[FIRMAS] SANTIAGO
MARTÍN
Evangelizar, la mejor acción social: Domingo de la
Ascención del Señor
P. Santiago Martín
“En aquel tiempo se
apareció Jesús a los once y les dijo: Id al mundo entero y proclamad el
Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará; el que
se resista a creer, será condenado. El Señor Jesús, después de hablarles,
ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios”. (Mc 16, 15-19)
Si viviéramos en un
país afectado por graves hambrunas y viéramos morir de hambre a la gente
por la calle, nuestra sensibilidad nos movería a hacer algo por ellos. Si
estuviéramos en una ciudad afectada por una gran riada, también haríamos
lo posible por socorrer a los que lo han perdido todo bajo las aguas. Si
hubiera sido un terremoto, un huracán o una guerra los culpables de la
catástrofe, no nos quedaríamos indiferentes y nos sacrificaríamos por los
afectados. Y todo porque esas desgracias nos entran por los ojos y nos
remueven la conciencia.
Sin embargo, asistir
al espectáculo de una multitud que vive alejada de Dios nos deja fríos,
como si eso no tuviera importancia. Y eso que sabemos que eso no sólo
tiene consecuencias para la perdición eterna del alma, sino que provoca
divorcios, malos tratos a las esposas, desgracias a los hijos, robos y
todo tipo de corrupciones. ¿Por qué somos así? ¿Por qué no tomarnos al
menos tan en serio la salvación del alma como la del cuerpo? ¿Por qué hay
más vocaciones para médicos que para sacerdotes?.
Cristo no nos dejó el
encargo, cuando se fue de la tierra, de construir hospitales, colegios y
todo lo demás. Y eso que todo eso es muy útil e incluso imprescindible.
Nos pidió, en cambio, que evangelizáramos, porque haciendo eso no sólo
salvaremos el alma sino también el cuerpo, no sólo aseguraremos la vida
eterna sino también la de la tierra.
Publicado el 27 de
mayo de 2003
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