderosos demuestran, gracias a su triunfo sobre los débiles, que
están justificados para ejercer un papel mesiánico. En ellos se encuentra
en efecto, tanto la medida de sí mismos como la de los demás.
Esta ideología es
mesiánica y herméticamente laica, así como la moral del amo que le es
inherente, exige que sus autores reprogramen a los demás hombres. Hay que
programarlos física y psicológicamente; hay que planificar su producción y
su educación; para ello, habrá que utilizar el hedonismo latente, y contar
con la búsqueda del placer. Este discurso ideológico tiene la virtud de
eliminar el sentido de la responsabilidad y la capacidad de acción en las
personas, ejerce además la misma influencia en el plano de la sociedad ¡
Qué bien colaboran en esta misión la TV, la prensa del corazón, la
permisivad a todos los niveles, y la implantación política de una
enseñanza miserable! Y todo en nombre de la libertad y la igualdad.
La utilidad es el
criterio único que debe tenerse en cuenta a la hora de admitir la entrada
de un ser humano a la existencia. ¿Produce o consume bienes? ¿Produce
beneficios o placer? Si las respuestas son negativas, el nuevo ser es
nocivo: es un enemigo. Y como nada garantiza siquiera que, de ser útil lo
seguirá siendo siempre, el ser humano constituye así una amenaza
permanente para la seguridad de sus semejantes.
Lógicamente, la
ideología de la seguridad demográfica tiene por fundamento y término a la
muerte. La ejecución del niño antes de nacer camufla la violencia de
nuestra sociedad, tanto más cuanto que la materialidad de esta ejecución
se realiza de manera furtiva. La aceptación social del aborto se ha
extendido de manera aterradora, constituyendo el máximo desprecio de la
vida humana, y a la vez la negación de la condición personal.
El niño muerto en el
seno de su madre no es sacrificado: no se le hace sagrado para proteger la
cohesión de la comunidad humana. Es ejecutado sin que la violencia sea
expulsada de la sociedad humana. Pues para una sociedad totalmente laica
nada es sagrado, incluida la vida. El sufrimiento y la muerte carecen de
sentido y justifican la rebelión contra el Dios Padre. Por lo tanto, el
niño al que se mata significa la destrucción del Padre. Su ejecución no
conjura la violencia; anuncia al contrario mucha más violencia. Así pues,
la legalización del aborto señala la inminencia del retorno de un delirio
irracional, disimulado bajo el camuflaje engañoso de una ideología de
autoprotección.
En este Imperialismo
integral sin fronteras y sin jefes visibles la revolución parece
imposible, pues el príncipe de este mundo – el diablo- se cuida bien de no
desvelar su rostro (cfr. Juan y, 44). La más importante victoria del
demonio es hacer creer que no existe; así nadie le combatirá.
Políticos y lobbies
influyentes tienen cogidos a los medios de comunicación por la “cartera”.
Salvo raras excepciones, carecen de libertad para informar libremente.
Cumplen una función de ocultación indispensable. La información ha de ser
tratada según los intereses de los que la producen y según los gustos de
los que la consumen. La colonización de la opinión debe tener efectos
tranquilizadores en los unos y angustiantes en los otros.
Los proyectos de la
legalización del aborto no son, en suma, como hemos visto, más que la
parte visible de un iceberg que oculta grandes peligros para nuestra
humanidad.
Estas notas, por
supuesto, tendrán su parte de verdad, otra parte que se oculta o se
soslaya, y su parte de farol e incluso de tontería. De lo que no hay duda
es que algo que nos afecta se está moviendo de forma oscura. Como
personalmente no creo mucho en la capacidad mental ni organizativa del
género humano , no me queda más remedio que admitir la existencia de
fuerzas extraterrestres bienhechoras o malignas, que actúan a nivel
mundial. Así creen llos millones de personas de todas las religiones del
mundo. En el Apocalipsis se encuentran ya reflejadas estas luchas; y en
los Evangelios, manual de vida de todos los hombres y todos los tiempos,
se encuentran las soluciones. Cuando el hombre elimina a Dios de su vida -
normalmete a causa de su forma de vivir- , todas las monstruosidades son
posibles. Como no puede prescindir de Él , lo sustituye con ídolos
modernos: poder, dinero, sexo, drogas, juego , un cantante o actriz, fama,
sectas infinitas, e incluso creencias como que un gato negro trae mala
suerte. Los que “dicen” no creer en Dios ni en el diablo terminan
ridiculamente creyendo en cualquier cosa.
Desgraciadamente, los
peligros que se ciernen hoy sobre la humanidad son los mismos que, de una
u otra forma , han padecido todas las generaciones desde hace más de dos
mil años. La forma de superarlos también es conocida: la de Cristo. Sólo
que su “ideología” no es apta más que para hombres y mujeres fuertes y
limpias de corazón.
Publicado el 27 de
mayo de 2003
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